Acaban de poner el pastel en el centro de la mesa. Qué feo es, piensa Rea esbozando una sonrisa extraña. Dentro de poco cortarán la luz. Su amiga Nita le suplica con la mirada y Rea la complace diciéndole que la tarta es preciosa. La tercera del grupo, Besa, se seca las manos en el delantal y clava una vela en el tablero con una sonrisa que parece una amenaza.
-Venga, Rea! -dice-. Pide un deseo y acabemos de una vez.
Es miércoles, 24 de marzo de 1999. Ella es Rea Kelmendi y hoy es su día. Podría ser el cumpleaños perfecto, ese que no olvidas ni aunque pasen cien años. Es un cumpleaños muy literario; romántico no, pero literario sí.
Principio de "Pequeña guerra perfecta"