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12.11.17

Lucia Berlin. Espera un momento


El tiempo se detiene cuando alguien muere. Por supuesto se detiene para ellos, quizá, pero para los que sufren la pérdida el tiempo se desquicia. La muerte llega demasiado pronto. Olvida las mareas, los días que se alargan y se acortan, la luna. Hace trizas el calendario. No estás en tu escritorio o en el metro o preparando la cena para los niños. Estás leyendo People en la sala de espera de un quirófano, o temblando en un balcón mientras fumas toda la noche. Miras al vacío, sentada en el cuarto de tu infancia con el globo terráqueo sobre la mesa. Persia, el Congo Belga. El problema es que cuando vuelves a la vida normal, todas las rutinas, las marcas del día a día parecen mentiras sin sentido. Todo es sospechoso, una trampa para adormecernos, para volver a arroparnos en la plácida inexorabilidad del tiempo.



De "Espera un momento"
uno de los cuentos de "Manual para mujeres de la limpieza"
    

12.11.16

Lucia Berlin. Inmanejable

En la profunda noche oscura del alma las licorerías y los bares están cerrados.



De "Inmanejable"
uno de los cuentos de "Manual para mujeres de la limpieza"

5.9.16

Lucia Berlin. Amigos


A menudo esas cosas la desbordaban. Situaciones en las que te dices: Caramba, es lo menos que puedo hacer, son tan amables. Si no lo haces, te sientes culpable, y si lo haces, te sientes un pelele.



De "Amigos"
uno de los cuentos de "Manual para mujeres de la limpieza"

18.7.16

Lucia Berlin. Querida Conchi

Querida Conchi:

... estoy leyendo a Jane Austen. Su prosa parece música de cámara, pero es auténtica y divertida al mismo tiempo. Hay mil libros que quiero leer, no sé por donde empezar.



De "Querida Conchi"
uno de los cuentos de "Manual para mujeres de la limpieza"
    

19.5.16

Lucia Berlin. Punto de vista


Imaginemos «Tristeza», el cuento de Chéjov, en primera persona. Un anciano explicándonos que su hijo acaba de morir. Nos sentiríamos turbados, incómodos, incluso aburridos, y reaccionaríamos precisamente como los pasajeros del cochero en el relato. La voz imparcial de Chéjov, sin embargo, imbuye a ese hombre de dignidad. Absorbemos la compasión del autor por él, y nos conmueve en lo más hondo, si no la muerte del hijo, el hecho de que el viejo termine hablando con el caballo.
Creo que en el fondo es porque somos inseguros.



De "Punto de vista"
uno de los cuentos de "Manual para mujeres de la limpieza"

12.4.16

Lucia Berlin. Volver al hogar

Cierro la puerta a la pena al pesar al remordimiento. Si permito que entren, aunque sea por una rendija de autocompasión, zas, la puerta se abrirá de golpe y una tempestad de dolor me desgarrará el corazón y cegará mis ojos de vergüenza rompiendo tazas y botellas derribando frascos rompiendo las ventanas tropezando sangrienta sobre azúcar derramado y vidrios rotos aterrorizada entre arcadas hasta que con un estremecimiento y sollozo final consiga volver a cerrar la pesada puerta. Y recoja los pedazos una vez más.



De "Volver al hogar"

uno de los cuentos de "Manual para mujeres de la limpieza"

2.10.06

Lucia Berlin

Lucia Berlin, cuyo nombre completo era Lucia Brown Berlin (Juneau, Alaska, Estados Unidos, 12 de noviembre de 1936 - Marina del Rey, California, Estados Unidos, 12 de noviembre de 2004) fue una escritora norteamericana de relatos cortos.


Obras citadas en este blog: