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20.4.25

Lauren Mendinueta. Safo

Soy la tumba de la náufraga,
delante de mí está el mar.
Soy toda su agua y la ahogada.
No me busques en la tierra 
donde se pudren los huesos.
Soy nadie y la tumba de nadie:
soy el mar entero. 


De "Vivir tan adentro"
    

9.2.25

Lauren Mendinueta. Sin entender nada

La tarde se agotaba en Rodas,
abril, como toda promesa cumplida, perdía interés
y yo vi correr tus lágrimas hasta el mar.
Sin entender nada
ni tu melancolía ni la migración de las aves
ni el silbido de los barcos ni el rostro envejecido de los capitanes,
cerré los ojos.
Al volver a abrirlos, no sé si yo era distinta
o si el uerto había cambiado
pero los barcos anclados embellecieron con la noche.
Tú que mirabas hacia las colinas
no viste mis lágrimas encendiendo las primeras lámparas.


De "Del tiempo, un paso"
    


15.8.24

Lauren Mendinueta. En la calle de la felicidad

La niña abandonada en una casa en ruinas soy yo.
Alejandra Pizarnik 

Todo parece tristeza y malos recuerdos en este revoltijo de polvo y ratones.
Y sin embargo, hubo aquí risas, complicidades, amor.
Malos ratos también hubo, pero no sólo. 
La casa agoniza,
y en el caos que perfora la madera y se traga los muebles
todo es vida.
Cada plaga que la habita:
el recordatorio de un mundo indiferente a nuestros apegos.
En este pasillo di mis primeros pasos y mi hija dio los suyos.
Aquí jugué, aprendí a leer, di vueltas en sus salones
hasta caer rendida y satisfecha como un trompo.
En aquella esquina que separa el comedor de la cocina me castigaba la abuela.
De rodillas mirando a la pared y reflexionando sobre la gravedad de mi crimen:
una mala palabra, por ejemplo. Y en el corazón el dolor de haberla ofendido:
"Abuela, no merezco tu amor".
En el corredor ya no se escucha el ladrido de los perros
que otrora compartieran la casa con nosotros.
En su largo y silencioso pasillo aún retumba la voz autoritaria de mi abuelo:
"La niña, cómo está la niña?"
Y su mano firme que me apretaba el brazo izquierdo
mientras yo temblaba con miedo frente a su deferencia. 
La niña que yo era. La niña, cómo está la niña?
"Estoy viva, abuelo. Te sobreviví, abuelo."
Realmente sobreviví?
Estoy viva, abuelo?
Todavía tengo un cuerpo, es cierto. Un cuerpo mancillado y puro.
Y el alma.
Hordas de ratones señorean sobre el antiguo reino de mi niñez.
Los vientos alisios rompieron las ventanas y se pasean por la casa.
Y aunque estas paredes amenazan con caer,
dentro de mí la casa crece y se multiplica.
Aquí jugué, aprendí a leer, di vueltas en sus salones
hasta caer rendida y satisfecha como un trompo.
Hace mucho que no visitaba la casa de mis abuelos.
La niña abandonada en este revoltijo de polvo y ratones,
la niña de la calle Felicidad, soy yo.


De "Vivir tan adentro"
   

5.4.24

Lauren Mendinueta cita a Ana Luísa Amaral

Música, música, música llenándole el cuerpo 
y el cabello trenzado con flores y serpientes,
y una fuente de espanto polifónico
escurriéndole de los dedos.
Ana Luísa Amaral 



En "Vivir tan adentro"

   

17.3.24

Lauren Mendinueta. Que no te hiera una palabra

Una palabra oscura puede quedar zumbando
dentro del corazón.
Olga Orozco

Para mi hija Laura


Puedes quebrar una palabra en dos.
Puedes oír el crujido de la separación.
Puedes desmembrarla, destriparla, degollarla. 
Puedes conservar una parte y lanzar la otra
como se lanza un guijarro al lago.
Puedes arrancar un trozo de palabra con los dientes.
Puedes masticarla hasta que no quede aire.
Puedes derretirla como un hielo en la lengua.
Puedes estrellarla, estamparla, espantarla 
como se espanta una mosca con la mano.
Puedes pincharla con una aguja hasta desangrarla. 
Puedes amordazarla, crucificarla, explotarla. 
Puedes abandonar una palabra y echarte a andar.



De "Vivir tan adentro"
   

31.12.23

Lauren Mendinueta. Felicitaciones

El próximo año ni feliz Navidad, ni buen año nuevo.
Tanti auguri, no diré. 
Parabens ya no me importan.
No festejaré cumpleaños ni día de la madre.
Día del padre, tampoco -aunque a papá le duela-.
San Valentín es una fiesta ridícula
que no estoy dispuesta a festejar.
Si me piden explicaciones 
hablaré en voz baja de soledad y miedo.


De "Vivir tan adentro"
   

7.12.23

Lauren Mendinueta. Telediario

Me mataría en marzo si creyera todo lo que dicen los noticieros.
Yo sé que hay navíos desnudos que pasan por el borde del mundo
ansiosos de anclar su deseo en mares muertos.
Supe que una sirena de fábrica 
ha enloquecido de amor a un hombre común
y una señora muy mayor
anunció que puede ver el Cielo en la media luna de sus uñas.
En eso creo, pero no en todo el resto.
Si el miedo no existe donde no existe el ser
entonces es suficiente con apagar la pantalla.
Los museos están cerrados pero abrieron unas salitas virtuales
donde está permitido fumar y tomar fotografías con flash.
Con presteza estamos adquiriendo costumbres extrañas 
como lo ordena el nuevo Rey.
Cada tarde mis vecinos salen a sus balcones y aplauden.



De "Vivir tan adentro"
    

23.4.05

Lauren Mendinueta

Lauren Mendinueta (Barranquilla, Colombia, 14 de abril de 1977) es una poeta, ensayista y traductora colombiana.


Obras citadas en este blog: