-Por qué no te quedas con el? -preguntó la señora Geary mientras ordenaba los periódicos vespertinos en el mostrador.
Yvonne estaba en mitad de la tienda, sentada a horcajadas en una silla. La había inclinado hasta dejarla en un equilibrio inestable, y ahora rozaba contra la madera del respaldo su cabecita de animal mientras apoyaba las largas piernas en el suelo para no caerse. No respondió.
Principio de "Algo del otro mundo"