Mostrando entradas con la etiqueta *La historia de amor del siglo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta *La historia de amor del siglo. Mostrar todas las entradas

3.4.25

Märta Tikkanen. Cuando se mece el suelo...

Cuando se mece el suelo
doy unos pasitos pequeñitos
casi totalmente
imperceptibles
para tal vez así poder
mantener el equilibrio

Cuando los segundos
se van amontonando
y luego se precipitan de golpe sobre mí
todos a la vez
soy muy dura para con ellos
tengo que serlo
Uno por uno, uno por uno
les voy dando permiso para pasarme
y las horas interminables
hasta el amanecer

Cuando las páginas y los párrafos
y las frases
me parecen impenetrables
cojo las palabras
una tras otra
y las levanto hacia la lámpara
y las tengo así un buen rato
hasta que se vuelven
transparentes
Luego junto
los pequeñísimos restos
de mi coraje
y susurro silenciosa
pero sólo a aquellos
que tienen el oído pegado al suelo
y que van avanzando a rastras
como yo




De "La historia de amor del siglo"
       

3.4.24

Märta Tikkanen. Pronto...

Pronto
te oculté mi vulnerabilidad
a ti

Cómo iba yo a poder
hacerte tanto daño
dejándote saber
cuánto daño
me habías hecho

Así logré impedir
que ambos creciésemos
tú y yo



De "La historia de amor del siglo"

3.4.23

Märta Tikkanen. Cómo voy a poder explicar...

Cómo voy a poder explicar
la paradoja de
que tengo que tener un trabajo
que se adueña de demasiado de mi tiempo
porque te tengo a ti
que te adueñas del resto del tiempo

Mientras tenga el trabajo
me siento parte de un contexto
me siento
en comunidad con algunas de mis gentes más queridas
en un trabajo que todos nosotros consideramos
lleno de sentido

Mientras tenga el trabajo
en cualquier caso hay siempre algo
que he conseguido hacer
este día de mi vida
independientemente de la cara que tengas tú
precisamente ese día

Mientras tenga el trabajo
tengo el camino de ida y vuelta
que es sólo mío

Diecisiete minutos de autobús
en los que tengo tiempo para leer
o darle vueltas a un poema en la cabeza
o simplemente pensar en algo difícil
que tiene que ver con el lugar
que me acaba de reclamar
todo mi ser
antes de que el próximo lugar
que me reclama todo mi ser
me hay devorado

Mientras tenga
mi trabajo agotador
estimulante alienante
tengo en todo caso un lugar
donde estar
sin ti
para tener fuerzas
de volver a casa
a ti



De "La historia de amor del siglo"

3.4.22

Märta Tikkanen. Qué fuerte tienes que ser...

Qué fuerte tienes que ser
a veces ocurre
que las gentes me dicen eso
a mí

Y yo pienso
en todo lo que ha pasado
-quizá
sea fuerte

Sí, será así
Probablemente yo soy fuerte

Las personas fuertes no se doblan
Se rompen

y se hacen añicos


De "La historia de amor del siglo"

3.4.20

Märta Tikkanen. Nadie...

Nadie
ha podido empezar su vida más segura
que yo

Nadie
ha podido estar más llena de esperanza
que yo

Nadie
ha podido amar con mayor devoción
que yo

Nadie
ha podido ser más ingenua
que yo

Nadie nadie
ha podido ser
más fatal
para otro
por su amplísima tolerancia
su perdón autoaniquilador

que yo




De "La historia de amor del siglo"
     

5.3.19

Märta Tikkanen. Por todas partes...

Por todas partes
te busqué a ti
que estabas por todas partes
en mi mundo

Traté de transformar
mi mundo
para adecuarlo a ti
te busqué por todas partes

pero a quien encontré por fin
fue a mí




De "La historia de amor del siglo"
    

25.11.18

Märta Tikkanen. Estaba sentada junto a mi madre...

Estaba sentada junto a mi madre
teniéndole la mano
cuando estalló su mirada azul celeste

En ese instante le prometí
que yo nunca diría
como ella:
No me permitieron

Lo que diré
si tengo que hacerlo, es:
No he hecho




De "La historia de amor del siglo"
     

3.4.18

Märta Tikkanen. A mí nadie me pegó...

A mí nadie me pegó 
nunca

Cuando era pequeña
me daban
en los dedos y me decían
No!
Entonces ya no tocaba más los libros
de la biblioteca

Cuando me hice mayor
y quería estar fuera de casa
hasta las tres de la noche
mi padre me decía
Tozuda!
Luego invitaban a casa a todos
con los que yo quería estar
entre la una y las tres de la noche
cuando yo tenía quince años
Entonces pronto dejó de ser importante
estar con ellos
por la noche

Cuando un día
hace ya muchos años
me perseguiste con el atizador
borracho
no te tuve ningún miedo
porque no fue mi nombre 
el que gritaste
así levantar el atizador
y enseguida te calmaste
cuando te cogí la mano
y te hablé
y oíste
que era mi voz

A mí no me pegó nunca nadie
y nunca tuve
miedo físico
de nadie que hubiese podido tener la intención
de pegarme

hasta que tú me pegaste

Tienes realmente motivos
para tener miedo
de mí




De "La historia de amor del siglo"
    

3.4.17

Märta Tikkanen. A mí me fue fácil...

A mí me fue fácil
al principio
bastaba con amar
Era bien fácil
amar
cuando una siempre había estado rodeada
de amor
y cuando había aprendido muy temprano
que el amor era lo más grande
y lo más alegre
y lo mejor que había

Mientras hubo amor
todo fue bien
Pero luego se convirtió en odio
y el odio estaba prohibido
cuando yo era pequeña

Cómo proceder
con un odio
que no puede existir?

No se dicen palabras feas
No se blasfema
No se pega
No se grita
No se dan portazos, desde luego
No se deja traslucir nada en la cara
No se tira nunca ninguna cosa
naturalmente

Hay que tratar de ser verdaderamente amable
cuando se odia

Hay que tragarse el odio
comérselo
no manifestarlo
ni admitir nunca su existencia

A mí no me fue fácil
odiar
pero lo fatal fue
no hacerlo




De "La historia de amor del siglo"
     

15.1.17

Märta Tikkanen. Cuanto más vieja me voy haciendo...

Cuanto más vieja me voy haciendo
más quiero
a mi madre
más la echo de menos
mejor la comprendo
más cerca me siento de ella
más rarezas suyas
descubro en mí
para sorpresa mía

Me gustaría escribir
sobre mi madre
y la abuela de mi madre
y mis dos abuelas
y la abuela de mi padre

Me gustaría escribir
sobre las madres
me gustaría escribir
sobre Fredrika
me gustaría escribir
sobre todas aquéllas
que ya han muerto
y a las que yo tanto quiero y tanto echo de menos

y que se llamaban Margit
Julia
Emma Ester
Y Aurora Concordia
las que estaban casadas con Runeberg
y con Gösta y Alfred
y Uno y Adam Edvin y Gustavo Adolfo

me gustaría escribir
de la herencia que nos dejaron
de todo lo que comprendieron y supieron y sintieron
de todo aquello que ellas tuvieron fuerzas
para no tener en cuenta
de todo en lo que creyeron y esperaron
y amaron




De "La historia de amor del siglo"
   

8.8.16

Märta Tikkanen. Cada día...

Cada día 
que viví contigo
lo hice
porque quise

Cada vez
que existías tú
y ningún otro para mí
era porque eras tú
a quien yo quería tener

Siempre
cuando volvía a ti
era porque era
contigo
y no con ningún otro
con quien yo quería estar

Cuando tengas el valor de creer
que este día
y todos los demás días
son una elección libre que yo hago
-tú o no tú-
entonces y no antes

podremos tú y yo seguir
viviendo
juntos




De "La historia de amor del siglo"

3.4.16

Märta Tikkanen. Nos ha llegado la hora...

