Mostrando entradas con la etiqueta Solveig von Schoultz.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Solveig von Schoultz.... Mostrar todas las entradas

3.12.22

Solveig von Schoultz. Tierra desnuda

Cómo
está todo pisoteado y negro en mí
obscuros helechos exhalan acre humo
aquí sólo hay vacío y altura

pero entre las desnudas ramas
aletean sombras como lenguas de calandria
qué éxtasis es éste en el vacío

es una linde entre vida y muerte
en la que la muerte aislada lentamente se carboniza
y olvida su muerte pensando en otra cosa

es acaso una pausa entre dos palabras
las que perdieron su sentido y las que van detrás
o quizás sea un olvido de todas las palabras

qué es este estupor que se cierne en lo vacío
irguiendo su alivio entre claros tallos
sin recuerdo ni esperanza

qué alegría es ésta que no dice su nombre
solitaria solitaria y nunca sola

esto cantarín que se alza hacia algo más grávido?



De "Todo sucede ahora"

20.8.21

Solveig von Schoultz. La jaula

No está vacía la jaula.
Algo se agita en ella.
Rasgan garras su suelo.
Sus barras se conduelen de mordiscos.

Sale meciente en la penumbra.
Vacila a media luz hacia su origen,
agachándose entre malezas:
rotas sus alas.


De "Todo sucede ahora"
   

29.8.20

Solveig von Schoultz. Reencuentro

Caramba, alegría, te han tenido escondida
como antes se escondía a los locos en la sauna
te tenían a pan y agua
realmente te olvidaron allí
donde haraganeabas en la oscuridad
-bueno, ahora se ha abierto la puerta
estás blanca como el germen del invierno

pero estás en el umbral!


[Bortom träden hörs havest, 1980]




En la antología "Poesía nórdica"

18.12.19

Solveig von Schoultz. Soledad

Como blancas mariposas
se deslizan las barcas de los amantes a obscuridad traviesa,
separándose, encontrándose, separándose silentes.
Y yo remaba a solas en mi barca.
Presagios de noche exhalaba el bosque en la orilla,
melancólicas nubes rojas.

No sé, la verdad, a qué más vida.
Hoy sentí más cercana que un ser humano la sombra de una hoja
y las olas lloraban en mí su desamparo.
Más cerca que a un ser humano las sentí.

Todo eso lo he vivido: nubes, hojas, agua.
A qué, pues, más vida.

Los siento inefablemente lejos.




De "Mi hora"
En una Antología poética

5.8.19

Solveig von Schoultz. No vayas erguido...

No vayas erguido
contra en viento obscuro
que te azota en la boca
agazápate vuélvete
paralelo al destino.




De "Poemas inéditos"

3.12.18

Solveig von Schoultz. De nada te vale quitarte el sombrero

De nada sirve ir por otro camino
pues la mala suerte gánate en astucia
y nunca espera donde la dejaste
espera en la esquina
más rápida siempre que tú.
Nunca vestida como la recuerdas
consciente siempre de la moda
siempre con maquillaje nuevo.
Hétela aquí de pronto, guiñándote el ojo.
Y tú te quitas el sombrero.

Ella te coge del brazo.




De "Baja tu luz"

5.8.18

Solveig von Schoultz. Reposo

Dentro de la desgracia todo es calma, todos han pasado de largo,
todas las puertas están cerradas, no se oye sonido alguno.
Escasos muebles, sin ventilar y oscuro
pero reposo,
rostro y cuerpo contra el duro suelo
pero reposo
y un extraño sueño sobre Dios.


[Sänk ditt ljus, 1963]




En la antología "Poesía Nórdica"

3.12.17

Solveig von Schoultz. Morir

Morir no es huir
de un yo gastado,

sumir el cuerpo en una caja,
subir a un día más lúcido,
a un día más explícito.

Morir es no vivir más,
acopiar el último afán.
Saber: mi cuerpo me ahogará
en su obscura sangre,
su obscura, infiel sangre.



De "Mi hora"
    

5.8.17

Solveig von Schoultz. Así va

Así va el amor.
Así tropieza.
Se enzarza en las zarzas.
Se para, mira en torno.

No hay tiempo de gritar.
No puede oírte.
No hay tiempo de pararse.
Es así como va.




De "Los cuatro flautistas"

18.4.17

Solveig von Schoultz. La estrella

Libéreme súbito un brazo
de los brazos que me ceñían
y lo alargué y con él toqué una estrella:
justo, allí estaba, sin cambiar color,
la estrella allí seguía con sus puntas azules
y mía, sólo mía:
         la estrella en su espacio
nos sonreímos
volviéndonos después
         cada cual a su cielo.




