28.3.26

Olga Medvedkova. La educación soviética

-No más de tres días -dijo su madre-. Es un monstruo, ya lo verás.
«Como si yo quisiera quedarme más tiempo!». Desde por la mañana tenía como una bola en la garganta. Se la tragó. La bola se resistía. Era como tener anginas. Liza volvió a tragar. La bola bajó hasta el estómago y allí se quedó definitivamente. Ahora era como indigestión. 


Principio de "La educación soviética"
    

27.3.26

Blanca Varela. Del abismo que arroja al aire...

del abismo que arroja al aire
esta última flor
trepo como la araña que soy
frágil y reconrosa 
deseando tocar alguna luz
que endurezca mi corazón 


De "Concierto animal"
En "Poesía completa"
     

26.3.26

Han Kang. Tinta y sangre

La blanquecina acera estaba congelada y yo no dejaba de resbalar con mis zapatos gastados. Saqué las manos de los bolsillos para no caerme y el viento cortante me heló los dedos. Apretando los puños enrojecidos, seguí andando. Ya cerca de la parada del autobús, recordé el sueño que había tenido la noche anterior.


Principio de "Tinta y sangre"
    

25.3.26

Sara Barquinero. Terminal

Bancos metálicos de color blanco. Una máquina expendedora, otra de café, un par de personas durmiendo en el suelo. Una cafetería abierta, luz excesiva para la madrugada, brillo eléctrico: aeropuerto. Dos personas sentadas en la cafetería, una reclinada contra la mesa, leyendo; otra apoyada en la silla, mirando a cualquier parte. Ella té, sin tocar; él café y migas de lo que una vez fue un hojaldre. Paneles informativos y señales luminosas: son casi las tres. Sonidos de tránsito y equipaje, olor a desinfectante. Ella habla. Dice:
  Ella: Adónde va?
  Él: Perdón?


Principio de "Terminal"
     

24.3.26

Amélie Nothomb. Psicopompo

El vendedor de telas vio pasar una bandada de grullas blancas. Asombrado por su belleza, pensó que le encantaría descubrir un tejido comparable al esplendor de su plumaje.


Principio de "Psicopompo"
    

23.3.26

Nora Ephron. La fea de la orgía

Hace algunos años, el hombre con el que estoy casada me dijo que siempre había tenido unas ganas locas de ir a una orgía. Por qué narices?, le pregunté. Por qué no?, me contestó. Porque sería como esos bailes de la Asociación de Jóvenes Cristianos a los que iba a mis doce o trece años, le expliqué, solo que en este caso en vez de pasar a mi lado e ignorarme, la gente pasaría por encima de mi cuerpo desnudo y me ignoraría. 


De "La fea de la orgía"
En "Gente a cenar"
    

22.3.26

Petra Strá. Sentada en la sala...

Sentada en la sala
de cuatro esquinas
hay otras tres Lucías con ella
desnudas y hermosas
y casi parecen estatuillas de cine
Ella está tapada hasta el cuello
con un vestido de un grueso tejido singular
y alrededor de la cara tiene un velo pegado
como si debajo escondiera su latón 
su oro
su vida
quizá hasta su grieta
   
cavarana irica 
  
  
Junto a ella
crecen escarabajos
liebres que hacen girar las flores
pieles nuevas en la hierba
alguien las ató y colgó ahí para que no molestaran
  
se oyen voces como de aguilucho 
las aguas tiemblan 
justo antes de caer emocionada hace
lo mismo que Discóbolo 
  
va lanzando
un día y otro
día y entonces
el brazo se le tensa con un logaritmo en las púas
de un bosque de coníferas 
  
En ella es difícil provocar ese temblor 
de bocas que ya dominan
el habla se vierte levemente de las botellas verdes
Llegó el otoño
  
nacieron los cabritos
ha cambiado el tiempo
llueve todos los días 
y es muy molesto
  
Castaños calambres
alambres, manzanos y olivares
casi con miedo
  
cavarana irica aneba carana 
cavarana irica aneba cara ana 
cavarana irica aneba ca ara 

láacara escuchó 


En "De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988)"
    

21.3.26

Karin Boye. En ninguna parte

Estoy enferma debido a un veneno. Estoy enferma debido a una sed
para la que la naturaleza no ha creado bebida alguna.
  
De todos los terrenos emanan arroyos y manantiales.
Me agacho y bebo de las venas de la tierra
su sacramento.
  
Y los espacios se desbordan de ríos sagrados. 
Me levanto y siento mis labios húmedos
de éxtasis blancos.
  
Pero en ninguna parte, en ninguna parte...
   
Estoy enferma debido a un veneno. Estoy enferma debido a una sed
para la que la naturaleza no ha creado bebida alguna.


De "Por el bien del árbol"
En "Poesía"
    

20.3.26

Jo Ann Beard. Los chicos de mi juventud

Aquí va un recuerdo de cuando todavía no sabía hablar: soy muy pequeña y estoy detrás de unos barrotes, como un mono bebé en una jaula. Mis padres acaban de acostarme en una habitación con las paredes de color amarillo chillón. Me parece bien, porque en la cuna tengo compañía: el borde de satén de mi manta azul, un anillo de plástico para morder que cuelga casi al nivel de mi boca de un pedazo de cordón verde y un muñeco llamado Hal con los ojos azules y las manos y los pies de plástico que se pueden chupar. En este momento de mi vida, Hal y los bordes de satén de las mantas me importan más que ningún ser humano que conozca.


Principio de "Los chicos de mi juventud"

19.3.26

Amparo Dávila. Meditaciones a la orilla del sueño

   1
  
A la orilla del sueño
donde la rosa
es pálido recuerdo;
   
frente al silencio,
más lejana cada vez
más incierta
y más sola.
   
   
   2
   
Surge la angustia 
ante el temor de ser
tan sólo la corteza
de un día vano.
  
Fuera del sueño
hay un barco
encallado en la voz.
   
  
   3
  
La angustia se desangra 
-gota negra,
negra y pesada gota-.
La sombra emerge limpia
de la sombra.
  
Dibujo mi mortaja 
blanca, fría,
en las aguas del sueño,
lentamente.
   
   
   4
   
Agua consternada
donde el silencio escucha
la piedad del silencio
y más allá, tan sólo, 
una angustia vital
de espumas rotas.



De "Meditaciones a la orilla del sueño"