3.3.26

Aki Shimazaki. Maïmaï, el caracol de Tarô

Tras un violento chaparrón, el cielo se despeja rápidamente. El sol golpea con fuerza en los tejados. Es sábado. Esta tarde hará un calor sofocante y húmedo.


Principio de "Maïmaï, el caracol de Tarô"
    

2.3.26

Anna Ajmátova. Ahora ya nadie querrá escuchar canciones

Ahora ya nadie querrá escuchar canciones. 
Los amargos días profetizados llegan desde la colina.
Te lo digo, canción, el mundo ya no tiene maravillas;
no destroces mi corazón, aprende a estarte quieta.
No hace mucho, libre como cualquier golondrina,
luchabas; felizmente contra las mañanas desafiando
sus peligros.
Ahora vagarás como un mendigo hambriento,
llamando desesperada a la puerta de los extraños.

(1917)


En "Poemas selectos"
    

1.3.26

Tereza Riedlbauchová. Marina Tsvietáieva

Una mujer de negro acoge la lluvia
que cae de las hojas
por el plateado aliento
del sol tras la niebla
Las gotas contornean el dedo la mano el cuerpo
tienden a la tierra
Madreperla negra
Perdida Marina
lloras con toda tu superficie 
absorbes el agua bautismal con las alas
    de los ángeles desnudos


En "De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988)"
    

28.2.26

Christa Wolf. August

August lo recuerda bien: como a todos los niños que llegaban sin padres a la estación de Mecklemburgo al final de la guerra, le preguntaron cuándo y dónde había perdido a su madre, pero no lo sabía. También le preguntaron si el tren de refugiados lo habían bombardeado antes o después de cruzar el gran río al que llamaban Óder, pero eso tampoco lo sabía. Estaba durmiendo. Cuando estalló el terrible estruendo y la gente empezó a gritar, una mujer desconocida, que no era su madre, lo agarró por el brazo y lo sacó del tren. Cayó al suelo, detrás de un terraplén nevado, y no se levantó hasta que el ruido cesó y el maquinista gritó que todos los que quedaran vivos debían volver a subir a bordo de inmediato. August nunca volvió a ver a su madre ni a la mujer desconocida. Sí,  mucha gente quedó tendida en el suelo y no subió al tren, que pronto reemprendió la marcha.


Principio de "August"
   

27.2.26

Mawj Majid Al-Obaidi. Todo en la vida deja huella...

Todo en la vida deja huella,
pero lo que deja más huella
es el amor y la guerra.
Y, como fuimos creados para permanecer,
el ser humano no es más que una huella.


Al principio de "Huella"


26.2.26

Baek Sehee. Quiero morir, pero también comer tteokbokki

Adentrarme en mi propia oscuridad es uno de los caminos para sentirme libre.
Mi sombra soy yo.
Espero que mis personas cercanas puedan llegar a conocer esta parte de mí. 


Palabras al principio de "Quiero morir, pero también comer tteokbokki"
    

25.2.26

Elvira Dones. Pequeña guerra perfecta

Acaban de poner el pastel en el centro de la mesa. Qué feo es, piensa Rea esbozando una sonrisa extraña. Dentro de poco cortarán la luz. Su amiga Nita le suplica con la mirada y Rea la complace diciéndole que la tarta es preciosa. La tercera del grupo, Besa, se seca las manos en el delantal y clava una vela en el tablero con una sonrisa que parece una amenaza.
-Venga, Rea! -dice-. Pide un deseo y acabemos de una vez.
Es miércoles, 24 de marzo de 1999. Ella es Rea Kelmendi y hoy es su día. Podría ser el cumpleaños perfecto, ese que no olvidas ni aunque pasen cien años. Es un cumpleaños muy literario; romántico no, pero literario sí. 


Principio de "Pequeña guerra perfecta"
    

24.2.26

Nelly Sachs. La silueta

Esto es lo que queda -
con mi mundo te fuiste tú 
cometa de la muerte.
Lo que queda es el abrazo
del vacío 
un anillo girando
que perdió su dedo.
   
De nuevo negrura
antes de la creación
ley de duelo.
Exfoliado el frívolo sobredorado 
de la noche
que el día se permitió. 
   
Caligrafía de las sombras
como legado.
  
Paisajes pintados de verde
con sus proféticas aguas
ahogados
en los callejones sin salida de las tinieblas.
   
Cama, silla, mesa
se salen de puntillas de la habitación 
tras el cabello de la separación -
   
Todo ha emigrado contigo
Toda mi posesión está expropiada -
   
sólo bebes tú de mí lo más amado
las palabras del aliento
hasta que yo enmudezca -


De "Viaje a la transparencia"
   

23.2.26

Socorro Venegas. La memoria donde ardía

Ahí se contiene todo. La soledad, el aullido de un perro que se hunde en la arena, la blanca mole de recuerdos cristalizados. El sonido del viento, sus astillas, el anciano que acaba por regir cada acto de nuestra vida. El corazón sin su avidez. El acero puro del desamparo.


Principio de "La memoria donde ardía"
    

22.2.26

Věra Rosí. Presiembra

Te agachas bajo las heridas
del sol preñado.
Ni una pluma de grajo por ninguna parte
Toda la negrura la tienes dentro...
   
Alguien de nuevo arroja a un lado
sábanas verdes...
   
Te sobrepasarán
los dolores parturientos de los brotes
en la verja reventada
de la taberna La alegría...


En "De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988)"