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15.5.21

Mary Cholmondeley cita a Emily Dickinson

El corazón pide placer primero-
luego -excusa el dolor-
luego -esas pequeñeces
que matan el dolor-

luego -irse a dormir-
y luego -si tiene que ser
el deseo de su inquisidor-
el privilegio de morir-  
EMILY DICKINSON

Hay largos períodos en la travesía de la vida en los que "el camino asciende serpenteando sin cesar". También hay largos períodos en los que una llanura sombría nos retiene, día tras día, hasta que los últimos fuegos de campamento de nuestra juventud quedan sofocados por sus aguaceros.
   
  
   De "La polilla y la herrumbre"
     

29.6.20

Mary Cholmondeley cita a Elizabeth Barrett Browning

Pensé: "Bueno, si yo hubiera sido una mujer como
Dios las concibió, para salvar a los hombres con el amor,
con sólo mi amor podría haber salvado a este hombre".

Elizabeth Barrett Browning. De "Aurora Leigh"


En el libro "Un guiso de lentejas"
    

22.11.19

Mary Cholmondeley cita a George Eliot

Sólo aquellos que conocen la supremacía de la vida intelectual -la vida que tiene una semilla de ideas y de propósito ennoblecedores dentro de sí- pueden entender el dolor de alguien que desciende de esa serena actividad a la lucha absorbente y agotadora con los problemas mundanos.
    
George Eliot. Middlemarch


Cita al principio de un capítulo 
en el libro "Un guiso de lentejas"
de Mary Cholmondeley.
    

29.8.19

Mary Cholmondeley. Sobre la amistad entre mujeres

El hombre ha pronunciado muchas palabras sarcásticas, pero ciertas, sobre la amistad de la mujer con la mujer, y no a causa de los celos. La opinión consolidada de la mayoría de los hombres sobre este tipo de devoción podrían resumirse en las palabras "mantente ocupada hasta que yo llegue". Sí que ocupa hasta que llegan. Y si no llegan, una amistad improvisada a toda prisa puede permanecer en puerto durante años como un barco no apto para navegar, que tiene el aspecto de barco pero jamás se hace a la mar.
Pero, en todo caso, de vez en cuando, entre sus innumerables falsificaciones, se alza entre dos mujeres una amistad que sustenta la vida de ambas, que todavía es joven cuando la vida declina, que el amor del hombre y la maternidad no logran desplazar ni la muerte destruir; una amistad que no es el afecto solitario de un corazón vacío ni el afecto más profundo de otro en plenitud, pero que, comoquiera que fuere, aligera las cargas de este mundo y deposita su mano pura sobre el venidero.
Este tipo de amistad, muy profunda, muy tierna, era la que existía entre Rachel West y Hester Gresley.


De "Un guiso de lentejas"
    

8.6.15

Mary Cholmondeley. Ojalá la vida se asemejara más a las historias que leemos...

Ojalá la vida se asemejara más a las historias que leemos, a esas historias hermosas que, ya sean tristes o alegres, tienen siempre un desenlace pintoresco. El héroe se casa con la heroína tras vencer obstáculos insalvables que en la vida real jamás habría superado; o la heroína se arrastra hasta una sepultura de algún paraje romántico regado con nuestras lágrimas enardecidas. En cualquier caso, la historia se cierra con elegancia. Hay una conclusión que la adorna. Pero, por alguna razón inexplicable, la vida no se pliega con docilidad a las exigencias de las bibliotecas públicas, y con mucha frecuencia ni siquiera llega a captar el instante dramático para producir un cierre sobrecogedor.


De "La polilla y la herrumbre"

30.11.13

Mary Cholmondeley. Él no escogió agradarme...

Él no escogió agradarme, ni yo agradarle a él. Nunca he tenido posibilidad de elección en este asunto. La primera vez que lo vi, lo reconocí. Lo conocía de toda la vida. Sin conocerlo, había estado esperándole siempre. No llegué a comprender nada de verdad hasta que llegó.
   
De "La polilla y la herrumbre"
   

13.11.13

Mary Cholmondeley. La polilla y la herrumbre


No acumuléis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socaban y roban.
   
El vicario levantó la vista del texto y se dispuso a comentarlo. La reducida congregación se acomodó plácidamente para escuchar. A excepción de cuatro de ellos, la "aristocracia" de los bancos tallados de Easthope, ninguno poseía grandes tesoros en la tierra.
  
Principio de "La polilla y la herrumbre"

12.6.13

Mary Cholmondeley. Un inconveniente

Sentada cerca de la ventana abierta, en su tocador azul y blanco, Lady Mary Carden miraba con atención hacia fuera, hacia Park Lane. Miraba las agitadas copas de los arboles en Hyde Park. Era junio y el día era soleado. La falsa alegría del verano la rodeaba; el vacilante ruido de los carruajes pasaba bajo su ventana por los festivos caminillos del parque.
Principio de "Un inconveniente"

5.7.07

Mary Cholmondeley

Mary Cholmondeley (Hodnet, Shropshire, Inglaterra, 8 de junio de 1859 - 15 de julio de 1925) fue una escritora británica.



Obras citadas en este blog: