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16.5.24

Alba de Céspedes. Una esposa ejemplar

Conocí a Francesco Minelli en Roma, el 20 de octubre de 1941. Yo estaba preparando entonces la tesis de licenciatura, y hacía un año que mi padre se había quedado casi ciego de cataratas. Vivíamos en una de las casas nuevas del muelle Flaminio, adonde nos habíamos mudado justo después de la muerte de mi madre. Yo podía considerarme hija única, aunque, antes de nacer yo, un hermano mío había tenido tiempo de venir al mundo, revelarse un niño prodigio y morir ahogado a los tres años. De él se veían en casa muchas fotografías en las que su desnudez quedaba apenas cubierta por una camisita blanca que resbalaba sobre sus redondos hombros. También había retratos suyos tumbado bocabajo sobre una piel de oso, pero la preferida de mi madre era una pequeña imagen que lo mostraba de pie, con una mano tendida hacia las teclas del piano. Ella sostenía que, de haber vivido, habría sido un compositor de la talla de Mozart. Se llamaba Alessandro, y, cuando yo nací, pocos meses después de su muerte, me pusieron el nombre de Alessandra para renovar su memoria y con la esperanza de que se manifestaran en mí algunas de esas virtudes que habían dejado de él un recuerdo imborrable. Ese vínculo con el hermanito difunto tuvo un gran peso en los primeros años de mi vida. 


Principio de "Una esposa ejemplar"
    

10.8.23

Alba de Céspedes. El cuaderno prohibido

26 de noviembre de 1950

Hice mal en comprar este cuaderno, hice muy mal, pero ya es demasiado tarde para lamentarlo, el daño ya está hecho. Ni si quiera sé qué me empujó a comprarlo, fue casualidad. Yo nunca había pensado en tener un diario, en parte porque un diario debe ser secreto, por lo que tendría que esconderlo de Michele y de los chicos. No me gusta tener nada escondido; además, en nuestra casa hay tan poco espacio que sería imposible. Ocurrió así: hace quince días, salí de casa un domingo por la mañana temprano. Iba a comprarle cigarrillos a Michele, quería que se los encontrara al despertar en la mesilla: los domingos se levanta siempre tarde. Hacía un día precioso y cálido, pese a que era ya bien entrado el otoño. Sentía una alegría infantil al caminar por la acera soleada y al ver los árboles aún verdes y a la gente contenta, como parece siempre los días de fiesta. 


Principio de "El cuaderno prohibido"
    

20.5.05

Alba de Céspedes

Alba de Céspedes y Bertini (Roma, Italia, 11 de marzo de 1911 – París, Francia, 14 de noviembre de 1997) fue una escritora cubanoitaliana.


Obras citadas en este blog: