16.7.26

Claire Keegan. Recorre los campos azules

Eran las tres en punto de la mañana cuando finalmente ella cruzó el puente hacia Achill. Ahí, al menos, estaba el pueblo: la cooperativa de pescadores, la ferretería y el almacén, la capilla de piedra rojiza, cada edificio cerrado y silencioso, debajo de los faroles que iluminaban débilmente. Siguió por una franja oscura de camino donde, a cada lado, altos setos de rododendro se habían vuelto silvestres y perdido sus flores. No vio a persona alguna, ni una ventana iluminada, apenas unas pocas ovejas de patas negras que dormían y algo después, un zorro aterrado, quiero ante los faros. La ruta se hizo empinada y luego doblaba en un camino amplio y vacío. Podía sentir el océano, los pantanos; espacio abierto, inmenso. El desvío hacia Dugort no estaba claramente marcado, pero se sintió confiada doblando hacia el norte, por el camino desierto que la llevó a la Böll House.


Principio de "La larga y dolorosa muerte"
uno de los cuentos del libro "Recorre los campos azules"
   

15.7.26

Gabriela Cabezón Cámara. Las niñas del naranjel

Tía querida:

Soy inocente y tan a imagen y semejanza de Dios como cualquiera, como todos, no obstante haber sido grumete, tendero y soldado, más antes -antes- niñita en tu falda. "Hija", "hijita", llamábasme y ni aun hoy, creo, ni aun con mis hombros militares ni con mi bigotillo ni con mis callosas manos armadas de espada llamaríasme de modo otro. Tía, te diría si pudiera, vives aún? Yo así lo creo y creo que me esperas para heredarme lo que es tuyo, lo que fue nuestro, ese convento de San Sebastián el Antiguo que mandó a construir tu abuelo, el padre del padre de mi padre, el marqués don Sebastián Erauso y Pérez Errázuriz de Donostia. Dáselo a otra y, te lo ruego, sigue leyéndome.


Principio de "Las niñas del naranjel"
    

14.7.26

Blanca Varela. Es fría la luz

Es fría la luz de la memoria
lo apenas entrevisto brilla con insistencia
gira buscando el casco de botella
o el charco de lluvia
  
tras cualquier puerta que se abre
está la luna
tan grande y plana
tan fuera de lugar
como si de un cuadro se tratara
óleo sobre el papel
endurecido por el tiempo
  
así cayeron en la mente
formas y colores
casualidades
azar que anuda sombras
vuelcos en la negra marmita
donde a borbotones
se cuecen gozo y espanto
  
crece el yeso de un cielo
mil veces lastimado
mil veces blanqueado
se borra el mundo y se vuelve a escribir
hasta el último aliento
  
solo esto
eternidad aparente
mísera astilla de luz en la entraña
del animal
que apenas estuvo


De "El falso teclado"
En "Poesía completa"
   

13.7.26

Milena Busquets. Las palabras justas

6 de enero

Lo único que hay hoy para desayunar son los marrons glacés que me han traído los Reyes.


Principio de "Las palabras justas"
     

12.7.26

Monia Boulila. Grietas

Por las grietas de nuestra historia se extravía el sol de nuestra historia
Por las grietas de nuestro edén avanza el enemigo de nuestro edén 
Por las grietas de nuestros corazones avanza el plomo
Sucumbimos fuera de temporada, carentes de ceremonias.
En el oleaje de nuestro llanto, se extravían nuestras habilidades 
Nos callamos
Nos afligimos 
Cuántas veces hemos de morir?
Cuántas veces han de enterrarnos?
Como las hormigas
Caminamos... construimos... nos ocultamos
Y como las hormigas 
Sucumbimos bajo los pies
Sin gritar, sin hablar.
  
