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9.1.15

Zitkala-Sä. La prueba

Noche de otoño en la pradera. La brisa hacía aletear las solapas de la tienda en forma de cono por las que se escapaba el humo. Desde el cielo en el que resplandecía una miriada de puntos de fuego, una gran estrella brillante se asomaba por el agujero de la tienda por el que se elevaba el humo entre las temblorosas solapas para ver a dos indias dakotas que hablaban en la oscuridad.


Principio de "La prueba"
En la antología "Voces proféticas"

8.1.15

Alice Dunbar-Nelson. La hermana Josefa

La hermana Josefa pasaba las cuentas del rosario de manera mecánica, los dedos entumecidos por el ejercicio cotidiano. El pequeño órgano hizo sonar un lúgubre «O Salutaris», mientras ella, tocada de blanco, seguía arrodillada en el suelo dando sospechosas cabezadas. La superiora dirigió una feroz mirada hacia el cuerpo cansado e inmediatamente una repentina sacudida hizo que la joven hermana volviese en sí, al tiempo que los ojos de la superiora dibujaban una beatifica sonrisa.


Principio de "La hermana Josefa"
En la antología "Voces proféticas"

30.12.14

Willa Cather. Allá voy, Afrodita!

Ella le cortó rápidamente. «Se habla mucho de él en casa? En París, quiero decir? Gracias. Es todo lo que deseaba saber.» Se levantó y comenzó a abrocharse el abrigo. «A una no le gusta haber sido una completa tonta, incluso a los veinte años.»


De "Allá voy, Afrodita"
En la antología "Voces proféticas"

29.12.14

Sui Sin Far. En la tierra de la libertad


«Pequeño mío, mira las colinas bañadas por la luz matinal del sol. Allí se encuentra tu futuro hogar. Es muy hermoso y serás muy feliz.»
El pequeño levantó los ojos hacia el rostro de su madre con total confianza. Se encontraba ocupado en la placentera tarea de buscar un dulce, pero esto no le impidió emitir un gorjeo por respuesta.


Principio de "En la tierra de la libertad"
En la antología "Voces proféticas"

19.12.14

Edith Wharton. Los otros dos


Junto a la chimenea del salón, Waythorn esperaba a que bajase su esposa a cenar.
Era la primera noche que pasaban juntos bajo techo propio, y se sentía sorprendido por emocionarse como un muchacho.


De "Los otros dos"
En la antología "Voces proféticas"

18.12.14

Kate Chopin. La tormenta


Ella era una revelación en aquella misteriosa y oscura habitación; tan blanca como la cama en la que yacía. Su carne firme y elástica que por primera vez conocía su derecho de nacimiento, era como una nívea azucena que el sol invita a contribuir con su respiración y perfume a la vida imperecedera del universo.
La generosa abundancia de la pasión de ella, carente de malicia o engaño, era como una llama blanca que penetraba y encontraba solicita respuesta en las profundidades de la propia naturaleza sensual de él harta extremos nunca alcanzados.


De "La tormenta"
En la antología "Voces proféticas. Relatos de escritoras estadounidenses de entresiglos XIX-XX"

13.12.14

Rebecca Harding Davis. La vida en los altos hornos

      Es esto el fin?
      Oh, vida, tan fútil, tan frágil!
      Cabe esperar alguna respuesta o compensación?

Un día nublado. Sabéis lo que significa eso en una ciudad donde existe una fundición de hierro? Antes del amanecer el cielo se había encapotado ya con un color oscuro deslustrado e impávido.


Principio de "La vida en los altos hornos"

10.12.14

Frances Harper. Las dos ofertas

Y para cuando la vejez empezó a llegar paciente y dulce, ella había ya aprendido una de las mas preciosas lecciones de la vida: que la verdadera felicidad consiste no tanto en la realización de nuestros deseos, como en el ordenamiento de ellos y en el total desarrollo y correcto cultivo de nuestras naturalezas.
De "Las dos ofertas"