No es la vida misma una larga comedia, con el destino como director de escena y la pasión, la tentación, el amor, el odio, la venganza, la ambición y la avaricia, por turnos, como apuntadores?
Lector, cuando un ser te inspire este instintivo aborrecimiento irracional, apártate de él. Es peligroso. Haz caso a mi advertencia, como haces caso a las nubes del cielo y la calma siniestra del aire cuando se acerca una tormenta. La naturaleza no miente, y es ella la que ha provocado ese terror que te hace estremecer en tu seno: un instinto de conservación antes que un miedo cobarde, que al primer vistazo a ciertos individuos te dice más explícitamente que las palabras: "Ese hombre es mi enemigo!".
Tenues rayos carmesíes resplandecen aquí y allá entre las frondosas sombras de los bosques de Kent. El rojizo dedo del otoño se ha posado ligeramente sobre el follaje con la frugalidad que emplea el pintor al colocar sus colores más brillantes sobre el lienzo; pero la majestuosidad que aún conserva la puesta de sol en agosto dora el apacible paisaje y lo ilumina en todo su esplendor.