23.7.18

Esther Tusquets. La verdad

La verdad goza de un gran prestigio, es enormemente valorada entre nosotros, parece justificarlo todo. «La verdad ni hiere ni ofende», reza un dicho castellano. Qué disparate! Todos sabemos que nada hiere ni ofende tanto como la verdad. La verdad tiene un enorme poder de fascinación, pero es, al mismo tiempo, enormemente peligrosa. Hay que dosificarla, hay que administrarla con pinzas o con cuentagotas, y es aconsejable tener a mano un buen antídoto por si se produce una emergencia.


De "Pequeños delitos abominables"
     

22.7.18

Carmen Martín Gaite. Su voz, que conozco tan bien...

Su voz, que conozco tan bien, tiene dos maneras de decir «tesoro», palabra que me encantaba ya mucho antes de hablar ni de saber lo que significaba. Y pronto empecé a distinguir también que unas veces me llegaba rodeada de rayos de sol como en el dibujo y otras entre nubes de impaciencia y desgana. Luego he pensado que la magia de ciertos sonidos depende del hueco del alma de donde salgan.


De "Los parentescos"

21.7.18

Tess Gallagher. Fría y creciente

Paseamos despreocupadamente por las tiendas del muelle,
a la espera de cruzar con
el ferry; aún no sabemos 
que te estás muriendo. Pero sostengo aquel chal, largo y negro,
y admiro cómo se enlaza al cuello, cuánto me favorece, frío
como el canto de un pájaro en la nieve, parcial
y del que nos desvanecemos. No tenías miedo y
te ofreciste a comprármelo. Y no nos dimos
cuenta de demasiado al pagar,
ni cuando me pusieron en las
manos aquella sencilla guadaña de tela.

Recuerdo haberlo sacado hace poco
del cajón, y su crujiente negrura, y el
quebrarse de sus extremos a la luz diurna, igual que la muerte
nos quiebra a nosotros, o grita contra sí
hasta que un hormigueo embosca a la habitación, y lo único que podemos hacer
es negarnos a seguir ese arrebato de irretorno.

Pero ya no me quedan fuerzas para eso, como dice la luna creciente
de su pleno perfil pétreo. Esta noche la luna es rubia.
Su luz oblicua se inclina para burlar
a la oscuridad. Por eso está él ahí: para entregarme
el chal blanco, bordado junto a algún extinto hogar.
Cuando me lo extiende por los hombros,
me agacho suavemente
y me dispongo a dormir otra vez en la tierra.



De "El puente que cruza la luna"
     

20.7.18

Sofía Casanova. La amada

Que leyeras, mi amor, te suplicaba;
tu voz el romancero revivía,
y Manrique sus cuitas nos decía
y Quevedo, riéndose, lloraba.

Del amor los latidos acallaba
en nosotros, la hispana poesía,
y la tarde, piadosa, que moría,
con un rayo de sol nos enlazaba.

Yo prefiero a las trovas tu presencia,
y tú, con irritada displicencia,
cerrado el libro tienes en la mano.

Parte ya, siendo Dios en el contento
de haber hecho divino un sentimiento
que fué sensual, imperativo, humano.


En "Safo en Castilla"
    

19.7.18

Luisa Manrique. Décimas

Señor, cuando os llego a hablar
no sé cierto qué pedir,
si vida para servir
o muerte para gozar.
Yo os quisiera asegurar,
y vivo temo perderos;
muerto no podré ofenderos;
mas dejaré de serviros;
en fin, no acierto a pediros:
haced que acierte a quereros.

No hay dicha como la vida
en serviros empleada,
ni cosa más desdichada
que una vida mal vivida.
En duda tan conocida
que Voz elijáis espero;
la vida y la muerte quiero,
pero con tales reparos,
que, si vivo, he de obligaros,
y he de gozaros si muero.

Señor mío, haced en mí
vuestra santa voluntad,
que toda mi libertad,
os entrego desde aquí;
de voz vida recibí,
quitádmela si queréis;
solo os pido que me deis
que nunca mi gusto hagáis,
que si el vuestro ejecutáis
lo más conveniente haréis.