Nos ha llegado la hora
de desguazar
nuestra mala conciencia, hermanas

esta sociedad
vive
de nuestra mala conciencia

ni siquiera necesitan
molestarse
en oprimirnos
mientras nosotras mismas
sigamos oprimiéndonos tan eficazmente

Ya está bien

Ya es hora
de desguazar
nuestra mala conciencia, hermanas




De "La historia de amor del siglo"

13.3.16

Märta Tikkanen. Aunque sé...

Aunque sé
que los seres humanos mueren
por falta de seres humanos

casi no aguanto
los gritos y las voces
las carcajadas y la cháchara y las exigencias y el amor
las aglomeraciones la proximidad
todo eso que se abalanza sobre mí
en cada instante

Astuta y taimada
revolucionaria y temeraria
me consigo como sea
unas horas de soledad en el sofá
en mitad de la noche




De "La historia de amor del siglo"

25.12.15

Märta Tikkanen. La historia de amor del siglo

Escribí La historia de amor del siglo entre las navidades de 1975 y el final del otoño de 1977.

Escribía los poemas exclusivamente para mí. Siempre ha sido ésa mi manera de tratar de entender las cosas y seguir adelante. Cuanto mayor era la diferencia entre lo que sentía y lo que me permitía pensar, más importante se iba haciendo el luchar con las palabras y capturar lo que no se dejaba atrapar.


Del prólogo de "La historia de amor del siglo"
   

25.11.15

Märta Tikkanen. En cámara lenta...

En cámara lenta
levantas la mano
que va a golpearme

hay tiempo de que pasen muchas cosas
por mi cerebro
antes de que tu mano
llegue hasta mí

pienso
en todas las mujeres
que en todas las épocas
han vivido este instante
el instante que precede al golpe de la mano

pienso
en el miedo
que paraliza
impidiéndome
soltarme
morder dar patadas huir
no puedo abrir la boca
no grito

en la sensación
de verme desamparada
sin remedio
sin posibilidades
de no tener fuerzas para nada
no poder controlar lo que pasa
no poder hacer nada
no poder hacer nada

y finalmente
lo increíble es eso
que ahora se cierne sobre nosotros-
es algo inimaginable
no ocurrirá
no puede pasar


no puedes pegarme
a mí

Antes de que tu mano
me alcance
ya lo sé:
esto no se abate sobre nosotros
por falta de amor
sino por desesperación de amor

sin embargo
es difícil de entender
imposible de olvidar




De "La historia de amor del siglo"

8.10.15

Märta Tikkanen. En pleno centro de unas bajas presiones...

En pleno centro de unas bajas presiones
pertinaces lluvias por todos los lados
las nubes de tormenta se amontonan más allá del bosque
la lluvia espera el momento de empezar a descargar

Como al principio de una borrachera
largos días húmedos por todos los lados
todavía puedes dormir cuando te quedas dormido

Nunca está nuestra casa tan calma




De "La historia de amor del siglo"

26.8.15

Märta Tikkanen. Al principio se tiene una sensación agradable...

Al principio se tiene una sensación agradable
francamente vertiginosa e incomprensiblemente
maravillosa
de que a pesar de todo también hay gentes que se ven
detrás de la fachada
que saben
y se dan cuenta

Pero después todo se vuelve
todavía más difícil

Luego viene la pregunta:
Por qué no te vas?

Infinidad de veces he estado a punto
de marcharme

si este período no es
el último
entonces me voy

si los que van a pagar el pato
son los niños
entonces me voy

si ademas empieza
a mentir
entonces me voy

y si alguna vez me pone la mano encima
a mí
entonces me voy

cuando los niños
ya no puedan más
entonces sí que tengo que irme

Y todo eso pasó
Sin embargo no me fui

Por qué?




De "La historia de amor del siglo"

2.11.06

Märta Tikkanen

Märta Tikkanen (de soltera Märta Eleonora Cavonius), (Helsinki, Finlandia, 3 de abril de 1935) es una escritora finlandesa.



Obras citadas en este blog: