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11.7.26

Inger Christensen. 2

Una barandilla rodea la fuente de la piazza Colonna. El pilón tiene forma elíptica interrumpida por cuatro curvas hacia dentro. Los delfines están colocados en las conchas. Dos y dos. 
  
La piazza Colonna es famosa. En la vitrina de la fachada de Il Tempo está la portada. Se puede leer lo de la huelga de correos. (sciopero)
  
Mi café está frío. El vaso de agua gotea. El sobre de azúcar está mojado. 
  
Mientras el Jaguar rojo entra en la piazza Campitelli por tercera vez seguida. 
  
Mientras el sol brilla y el agua cae y cuelga como un velo desde la copa hasta el centro del pilón. Hay agua que chapotea. No se ve a causa de los coches. Tampoco se oye a causa de los coches. 


De "Escaleras de agua"
En "El valle de las mariposas"
   

2.1.26

Inger Christensen. Desde un tren que se ha parado...

desde un tren que se ha parado
a destiempo veo cómo 
arrojan brasas del
horno apagado de la fábrica de ladrillos
   
quizá rueden como de costumbre
desciendan por el sendero y se alejen mientras 
se acumulan las nubes
no tardará en llover
   
sólo una orilla de los campos
más lejanos sigue todavía al sol,
así que quizá no sean 
brasas lo que veo
   
quizá sean amapolas, quizá
el horno de ladrillos apagado
sea un bosque que sólo ha sido talado
en parte, quizá
   
sean ovejas que bajan por el
sendero, mientras las sombras de una
valla que dejan atrás se mueven
a ráfagas 
   
es como cuando se mira
un cuadro antiguo, donde 
siempre se mueven en el fondo
una serie de figuras
   
que únicamente cuando todo se amplía 
se puede distinguir que bien son
gente que regresa a casa saliendo 
de una fábrica de ladrillos
   
soldados cansados en marcha
o bien ovejas que se escapan 
del pastor; en primer plano
está sentada la Madonna 
   
en unos matorrales enredados
de zarzamoras aún verdes


De "Alfabeto"
     

8.4.25

Inger Christensen. 1

los albaricoqueros existen, los albaricoqueros existen


Principio de "Alfabeto"

16.1.25

Naja Marie Aidt cita a Inger Christensen

En El valle de las mariposas, Inger Christensen escribe:

Quién está hechizando este concierto
con paz mental y mentiras piadosas
y estivales visiones de los muertos?

Mi oído responde ciegamente:
es la muerte mirando fijamente
desde las alas de las mariposas.


De "Si la muerte te quita algo, devuélvelo"
    

26.12.24

Inger Christensen. El escenario. simetrías

3

En el foro: piedras, rocas,
montañas serradas en contrachapado, pintado,
dibujado según el recuerdo de alguien
de algún tipo de dibujo
de cumbres puntiagudas.

En el proscenio: nadie recuerda
lo que, si el foro no
era como se había descrito, describía
un brusco movimiento hacia todo:
lo no descrito.

A la derecha: un poco de musgo, una planta
solitaria: borra y plástico.
A la izquierda: figuras, deambulando,
si se da entonces la corriente.

Por lo demás planes para una lluvia
artificial que obviamente iba a despertar
una nostalgia totalmente indescriptible.



De "Eso"
     

25.8.24

Inger Christensen. IV

Eso de crecer
quizá sea lo mismo
Me imagino un árbol
un pájaro y fantasía 
y a través de todas las fronteras
las alas escriben
el crecimiento del sueño
Y donde caíste
el sueño tiene otras profundidades
y desata vientos
desde lo arrancado
   
Me imagino una pena
y donde cayó 
el pájaro ha vuelto
a colgar un nido
tan grande como el cielo
para que mi mente viva en él 
Eso de crecer
quizá sea lo mismo
que vivir en el sueño
Ninguna pena puede detener
al pájaro ni a la fantasía


De "Luz"
    

5.5.23

Inger Christensen. Pequeño sueño sensato...

Pequeño sueño sensato
cuando noche tras noche
en mi cama
cuento camas,
cuántas 
y dónde 
he dormido 
en mi vida,
y en todos esos lugares
mientras dormía
he soñado
con un sueño
que noche tras noche
se acerca
al mismo lugar,
incluso en los cuartos encalados 
de los hospitales
lo soñaba,
y por la mañana
sólo restos de un susurro eléctrico
cuando traían el ramo de flores.


De "Carta en abril"
En el libro "El valle de las mariposas"
    

16.1.23

Inger Christensen. Final de "Hierba"

(...) déjame aquí al borde de lo blanco, de lo desconocido, escribir un mensaje corto: a ti, mi amor, ni vida ni muerte, sino esta palabra que usamos tan a menudo, que en nuestro idioma extranjero hemos llamado amor


Final de "Hierba"
   

2.1.23

Naja Marie Aidt sobre Inger Christensen

Lo primero que escribí no lleva fecha, resulta casi ilegible. Es de abril de 2015 y está anotado en una servilleta. Puse:

el magnolio existe
el magnolio existe

absorbe su alimento de las profundidades de la tierra

absorbe su alimento de las profundidades de la tierra 

Los poemas de Alfabeto de Inger Christensen fueron lo primero en lo que pude pensar que no fueses tú. Oía los versos, salían de mi cuerpo como si Inger estuviese en mi interior y los leyese en voz alta. Su voz. Por vez primera, el arte no era náusea. Era alivio. Lo máximo que podía hacer era reflejar la forma con torpeza y rellenarla con un puñado de palabras. Ni siquiera era capaz de reflejar la forma correctamente.


De "Si la muerte te quita algo, devuélvelo"
    

13.4.22

Inger Christensen. Él

Él es un céntimo minúsculo oculto
   en el pozo de la esperanza
Él es lo rojo del sol una mañana
   el último color que quiero perder
Él es lo que en el temprano trébol 
   temprano encuentro sin buscar
Él es una grieta en la tierra invernal
   terca primavera y boca hecha agua
besos chapoteando
   
Él es en poderoso exorcista del horror
   que llora con el consuelo del pájaro
Él es la cuesta arcillosa que se endurece
   por la larga batalla del sol con su cuerpo
   donde incuban las parejas de golondrinas
Él es revuelo de alas el primer
   encuentro con el aire azul de la mañana
Él está cantando y pico contra pico

La tierra atrapa su ventana y se mece
   y chirría con el tiempo
La tierra agarra a su pájaro y lo empareda
   en lo gris
La tierra encierra su pozo en
   una caja blindada
La tierra devora el pico ardiente
   cuando el pájaro solar cae
   
No quiero avergonzarme de
   mi esperanza en los muertos
No quiero avergonzarme de
   tener esperanza en la esperanza de mi amado
Llevo su poderosa canción solar
   la mañana encuentro efímero 
Abro la ventana de mi amor
   y aspiro el olor de la tierra
   que es nosotros y esperanza efímera
Aun así tenemos esperanza


De "Luz"
   

18.1.22

Inger Christensen. Añoranza

Me descubro
estoy despierta por la noche
   enciendo una vela
busco
busco a tientas
aunque veo
encuentro una grieta en la pared
   te beso


De "Hierba"
    

7.1.22

Inger Christensen. Conspiración

La bahía claramente azul. 
La victoria totalmente segura.
Las piedras piedra.
Tú ausente.


De "Luz"
    

17.9.21

Inger Christensen. No ha pasado nada...

no ha pasado nada
   llevo días sentada
      ante el papel pero
         no pasa nada

*
soy como un niño que
   es alimentado con dolor
      levanto el brazo
         pero no consigo escribir nada
  
soy como un pájaro que
   ha olvidado a sus congéneres 
      abro el pico 
         pero no consigo cantar nada


De "Poema sobre la muerte"
En el libro "El valle de las mariposas"
   
    

4.7.21

Inger Christensen. Una pena...

Una pena 
que habla
en racimos
de luz
ocultadora.
Tan fácil que la luz
hace que el ojo vea
que es luz
en la susurrante
oscuridad.
Tan fácil
que la luz es veloz
igual que el ojo es un hueco.
Tan sencillo
cuando la órbita cerrada
abre las puertas,
de lo más sencillo,
como en las lejanas
y luminosas
cúpulas fúnebres
de las mimosas,
el mundo
tan asesinado
y enterrado
allí mismo,
en medio de la luz,
luz
que está quieta,
tan sencillo
en abril,
el abril
del dolor,
cuando las mimosas 
me miran
como mi madre
cuando nací. 
Y mientras dibujo
y hago mapas
de continentes enteros
entre la familia
y la pena,
la revolución gira
en suspensión
y la sensación
que nunca sobresale
está un segundo
fuera
de sí misma
e iluminada
en el muerto,
inconsolable, 
visible,
y el silencio
tiene puertas por todas partes.


De "Carta en abril"
En el libro "El valle de las mariposas"
       

19.5.21

Inger Christensen. Inconsolable...

Inconsolable,
visible
como el cuidado
y los quehaceres,
la prolongada
memoria
de las mujeres,
las caricias
y los besos
en otra
clase de idioma
que es el propio
de los signos.
Así
cada noche mientras dormimos
como el pan
que más se acerca 
a la verdad,
así
cada día mientras brillamos 
como ásperas 
sábanas sin usar,
el mundo se repite
en el mundo
de la repetición,
la valiente
bondad
de las cosas.
El pan que se come
y comido
se convierte en esmero.
El sueño que se duerme
y dormido se vuelve suave
igual que se rompe una cadena.
Algo así
como un cambio
en el clima,
una retórica 
feliz y dura,
y cada
revolución 
en el silencio.


De "Carta en abril"
En el libro "El valle de las mariposas"
   

16.4.21

Inger Christensen. Pero es...

Pero es
de lo más sencillo
en abril
simplemente
basta con hacerlo
caminar por el bosque
como entonces
tan fácil
como si no fuera
nada del otro mundo
en abril
ir allí
como entonces
los dos
de la mano
de hecho nada
de que hablar
en el viento de anémonas
como si nunca
nos hubiéramos separado
el uno del otro
es
de lo más sencillo
en abril
porque se marchitan
tan rápido
y en el oxigenado
aire del bosque
el piñonero está quemado
y el texto, desenfrenado.


De "Carta en abril"
En el libro "El valle de las mariposas"
    

2.1.21

Inger Christensen. Conspiración

La bahía obviamente azul.
La victoria absolutamente segura.
Las piedras piedra.
Tú ausente.


[Lys, 1962]


En la antología de "Poesía nórdica"
    

3.10.20

Inger Christensen. El escenario. simetrías

2

Oscuridad: un sol ausente aquí y allá;
estrellas que en otras circunstancias, si por lo demás
ellas pudieran verse, podrían revelar una mortífera
reunión, casi un ambiente, muy lejos.
   
O luz: una lámpara de alarma zumba,
pero nadie grita, nadie interviene:
la explosión adquiere velocidad y la oscuridad
oculta lo que pudo haber sucedido.

 
 
De "Eso"
   

22.9.19

Inger Christensen. Estoy sentada en la ramita de mi sensatez...

Estoy sentada en la ramita de mi sensatez
serrando, serrando con una tosca sierra oxidada
juguete escondido de mi infancia
   
sierro sierro se acerca el invierno
apresuraos apresuraos manos ansiosas
arrojadme a mí misma
 
 
[Lys, 1962]
 
 
En la antología de "Poesía nórdica"
    

2.1.19

Inger Christensen. Me apoyo tiernamente en la noche...

Me apoyo tiernamente en la noche,
con ayuda de una balaustrada oxidada,
encuentro el camino de mi mejilla y mi hombro,
encuentro el camino de mi ternura:
hierro y carne.
          El resto son banderas
que ondean silenciosas, interrogando fuera y dentro,
en el espacio de la noche, en el espacio del alma:
                                                              muerte?
pongo la mano sobre el rostro palpitante
de la noche,
quito un poco de óxido de mi mejilla.


[Lys, 1962]


En la antología "Poesía nórdica"