En la "Antología de poetas españolas.
 De la generación del 27 al siglo XV"
      

18.7.18

Siri Hustvedt. Fue el título lo que me hizo pensar. Persuasión

Fue el título lo que me hizo pensar. Persuasión. Mi madre lo estaba leyendo para la próxima reunión del club de lectura con los otros Cisnes y me habían invitado a mí, Mia, a la señorita licenciada, para que dijese unas palabras de introducción. Una historia de amor pospuesto, de amor encontrado, perdido y reencontrado. La protagonista de la novela de Jane Austen se deja persuadir de que debe abandonar A SU AMADO. Persuación: influir, inclinar, mover, inducir, minimizar, provocar, engatusar, convencer, las palabras afectan, sobre un punto débil. Los hombres destilan palabras melosas mientras seducen a las mujeres para que abran las piernas, el dulce parloteo que vence la resistencia femenina. Las mujeres arteras empujan  a los hombres a cometer tal o cual crimen; la fría y seductora del cine que esconde en el bolso un pequeño revólver de culata nacarada. La Rosalind Russell que hablaba a toda prisa y que espeta un río de palabras a Cary Grant en Luna nueva. El amor es un combate verbal. Sheherezade no deja de hablar para seguir viva una noche más. Los trovadores vagan y cantan para obtener los favores de una dama. La conseguiré con palabras y música. Tornaré la anatomía humana en rosas, estrellas y mares. Diseccionaré el cuerpo de mi Amada en metáforas. La alabaré. La atraeré con mi ingenio.


De "El verano sin hombres"
    

17.7.18

Julia de Burgos. Ya no es canción

Canción?
Canción?
No!
Ya no es canción.
Es grito.

Grito que rompe de una voz redonda
empujando orillas,
atajando cañones,
desintegrando tiranías.

Ya no es canción.
Es grito.
Grito proletario
que irrumpe a un tiempo
de todas las bocas de la tierra
para anunciar
en ímpetu rojo del presente.

Ya no es canción.
Es grito.
Grito de fuerza viva,
de hombres que luchan,
de mentes que se libertan,
de brazos sueltos
prestos a no caer.

Las masas rugen.
Piensan.
Son.




En "Songs of the simple truth"
    

16.7.18

Anita Brookner. El mundo no se conquista con la virtud

Ruth, que se daba cuenta de todo por instinto, empezó a ver el mundo desde el prisma oportunista de Balzac. Su intuición mejoró. Comprendió que las historias moralistas se equivocaban mayoritariamente, que incluso Charles Dickens se equivocaba, y que el mundo no se conquista con la virtud. La vida eterna, tal vez, pero eso quién lo sabe? El mundo, no. Si el código moral que había prendido a través de la literatura y que ahora empezaba a reinterpretar fuese cierto, tendría que haber florecido con su abrigo tan poco favorecedor, su laboriosa soledad, sus notas, su trayecto diario en autobús y sus saludables paseos solitarios. Sin embargo, ahí estaba: en realidad no tenía tan mal aspecto, se había gastado más de la mitad del dinero, comía y bebía mejor que nunca y se escaqueaba de la biblioteca para pasar el tiempo con el marido de otra mujer. Rhoda Wilcox la miraba con más descaro ahora, cuando se encontraban en la cocina. Su abuela no habría sabido qué decir de ella.


De "Un debut en la vida"
      

15.7.18

Iris Murdoch. Como dice W. H. Auden...

Como dice W. H. Auden -una observación que podría haber hecho Platón-, "ningún artista puede evitar que su obra sea utilizada como magia, porque eso es lo que, en secreto, todos, sesudos o del montón por igual, queremos que el arte sea" ("Squares and Oblongs", Poets al work).


De "El fuego y el sol. Por qué Platón desterró a los artistas"
    

14.7.18

Hipólita de Narváez. Soneto

Engañó el navegante a la sirena,
el dulce canto en blanda cera roto;
y ayudado del santo, su devoto,
el cautivo huyó de la cadena.

De la serpiente que en la selva suena,
la virgen se libró con alboroto,
y de las ondas se escapó el piloto
haciendo remo el brazo, nao la entena.

Yo, fuerte, presa tímida, constante,
venzo sirenas, sierpes, ondas, hierro,
y sola muero a manos de mi daño.

Virgen, piloto, esclavo, navegante,
ven, libres, que no importa a mi destierro
voto, temor, necesidad, engaño.


En la "Antología de poetas españolas.
De la generación del 27 al siglo XV"