Mostrando entradas con la etiqueta *Mi Ántonia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta *Mi Ántonia. Mostrar todas las entradas

7.12.13

Willa Cather. Sobre todo no deseo ningún marido

-Bueno, sobre todo porque no deseo ningún marido. Los hombres están bien como amigos, pero en cuanto te casas con uno de ellos se convierte en un padre viejo y gruñón, incluso el más atolondrado. Empiezan por decirte lo que es sensato y lo que es estúpido, y quieren tenerte todo el tiempo metida en casa. Prefiero ser estúpida cuando me apetece y no tener que rendir cuentas a nadie.
  
De "Mi Ántonia"

26.9.13

Willa Cather. Mi Ántonia

El verano pasado, durante un período de intenso calor, Jim Burden y yo atravesamos Iowa casualmente en el mismo tren. Somos viejos amigos, crecimos juntos en la misma población de Nebraska, y teníamos mucho de que hablar. Mientras el tren recorría interminables kilómetros de campos de trigo maduro, dejando atrás pueblos, pastos cubiertos de flores vistosas y robledales mustios por el sol, nos sentamos en el vagón panorámico, donde la madera estaba valiente al tacto y una gruesa capa de polvo rojo lo cubría todo.
Principio de "Mi Ántonia"