De "Baja tu luz"

3.12.16

Solveig von Schoultlz. Las cosas sencillas

Maravilloso es lo sencillo.
Mi cama. Extiéndense mis miembros
en larga, fresca paz, y mis espaldas
se reposan y saben: el lecho les permite
aún una noche ahíta, grave y firme,
quién seré yo que tal regalo alcanzo?

Maravilloso es lo sencillo.
Mi pan. Nunca me canso
de encerrarlo en mi mano, pan,
tu obscura intimidad. Ahorra
tu sonrisa, seguro amigo,
en mi apremio final.

Maravilloso es lo sencillo.
Mi fuego. Donde surge su anillo
de mansa llama en mi rincón
sé bien que es un hogar,
un hogar más cercano que el peligro.
Oh, calma!, oh, sencillez!




De "Eco de un grito"

2.10.16

Solveig von Schoultz. Mañana

Volvió a ser mañana.
La mañana llegó.
La estancia es una estancia
y también vuelve.
Esta es mi cama.
Yo respiro
muevo las manos.
Soy yo.

Otro día, quizás.
Llegó la mañana.




De "Los cuatro flautistas"

28.2.16

Solveig von Schoultz. Los amantes

Cuando acariciaste mis manos
lento, íntimo, callado, de una en una
algo sobresaltóse, como aves prisioneras.

Tu boca asió la mía, hundióse en ella,
y surgió un aleteo hacia mis párpados;
suéltame: libertad, quiero ser libre.

Pero al besar mis pechos despertaron
temblorosos botones y mi piel cobró voz
y prorrumpió en un grito, un grito silencioso.




De "Eco de un grito"

3.12.15

Solveig von Schoultz. Los zapatos

Sentada en el escabel
entre zapatos y botinas
probados, desechados
entre esperanzas y deseos
como una mujer
con muchos amantes
entre botinas y zapatos:
estos, los más cómodos,
deshechos, gastados.
Más, ay!, comprar nuevos?




De "Álbum"

31.10.15

Solveig von Schoultz. Un pico desconocido

Un pico desconocido se me clavó en el pecho 
y allí se quedó inmóvil mientras el pájaro bebía
y yo estaba inmóvil
casi sin dolor
mientras el pájaro hundía su pico en la sangre
y chupaba con creciente intensidad
yo no sabía
si me estaba desangrando o convirtiéndome en pájaro.


[Klippbok, 1968]




En la antología "Poesía nórdica"

10.7.15

Solveig von Schoultz. Nana

Duerme.
Tu voluntad tiembla de acoso.
Ven, ven, ven a mi cuerpo.

Sea éste tu reposo:
nada serás sino quien eres.

He aquí el salto allende el río.
La paz aquí de talones dichosos.
Aquí la luna del deber cumplido,
nunca de aquí se moverá.

Créeme a mí, cree:
nunca habrás de alcanzarlos.
Vuelve bajo tu frente,
resúmete en tu cuerpo.
La tristeza jamás te libra de sí misma
lleva a tu hogar su anhelo
y duerme:

eso soy yo
eso sólo.




De "Todo sucede ahora"

26.1.15

Solveig von Schoultz. Corazón

Le dábamos centeno, no mucho,
lo suficiente para que no se cansase,
le dábamos agua, un dedal,
para que tuviese que recordar el manantial,
abríamos la puerta ligeramente 
para que el cielo le golpease el ojo
y fijamos un trozo de espejo en su jaula
para que viese directamente la nube.
Inmóvil permanecía con alas palpitantes.

Así cantaba.

[Nattlig äng, 1949]




En la antología "Poesía nórdica"

12.11.14

Solveig von Schoultz. El valle

Nadie te cogió de la mano y dijo:
aprovecha.
Esto es ahora.
El valle que ves con aguas serpenteantes
con bosques misteriosos y aire suave
con prados y verdes manantiales
este valle lleva el nombre de Amor.

Nadie dijo:
ve despacio.
Ten cuidado y no camines demasiado deprisa
ni creas en otro valle
uno más grande del que hayas oído hablar
no hay ningún otro
no para ti
demórate
graba cada hoja en la memoria.

Nadie dijo:
esto es ahora.
Es mucho.
Es suficiente.
Completamente sola atravesé el valle corriendo
y hasta que no me di la vuelta no comprendí:
ése era su aspecto.
Era ése.


[Nätet, 1956]




En la antología "Poesía Nórdica"

24.9.07

Solveig von Schoultz

Solveig von Schoultz, de soltera Segerstråle (Porvoo, Finlandia, 5 de agosto 1907 - Helsinki, 3 de diciembre de 1996), fue una escritora Fino-Sueca.




Obras citadas en este blog: