20.6.18

Vivian Gornick. Hay dos tipos de amistades...

Hay dos tipos de amistades: aquellas en las que las personas se animan mutuamente y aquellas en las que las personas deben estar animadas para estar juntas. En la primera categoría, uno hace hueco para verse; en la segunda, uno busca un hueco en la agenda.


De "La mujer singular y la ciudad"
    

19.6.18

Louise Glück. La canción de Penélope

Pequeña alma, siempre desvestida,
haz esto que te ordeno, trepa
por los estantes de las ramas del abeto;
aguarda en la copa, atenta, como un
centinela o un vigía. Pronto llegará a casa;
te corresponde a ti ser
generosa. Tampoco tú has sido del todo
perfecta; con tu problemático cuerpo
has hecho cosas de las que no deberías
hablar en los poemas. Así que
llámalo a través del mar abierto, del mar resplandeciente
con tu canción oscura, con tu avariciosa,
forzada canción: apasionada,
como María Callas. Quién
no te desearía? A qué apetito
demoniaco no corresponderías? Pronto
regresará de allí por donde transcurra su viaje,
bronceado por el tiempo fuera de casa, reclamando
su pollo asado. Ah, tendrás que darle la bienvenida,
tendrás que sacudir las ramas del árbol
para captar su atención,
pero con cuidado, con cuidado, no sea
que desfiguren su hermoso rostro
demasiadas agujas al caer.


De "Praderas"
     

18.6.18

Amarilis. Epístola a Belardo (fragmento)

Tanto como la vista, la noticia
de grandes cosas suele las más veces
al alma tiernamente aficionarla,
que no hace el amor siempre justicia,
ni los ojos a veces son jueces
del valor de la cosa para amarla:
mas suele en los oídos retratarla
con tal virtud y adorno,
haciendo en los sentidos un soborno
(aunque distinto tengan el sujeto,
que en todo y en sus partes es perfecto),
que los inflama a todos
y busca luego artificiosos modos,
con el que pueda entenderse
el corazón, que piensa entretenerse,
con dulce imaginar para alentarse
sin mirar que no puede
amor sin esperanza sustentarse.
(...)


En la "Antología de poetas españolas.
 De la generación del 27 al siglo XV"
      

17.6.18

Diana Mitford. Carta a Deborah

Temple de la Gloire
Orsay

8 de noviembre de 1993

Querida Debo:
Tienes toda la razón, con frecuencia me encuentro sola y aburrida. En realidad no quiero ver a los pocos amigos que me quedan con vida en París, porque estoy demasiado sorda y soy una peste para todo el mundo. Cuando tengo un buen libro para leer estoy muy bien, y en verano salgo al jardín y me entretengo. Pero en esta época del año me gustaría contar con alguien que jamás podrá volver: con Kit. Eso es lo peor de haber tenido un matrimonio feliz, supongo que sigues echándole de menos toda la vida.
Ahí tienes mi protesta, pero también te digo que estoy mucho mejor y casi del todo recuperada. Así que, como puedes ver, no tengo ningún motivo para quejarme y siento vergüenza cuando escucho la cantidad de pesadillas que se oyen por ahí.
Querida, con todo mi amor, Honks


De "Las Mitford. Cartas entre seis hermanas"
    

16.6.18

Leonor de la Cueva y Silva. A los celos

Siempre guerra me dais, terribles celos;
celos, nunca acabáis de atormentarnos;
injustos celos, no queréis dejarnos,
pues que siempre nos dais tantos desvelos.

Ladrones sois de el nombre de los cielos,
que os disfrazáis ansí para matarnos,
pues de vuestra ponzoña no hay librarnos,
aunque más por huir alcemos vuelos.

Veneno sois, bastardos, mal nacidos,
del alma pena y de la vida infierno,
flecha del corazón, del pecho fuego,

donde se abrazan todos los sentidos,
y al fin sois, celos, un tormento eterno
laberinto intrincado de amor ciego.


En la "Antología de poetas españolas.
De la generación del 27 al siglo XV"

15.6.18

Anna Seghers. Pasado el tiempo...

Pasado el tiempo, un testigo relataría así el acontecimiento: "A los reclusos, el arresto de Wallau nos causó más o menos la misma impresión que la caída de Barcelona o la entrada de Franco en Madrid, o un suceso similar que hace pensar que el enemigo tiene todo el poder del mundo en sus manos. La fuga de los siete hombres tuvo para los reclusos las más terribles consecuencias. A pesar de ello, soportaron el ayuno y el sueño sin mantas, el endurecimiento del trabajo y los interrogatorios durante horas bajo golpes y amenazas con serenidad, a veces con ironía. Nuestros sentimientos, que no lográbamos disimular, exasperaban aún más a los verdugos. La mayoría de nosotros consideraba a aquellos fugitivos como una parte de nuestro ser, como si nos hubiéramos evadido con ellos. 


De "La séptima cruz"
    

14.6.18

Vivian Gornick. Eso es ridículo

Eso es ridículo. A veces me da la sensación de que nací diciendo "Eso es ridículo". Sale de mí con la misma facilidad que la retahíla de buenos-días-buenas-tardes-que-pases-buen-día-cuídate. Es mi respuesta automática más habitual. La variedad de comentarios ajenos que permite que las palabras "Eso es ridículo" pasen de mi cerebro a mi lengua es asombrosa.
-El adulterio es la causa de que el matrimonio funcione hoy en día -afirma alguien.
-Eso es ridículo -respondo yo.
-Edgar Allan Poe es el escritor más infravalorado de la literatura estadounidense -afirma otro.
-Eso es ridículo.
-El deporte influye en los valores de la gente.
-Eso es ridículo.
-Las películas influyen en las fantasías de la gente.
-Eso es ridículo.
-Si pudiese tomarme un año sabático mi vida cambiaría.
-Eso es ridículo.
-Sabes que la mayoría de las mujeres que sufren maltrato se niegan a dejar a sus maridos?
-Eso es ridículo!


De "Apegos feroces"
    

12.6.18

Virginia Woolf. Qué fiesta!...

Qué fiesta! Qué aventura! Siempre tuvo esta impresión cuando, con un leve gemido de las bisagras, que ahora le pareció oír, abría de par en par el balcón, en Bourton, y salía al aire libre. Qué fresco, qué calmo, más silencioso que éste, desde luego, era el aire a primera hora de la mañana...! como el golpe de una ola, como el beso de una ola; fresco y penetrante, y sin embargo (para una muchacha de dieciocho años, que eran los que entonces contaba) solemne, con la sensación que la embargaba, mientras estaba en pie ante el balcón abierto, de que algo horroroso estaba a punto de ocurrir


De "La señora Dalloway"
     

11.6.18

Colette. Otros animales

"Gato sagrado, gato de Siam, gato real...!" Qué pronto se dice! Y con este pretexto, sólo me dan de comer pescado y arroz. El pescado es bueno, pero siempre pescado y arroz, arroz y pescado... Creen acaso que mi origen siamés, incluso tal vez mi religión, me prohíbe comer como todo el mundo? Si les hiciera caso...


Principio de "Otros animales"