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21.1.21

Mascha Kaléko. Pihi

Leí en una ocasión sobre el pájaro Pihi,
el mítico animal de tierras de la China.
No tiene más que un ala, siempre en pares
se ve juntarse al Pihi en la distancia.
Sólo de dos en dos puede elevarse;
si está solo se queda atado al suelo.
Igual que el Pihi, encadenado al nido,
se queda mi alma si me dejas.



De "Tres maneras de estar sola"

20.9.20

Mascha Kaléko. Para alguien

Los otros son la mar abierta,
pero tú eres fondeadero.
Puedes dormir tranquilo, créeme;
hacia aquí siempre navego.

Y todas las tormentas que he encontrado
dejaron nada en mi velero.
Los otros son mar de colores,
pero tú eres fondeadero.

Tú eres el faro, último norte.
Puedes, amor, dormir sereno.
Los otros... juego de olas,

pero tú eres fondeadero.




De "Tres maneras de estar sola"

21.1.19

Mascha Kaléko. Solo para voz femenina

Si te marchas, amor, lloverá;
llama la soledad que viene a visitarme
y yo maldeciré mi destino;
bendeciré en cambio tus días.

Igual que un vendaval diste en mi vida
y cayeron mis muros igual que bastidores.
Has destrozado el techo de mi casa
y no me has dado un nuevo amparo.

Me moría mil veces. Y aquí apareciste.
Quise la dicha, estar cerca sin ser molesta.
Cómo ibas a oír tú mi silencio
si ni una sola vez me has escuchado.




De "Tres maneras de estar sola"

21.1.18

Mascha Kaléko. El tiempo está parado

El tiempo está parado
somos nosotros los que transcurrimos.
Y si vamos lanzados en el tren nos parece
que casa y tierra y hatos que allí pastan
se escapan de nosotros como espectro.
Alguien saluda y luego, como en sueños, se esfuma,
con casa y tierra, con farola y árbol.

También así el paisaje de la vida se mueve,
dejándonos atrás, hacia otra estrella
y en su mismo acercarse se nos está alejando.
En vano pretendemos detenerlo,
bien sabemos que todo es sólo un espejismo.

El paisaje se queda, en tanto nuestro tren
deja atrás esas millas que ha medido.

El tiempo está parado.
Somos nosotros los que huimos.





De "Tres maneras de estar sola"

30.4.17

Mascha Kaléko. La luna del espejo

He oído un viejo símil referido al dinero:
mira por un cristal y observarás el mundo.
Satúralo de plata y qué sucederá?
No podrás ver con él nada más que a ti mismo.




De "Tres maneras de estar sola"
     

21.1.17

Mascha Kaléko. La nostalgia tratada estadísticamente

Esta añoranza por la vieja patria
es sólo (quién no lo sabía ya!)
un tercio de nostalgia de la tierra
dos tercios de los años que se van.




De "Tres maneras de estar sola"
    

22.10.16

Mascha Kaléko. Precaución -ante la precaución!

Un nosequé oscuro me lleva
a ignorar los peligros.
En una casa hecha de vidrio
me siento y tiro piedras.




De "Tres maneras de estar sola"

22.9.16

Mascha Kaléko. Melancolía de otoño

A mí no se me mustian los jardines.
No los tengo.
Ni tampoco una casa donde los vientos giman.
El nubarrón más negro no me daña,
pues rara vez miro ya al cielo.

Ya no pretendo estrellas áureas.
Me conformo con una lamparita.
No me engaña una dicha, ni desengaña una espera.
No me duele el otoño,
a mí no se me mustian los jardines...




De "Tres maneras de estar sola"

12.3.16

Mascha Kaléko. Vieja receta

Tómate la existencia como tiempo de prueba,
sin quejas, sin preguntar.
Sube calladamente la sombría escalera,
porque, después de todo, resulta más liviano
cargar la propia cruz
que irla arrastrando.




De "Tres maneras de estar sola"

21.1.16

Mascha Kaléko. Lo absurdo y el sentido

Por más que buscas tú no encuentras un sentido.
Desiste, pues así no vas a conseguirlo.
Ponte a soñar despierto o silba un nuevo ritmo;
qué fácilmente se halla, en lo absurdo, sentido!




De "Tres maneras de estar sola"

7.6.14

Mascha Kaléko. De noche

I.

Llamaron a mi puerta;
no me arriesgué a dejar pasar.
Pero me llamaron otra vez;
no me negué ya más.

Aún la muerte me era extraña.
Todo empezó tal cual.
Nos acostamos en mortajas,
una se llega a acostumbrar.


II.

La noche
en la que
el miedo
habita,

también tiene
estrellas
y a la
Luna.

   

17.5.14

Masha Kaléko. Ninguna canción de cuna

Allá donde yo viaje
me marcho a Ningunsitio;
en la maleta anhelos,
minucias en las manos.
Tan sola como viento en yermo,
errante igual que arena.
Allá adonde yo viaje
acudo a Ningunsitio.

Los bosques se esfumaron,
las casas han ardido.
No encontré a nadie más.
Nadie me ha conocido.
Y, cuando el pájaro extranjero
graznó, salí corriendo.
Allá adonde yo viaje
acudo a Ningunsitio.

 
De "Tres maneras de estar sola"

23.1.14

Mascha Kaléko. Noche sin sueño

Yo sé que ahora tú en tu noche velas
como yo velo insomne en esta mía.
La misma luna que sonríe fría
brillará para ti ahora inquieta.

Sé que el dolor que a ti no te he contado
me llevará a la calma en mansos versos.
Puede que el mal del que no me has hablado,
benévolo, te abata como el viento.

De "Tres maneras de estar sola"

20.10.13

Mascha Kaléko. Versos para ningún libro de visitas

No, Madame, yo no juego al bridge,
debe perdonarme.
Yo me entretengo viviendo
con otros desmanes
como con honduras
sobre la existencia.
Opción de ganar: ninguna.
Además es un juego insocial,
se juega en soledad.
   
De "Tres maneras de estar sola"

13.9.13

Mascha Kaléko. La condition humaine

Un sabio francés dijo en una ocasión:
nadie es nunca feliz en la tierra,
se acuerda uno sólo de haberlo ya sido
y a serlo de nuevo se entrega.

De "Tres maneras de estar sola"

23.8.13

Mascha Kaléko. Hoja al viento

Deja que sienta cómo late tu corazón,
que yo no oigo palpitar el mío.
Abre ante mí las puertas más secretas,
que empieza a haber cerrojo ante las mías.

No puedo, amor, decirlo con palabras,
y se quedan las lágrimas adentro.
La fuerza que al comienzo nos unió
nos ha de separar al final de los días.

Todo el dolor lo ahogo en besos.
Todo el secreto lo llevo como a un niño.
Soy una hoja caída antes de tiempo

Están tan solos todos los que aman?

De "Tres maneras de estar sola"

20.7.13

Mascha Kaléko. Dicha y desdicha

La dicha es pobre en fantasía,
su repertorio, es bien pequeño.
La desdicha es en cambio... un genio!
siempre se inventa nuevas vías.

De "Tres maneras de estar sola"

11.7.13

Mascha Kaléko. Por una vez tendría

Por una vez tendría que echar a rodar una
sus cuatro cosas fuera de estos carriles llanos.
Debería cambiar una de aires
y, anónima, marcharse muy temprano.

Tendría que dejar de coger el tranvía
justo a las ocho y diez como normalmente.
Debería fingirse espiga o árbol
como si así hubiera sido siempre.

Tendría que dejarse de reuniones,
de porcentajes o del polvo en los archivos;
debería olvidar confesiones y rangos,
de la vida un buen día hacer novillos.

Naturaleza hay casi por todas partes
(no debe ocuparse una mucho de ella)
los prados, pese a los paseos de domingos
y días laborables, florecen sin problema.

Una trota tan triste con su trote.
Los otros se percatan de que una debiera...
Es casi como estar en solitario
ante el querido Dios y en lista negra.

Sacó en la vida un premio; fue "de segunda fila".
Suena el despertador; se posponen los planes.
Con cautela una embala su pequeño ideal.
Por una vez tendría... (ver arriba!)

   
De "Tres maneras de estar sola"

10.7.07

Mascha Kaléko

Mascha Kaléko (nacida Golda Malka Aufen), (7 de junio 1907 en Chrzanów, Galitzia, Imperio Austrohúngaro, hoy Polonia - 21 de enero 1975 en Zürich, Suiza) fue una conocida poetisa del idioma alemán.




Obras citadas en este blog: