7.2.26

Klára Goldstein. hiberno

hiberno 
en tu lado de la cama
donde la pintura se cae
en forma
de buque mercante portugués
donde los alcatraces
patiazules
cazan enredados en las fibras textiles
hiberno
lejos de la puerta
a un paso de la ventana
por el fondo de una olla
pasa el trópico


En "De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988)"
     

6.2.26

Sandra Petrignani. Autobiografía de mis perros

ADVERTENCIA AL LECTOR


En este libro todo es verdad y todo es falso. Realidad e imaginación se entrelazan de modo inextricable. Como en los sueños resulta difícil ahora deshacer la madeja, sobre todo para mí, que soy quien lo soñó/escribió. No se debe tratar, pues, de dar un nombre auténtico a los personajes. Incluso el nombre de mis perros, que vivieron realmente, todos ellos, y tal y como los describo, lo he modificado en algunos casos. La razón es que sobre la página los nombres inventados, a veces, resultan más auténticos. Y porque cuanto más profundizamos en nosotros mismos, más descubrimos que no somos nosotros mismos.


Principio de "Autobiografía de mis perros"
   

5.2.26

Carolyn Forché. La hornada matutina

Abuela, regresa, me olvidé 
cuánta manteca para esos bollos.
   
Piensas que puedes enterrarte 
como una simple papa y crecer en Ohio?
Estoy harta de engordar como tú. 
   
Piensas que puedes mentir en tu eslovaco?
Contar cuentos obscenos del salchichón de sangre?
Bisbisear por la noche ante la virgen de Detroit?
   
Yo te culpo por criarme en lengua eslava 
me golpeabas en el traspatio, me enseñaste a bailar.
   
Voy a decirte que no recuerdo pan alguno
las ondulantes hogazas de tu carne
apestan en mi sueño
hay estrellas en tu ropa de seda.
   
Pero me alegra que de vieja 
voy a parecer una gitana dusha que acarrea leche.


De "Juntemos las tribus"
    

4.2.26

Margaret Randall. La respiración lleva un sentido inquebrantable

Sé que le estoy pidiendo mucho al poema
que lancé a las corrientes de aire contaminado
en este momento su desregulación alevosa.
   
Me doy cuenta de que mis palabras podrían sentirse solas
entre tantos datos alternativos
y tuits violentos que atestan el ciberespacio.
   
Qué puede hacer una palabra, o una serie de palabras
hilvanadas todas juntas con esperanza urgente?
Tanto mandato y cliché entre los que hay que andar.
   
Pero la posibilidad explota, flores pirotécnicas
iluminan este cielo atenuado
de retórica que todo lo consume.
   
La boca se abre, la garganta se aclara, la respiración lleva
un sentido inquebrantable
por nuestra primavera casi silenciosa.


De "Contra la atrocidad"
    

3.2.26

Deepti Naval. Deambulo Sin Cesar

Deambulo sin cesar
Por mi naturaleza interior
   
Escojo los momentos 
Grises y marrones
De la vida
   
Evoco 
Reflexiono
Reacciono 
Estoy viva...
   
El crujido de las ramas secas
Bajo mis pies descalzos
   
A lo lejos
En la ladera quemada
Resplandece un incendio forestal...


De "Viento negro y otros poemas"
    

2.2.26

Wislawa Szymborska. Puede ser sin título

Ocurre que estoy sentada bajo un árbol,
a la orilla del río,
en una mañana soleada.
Es un suceso banal
No son batallas ni pactos
cuyas causas se investigan,
ni ningún tiranicidio digno de ser recordado. 
   
Y sin embargo estoy sentada junto al río, es un hecho.
Y puesto que estoy aquí, 
tengo que haber venido de algún lado
y antes 
haber estado en muchos otros sitios,
exactamente igual que los descubridores
antes de subir a cubierta.
   
El instante más fugaz también tiene su pasado,
su viernes antes del sábado,
su mayo antes de junio.
Y son tan reales sus horizontes
como los de los prismáticos de los estrategas.
   
El árbol es un álamo que hace mucho echó raíces.
El río es el Raba, que fluye desde hace siglos.
No fue ayer cuando el sendero
se formó entre los arbustos.
El viento, para disipar las nubes
antes tuvo que traerlas.
   
Y aunque no sucede nada en los alrededores, 
el mundo no es más pobre en sus detalles,
ni está peor justificado ni menos definido
que en la época de las grandes migraciones.
   
No sólo a las conjeturas acompaña el silencio.
Ni sólo a los monarcas un séquito de causas.
Y pueden ser redondos no sólo los aniversarios,
sino también las piedras solemnes de la orilla.
   
Complejo y denso es el bordado de las circunstancias.
Tejido de hormigas en la hierba.
Hierba cosida a la tierra.
Diseño de olas en el que se enhebra un tallo.
   
Por alguna causa yo estoy aquí y miro.
Sobre mi cabeza una mariposa blanca aletea en el aire
con unas alas que son solamente suyas,
y una sombra sobrevuela mis manos,
no otra, no la de cualquiera, sino su propia sombra.

Ante una visión así, siempre me abandona la certeza 
de que lo importante
es más importante que lo insignificante.


De "Fin y principio"
En "Poesía no completa"
    

1.2.26

Božena Správcová. Vale, aquí lo tenemos: agua, fuego, dijo el hombre de madera...

Vale, aquí lo tenemos: agua, fuego, dijo el hombre de madera
en un gran caballo. Qué más?
Hace poco limpié la claraboya,
continuó el leñoso.
   
Pensé en que todo era culpa mía. Cuando de repente mi amigo
me llamó por teléfono:
Sí, todo es culpa tuya, leñoso.
De hecho creo que eres un gran hijo de puta
Y además dijo: Ven a mis brazos, tonto!
y me entró el pánico, quería ir afuera,
quería volar arriba por la claraboya, que justo estaba limpiando,
de mí caían pesados trozos de suciedad y libros gruesos, plomos... lastres de todas clases,
me abrí paso por la ventana afuera rompiendo de todo,
enloquecí, volé y grité de alegría,
grazné hacia abajo, a los pájaros: Cra! Y me sentí muy ligero,
y también pensé 
que me descuajeringaría llorando,
ni sé si de tristeza o de alegría. Eso era el aire, señor gato?
Un poco, leñoso; dijo el gato sabiamente.
  
Pero sobre todo era la muerte.


En "De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988)"
   

31.1.26

Susan Sontag. Contra la interpretación

La más antigua experiencia del arte tiene que haberlo percibido como encantamiento o magia; el arte era un instrumento del ritual (las pinturas de las cuevas de Lascaux, Altamira, Niaux, La Pasiega, etcétera). La primera teoría del arte, la de los filósofos griegos, proponía que el arte era mímesis, imitación de la realidad.


Principio de "Contra la interpretación"
    

30.1.26

Rebecca Solnit. Esperanza en la oscuridad

01
Mirando a la oscuridad


El 18 de enero de 1915, transcurridos seis meses desde el inicio de la Primera Guerra Mundial, mientras toda Europa estaba convulsionada por las matanzas y las muertes, Virginia Woolf escribió en su diario: «El futuro es oscuro, que es, en general, lo mejor que el futuro puede ser, creo». Con oscuro parece decirnos inescrutable, no terrible. A menudo confundimos uno con otro. O transformamos lo incognoscible del futuro en algo cierto, en la consumación de todos nuestros miedos, el lugar más allá del cual no hay camino que seguir. Sin embargo, una y otra vez cosas más raras que el fin del mundo han sucedido.


Principio de "Esperanza en la oscuridad"
   

29.1.26

Wanda Heinrichová. Estación del norte

la estepa desemboca en los mares fríos
el terraplén ferroviario la balsa insegura
en agosto haces de hierba seca saludaban 
a las excursiones por los pueblos del Elba
ahora nada sólo andén el borde de todo
una plataforma de salto 
hacia una anécdota barbuda por ejemplo 
ir y venir entre Viena y Berlín 
en tren con el señor Kohn
faltan más de cien años
para la decisión de la Anna de Tolstoi
por las escaleras una bajada a la sala
en las paredes azulejos
y sobre los bancos pudriéndose 
terrones en los abrigos del Ejército de Salvación 
no me paso ni un cráter un poco más allá
el futuro un diente cariado 



En "De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988)"