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29.2.24

Auður Ava Ólafsdóttir. La escritora

1942

LA CÁMARA DE LA QUE ME DIO A LUZ

Un día, estando embarazada de cinco meses de ti, encontré un nido de águilas, un simple hueco de dos metros abierto entre el raigrás al borde de un precipicio, junto al río. En su interior se acurrucaban dos crías bien cebadas, yo caminaba sola y el águila volaba en círculos sobre su nido y sobre mi cabeza, batiendo con fuerza sus alas, una de ellas desplumada, pero sin atacarme. Supuse que era la hembra. Su sombra negra me siguió hasta la puerta de casa, como una nube que oculta el sol. Entonces tuve el presentimiento de que esperaba a un niño y decidí que lo llamaría Örn, "águila". El día en que naciste, tres semanas antes de tiempo, el águila volvió a sobrevolar la granja. El anciano veterinario, que estaba en nuestra finca inseminando una vaca, fue quien te trajo al mundo. Su última labor antes de jubilarse consistió en dar la bienvenida a un recién nacido. Cuando salió de la vaqueriza, se quitó las botas de agua y se lavó las manos con una pastilla nueva de jabón Lux. Entonces te alzó en sus brazos y proclamó:
-Lux mundi.
La luz del mundo.
El veterinario, aunque habituado a dejar que las hembras lamieran a sus propias crías, llenó de agua el barreño de las morcillas para darte un baño. Yo lo observaba mientras se arremangaba la camisa de franela y sumergía los brazos hasta los codos. Tu padre y él se ocupaban de ti, yo los veía de espaldas.
-Es la hija de su padre -anunció tu padre antes de añadir en voz alta y clara-: Bienvenida, pequeña Hekla.
Había escogido tu nombre sin habérmelo consultado.


Principio de "La escritora"
    

17.10.12

Madame de Genlis. La escritora

Hay dos formas de dar buenos consejos: una diciendo: "Haced lo mismo que yo, pues me ha ido muy bien"; la otra, por el contrario, diciendo: "No hagáis como yo, pues reconozco que he sido imprudente".
En el primer caso se habla con autoridad: el buen sentido predomina. El segundo caso es la humilde confesión de quien se arrepiente; pero la lección no es menos útil: la proporciona también la experiencia.
  
Principio de "La escritora"

26.5.07

Madame de Genlis

Madame de Genlis, cuyo nombre completo fue Stéphanie Félicité Ducrest de St-Aubin, condesa de Genlis y conocida también como Madame Brûlart, (25 de enero de 1746 - 31 de diciembre de 1830) fue una escritora francesa.


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Madame de Genlis, cuyo nombre completo era Stéphanie Félicité Ducrest de St-Aubin, condesa de Genlis, y que usó el pseudónimo de Madame Brûlart para publicar, nació el 25 de enero de 1746 en Champcéry, Francia.
Dicen que su familia era noble pero empobrecida, y que fue educada en casa.
Dicen que a los dieciseis años se casó con Charles-Alexis Brûlart de Genlis, que poco después fue nombrado Marqués de Sillery.
Dicen que fue gracias a la influencia de su tía la marquesa de Montesson (que dicen que estuvo casada de manera cladestina con Luis Felipe I de Orleans) que entró en el Palais Royal como institutriz de las hijas de la duquesa de Chartres, y que el 1781, el duque de Chartres decidió confiarle también la educación de sus hijos varones.
Dicen que escribió varios libros sobre la educación.
Dicen que en 1789 apoyó la Revolución francesa en sus inicios (ella misma cuenta en sus memorias como llevó a sus alumnos a ver la toma de la Bastilla), pero con la llegada del terror en el 93, abandonó Francia y pasó a Suiza junto con su alumna Mademoiselle d'Orleans. Ese mismo año, su marido (del que llevaba separada mas de diez años) fue guillotinado.
De Suiza pasó a Berlín, de donde fue expulsada por Federico II de Prusia, así que se estableció en Hamburgo, donde sobrevivió escribiendo y pintando.
Tras la revolución de Brumario, que acabó otorgándole el poder a Napoleón Bonaparte, regresó a Francia, y el mismo Napoleón se encargó de ofrecerle alojamiento y una pensión.
Dicen que durante este período siguió escribiendo (de esta época es su novela más conocida: "Mademoiselle de Clermont", que se publicó en 1802), y que su antiguo alumno, Luis Felipe, aunque la visitaba poco, le mantuvo la pensión, y que fue Luis XVIII, quien se la quitó, por lo que tuvo que volver a mantenerse mediante la literatura.
Murió el 31 de diciembre de 1830 a los 84 años de edad.


Obras citadas en este blog: