Índice de primeros versos...



A algunos...
Ahí, Jesús, dónde te has ido...
Ahora...
Ahora...
Ahora...
Ahora, cuando él y yo nos encontramos, después de todos estos años...
Ahora es la soledad quien viene de noche...
Ahora la blanda aniquilación...
Ahora mismo...
Amor, hoy te he esperado en vano...
Amor, la noche estaba trágica y sollozante...
Amor mío...
Amor o sangre...
Amor secreto, gracia esclarecida...
Amor, somos un pequeño estanque...
Amor único mío...
Amor zarandea mis sentidos, como el viento...
Andamos...
Anne se ha vuelto loca, está hecha un desastre, es inútil...
Busca legumbres repletas de mañana...
Búscame en ti. La flecha de mi vida...
Buscamos...
Busco...
Busqué en el agua   la quieta...
En el Fulgor más sereno...
En el jardín, una rosa silvestre cautiva. Bebe...
En el lagar pequeño de mi mano...
En el Museo Arqueológico de Cambridge, hay un sepulcro...
Estaban las cosas bien entonces?...
Hay algunas noches en las que...
Hay belleza dentro de todo...
Hay camas de muchos tamaños:...
Hay catálogos de catálogos...
Los poemas se agarran como enfermedades...
Muda elocuencia de amor...
Muerta? Yo? Qué ocurrencia!...
Muerte...
Muerte ya llego...
Muerto está todo, todo muerto...
Mujer de ideas? No, nunca he tenido una...
Mujer de pie consumida depilada...
Mujer sentada a una mesa rota...
Mujer: tú la virtuosa, y tú la cínica...
Mujeres bonitas se preguntan donde se esconde mi secreto...
Mundo que gira. Reloj...
Murmullos amorosos...
Nací con doce dedos...
Nací cuando las plantas nacen...
Otra vez vuelvo a ti...
Otros pies van y vienen por mi huerto...
Paciente, como se rompen las piedras...
Palabra que por la noche...
Palabras cálidas, palabras bellas, palabras profundas...
Palabras degolladas...
Palparon los de la ambulancia el cuerpo... 
Para autoridades de afanes...
Para contar hay que saber...
Para dejarte de quererte...
Para empezar: eres de los nuestros?...
Para esto recé con todas mis fuerzas...
Para fugarnos de la tierra...
Para hacer una pradera se necesitan un trébol y una abeja...
Para los abetos y los árboles perennes de hoja ancha...
Para no helarse en soledad...
Para no morir habré de ser la voluntad de poder...
Para obtener el sonido toma cuanto no sea el sonido déjalo caer...
Para paladear lo que pasó...
Para qué decir...
Para que tú lo habites quisiera separarte...
Para que veneremos...
Para reconocer en la sed mi emblema...
Por más que te cante el cuerpo...
Por qué...
Por qué...
Por qué decir nombres de dioses, astros...
Por qué dije que tenía que partir...
Por qué esta luz me devuelve...
Por qué la naturaleza me entregó a esta criatura...
Por qué será, Dios del cielo...
Por qué valorar estos corazones por encima... 
Por sobre todas las cosas amo tu alma...
Por tierra de unidad y de armonía...
Por todas partes...
Por tristes que estén la estación y los pajarillos...
Por tus manos indolentes...
Que pronta has sido en romper tu promesa!...
Que pronto llegue lo horrible!...