De Liu a Konstantín
Kremskoie, 5 de mayo de 19...
Querido Konstantín:
Acabo de tomar posesión de mi nuevo cargo y quería contarte cómo se presentan las cosas. No dudo de que conseguiré mi objetivo; las circunstancias parecen ser incluso más favorables de lo que suponía. He despertado simpatía en toda la familia del gobernador; nadie muestra la más mínima desconfianza hacia mí. En realidad es natural: solo nosotros, los que estamos al corriente, podríamos temer lo contrario. Ej caso de que el gobernador haya pedido referencias sobre mí, es imposible que estas sean desfavorables: desde la escuela primaria hasta la universidad mis notas son brillantes, y lo único que quizás podría hablar en mi contra -el hecho de que me llevo muy mal con mi padre- no constituye un argumento de peso, ya que todo el mundo conoce su carácter tiránico y excéntrico.
Principio de "El último verano"