Qué diminutos son mis dedos 
Que embalsaman el mal en las hojas
Que me envuelven a mí misma...
Se expanden las grietas... se extravía nuestro sol
Y abiertos al plomo permanecerán nuestros corazones


En "Más allá de Sherezade. Poesía contemporánea de Mujeres del Magreb. Volumen I. Memoria, exilio e inmigración"
    

11.7.26

Inger Christensen. 2

Una barandilla rodea la fuente de la piazza Colonna. El pilón tiene forma elíptica interrumpida por cuatro curvas hacia dentro. Los delfines están colocados en las conchas. Dos y dos. 
  
La piazza Colonna es famosa. En la vitrina de la fachada de Il Tempo está la portada. Se puede leer lo de la huelga de correos. (sciopero)
  
Mi café está frío. El vaso de agua gotea. El sobre de azúcar está mojado. 
  
Mientras el Jaguar rojo entra en la piazza Campitelli por tercera vez seguida. 
  
Mientras el sol brilla y el agua cae y cuelga como un velo desde la copa hasta el centro del pilón. Hay agua que chapotea. No se ve a causa de los coches. Tampoco se oye a causa de los coches. 


De "Escaleras de agua"
En "El valle de las mariposas"
   

10.7.26

Maje Martínez Soto. Fracaso

Me pierdo en tu abrazo;
el mío, que quiere ser como aquel, 
te tiembla infinito en las manos, no sabes qué hacer con él. 
  
Persigo tus labios, 
tu voz que quiere ser grito y por suerte o por desgracia no lo es, 
la salida de Tu Laberinto, calmar el dolor de Tu Piel. 
  
Vida, no es más que darte vida, 
cuánto deseo poder!
  
«Más de un hombre bueno ha acabado en el arroyo 
por culpa de una mujer».*



*La cita es del libro Mujeres, de Charles Bukowski. 


De "Piedras"

9.7.26

Zoulikha Tahar (Toute Fine). Mi alegría en mi ghorba

Me fui y volví y
sobre mi cuerpo impregné 
el perfume de mi país
con un fuego me quemé 
lejos de mi casa me quedé 
mi juventud y mi gente
me advirtieron:
olvídate 
márchate
vive tu vida
dale gracias a Dios
lamentarán tu morada
haz el bien
inténtalo de nuevo
y mantente callada 


En "Más allá de Sherezade. Poesía contemporánea de Mujeres del Magreb. Volumen I. Memoria, exilio e inmigración"
    

8.7.26

Ursula K. Le Guin. La teoría de la bolsa de la ficción

En las regiones templadas y tropicales donde, por lo que todo indica, los hominidos evolucionaron a seres humanos, el alimento principal de la especie era vegetal. Del sesenta y cinco al ochenta por ciento de lo que los seres humanos comían en aquellas regiones durante el Paleolítico, el Neolítico y el periodo prehistórico se recolectaba; solamente en el extremo Ártico la carne conformaba el alimento básico. Los cazadores de mamuts ocupan espectacularmente las paredes de las cavernas y de nuestras mentes, pero lo que realmente hicimos para mantenernos con vida y con la barriga llena fue recoger semillas, raíces, brotes, tallos, hojas, nueces, vainas, frutos y granos añadiendo insectos y moluscos junto a la captura de aves, peces, ratones, conejos y otros pequeños animales inofensivos para aumentar la cantidad de proteína. Y ni siquiera tuvimos que trabajar mucho en ello, mucho menos que el campesinado esclavizado en las plantaciones de alguien después de que se inventara la agricultura, mucho menos que quienes lo hacen por un salario desde que se inventara la civilización. La persona prehistórica media podía llevar una buena vida trabajando alrededor de quince horas semanales.


De "La teoría de la bola de la ficción"
    

7.7.26

Urszula Honek. Noche blanca

La casa parece un gallinero y, si uno de apoyara en ella o le diera una patada, todas las tablas caerían al suelo y algunas se partirían por la mitad, pues todo está podrido. No sé cómo no se les ha caído en la cabeza a lo largo de estos años. A lo mejor andaban de puntillas y no chillaban ni cuando follaban ni en las trifulcas; si no, no lo entiendo. Además, la casa había sido erigida al borde mismo de la colina, justo en la curva que va a Rożnowice.


Principio de "Noche blanca"