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30.9.21

Eileen Chang. Parece mentira...


-Parece mentira, pero nos queremos de verdad!
-Hace tiempo ya dijiste que me amabas.
-Eso no cuenta. En ese momento estábamos demasiado ocupados en enamorarnos, cómo íbamos a tener tiempo para querernos de verdad?


De "Un amor que destruye ciudades"
     

30.9.19

Eileen Chang. Ella no era de esas...

Ella no era de esas, podía cuidar de sí misma. Pero... podría evitar volverse loca?


De "Un amor que destruye ciudades"
    

30.9.17

Eileen Chang. Bloqueados


El conductor del tranvía conducía su tranvía. Bajo un sol abrasador, los rieles brillaban como dos lombrices relucientes que se deslizaran a flor de agua, estirándose contrayéndose, una y otra vez, larguísimas lombrices, cimbreantes y resbaladizas que serpenteaban sin fin, sin fin... El conductor mantenía la mirada fija en esos dos carriles ondulantes, sin volverse loco.



De "Bloqueados"
    

27.7.16

Eileen Chang. Un amor que destruye ciudades


En Shanghai, para «ahorrar con luz natural», como se suele decir, todos los relojes se adelantaron una hora, salvo en la mansión de los Bai.
-Nuestros relojes son antiguos -decían.
Sus diez eran las once de todos los demás. Su canto, desacompasado, no seguía el tempo del huqin* de la vida.


Principio de "Un amor que destruye ciudades"


*Un huqin es un violín de dos cuerdas muy habitual en la música tradicional china, particularmente en las óperas.
    
    

4.9.06

Eileen Chang

Eileen Chang, cuyo nombre era Zang Ailing (Shanghái, China, 30 de septiembre de 1920 - Los Ángeles, Estados Unidos, septiembre de 1995) fue una escritora china.


Obras citadas en este blog: