Para qué decir que el invierno ha sido largo cuando es dolor lo que digo? Una bandada de aves desgránase súbita de un tronco, sus cortos cuellos como llagas abiertas. Echados así juntos tengo dos años, cuatro, y he aquí que se desprende algo infantil, lloroso, algo tempranamente sin palabras exhaló en su vez convulso balbuceo Embrión me torno, pequeño ser transparente, translúcidas las puntas de mis dedos.
Yo sólo escribo lo que sé y puedo, no necesariamente lo que quiero. De nada vale tratar de agradar en poesía, porque en seguida se nota. A mi modo de ver es preciso escribir sin ataduras de sentimientos o prestigio personal: no es posible presentarse ante los demás más alto, más puro, más libre de lo que se es.
Nunca se nada en las mismas aguas. La noche espera al sol sin darnos tregua alguna. Caemos como hojas por el espacio en segundos, hay un viento que sopla oscuridad contra tu mejilla.
Equipamos a los caballos con lo que nos falta: lealtad y coraje. Los amamos por su lealtad y coraje. Es noviembre, viento suave en la cara, breves y fríos chaparrones caen de las copas de los árboles. A los caballos los asusta su imaginación. A los caballos los asusta cualquier cosa y se escapan. La naturaleza no derrocha: la naturaleza sigue letras estrictamente económicas. Los árboles permanecen en la niebla, inmóviles Algo se ha transformado lentamente, lo sé: lo que recuerdo no regresa nunca
Volví a leer sobre usted en el periódico, Usted estaba a la puerta de su casa de Beverly Hills y decía que era la suma de cuarenta habitaciones de hotel solitarias. Iba embutida en un provocativo vestido, también su cabello estaba resplandeciente y claro como una nube. Yo nunca he vivido en un hotel. Le escribo porque una debe evitar a ciertas personas en la medida de lo posible. Necesitan todo lo que ven. La necesitan porque usted es luminosa y como una niña. Sabe usted lo que se dice del ministro de Justicia? Incluso del Señor Presidente y usted? No quiero meterme en eso, no crea Pero soy mayor que usted, y no tan hermosa: Entre la noche y el alba alguien se lleva su vida. Por la mañana van a misa con la esposa y los hijos No es asunto mío, claro En el periódico dicen muchas cosas sobre nervios Yo quiero decirle: usted es preciosa Usted se parece a algo que hay en todos nosotros Usted no deja de hablar de la muerte, pero usted nunca ha sido lanzada a las profundas tinieblas que ahogan al ser humano sin piedad en ceniza y noche Evite pues vestirse medio desnuda No susurre de esa manera tan rara cuando cante Evite los paseos solitarios y la oscuridad Su casa casi no se ve en las fotos por el follaje le interesa a usted la jardinería?
No te rías! Yo creo en el idioma como una posibilidad de cambio Creo en lo torpe, lo confundido, la inseguridad El niño que nos enseña el interior de las cosas, el ronroneo que ama la oscuridad del chotacabras en la cuneta No me hagas reproches. Yo no puedo ser así No me hagas reproches. No conozco otra manera de llegar hasta ti Soy imprecisa y mentirosa, vuelvo muebles, pero de este caos tal vez podamos... No me hagas reproches. Soy completamente física. La fragmentación, querido, la falta de seriedad, la vida capitalizada, como sombra y resplandor! el desgarro terrible y lento. Física. Casas altas a la deriva, continentes a la deriva y la niña pequeña con su chándal azul bajo los abetos, bosque de invierno inmóvil Sólo el movimiento demorado de la nieve que cae de una rama.
Soñé que todo estaba bien, que alguien me devolvió el guante negro que había perdido, que allí había cisnes y mucha gente. Como se transforma la materia Cómo nos transformamos nosotros cuando alguien nos coge en sus brazos. Lentamente, y tú tropiezas. Por un instante el corazón es de cristal. La tarde como ceniza sobre los campos «Porque hay que ser capaz de describir una situación donde todo lo que se puede destruir ha sido destruido.»