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14.12.25

Giulia Martini. Yo rimas, tú remedios...

Yo rimas, tú remedios.
   
Tú vas hacia tus credos,
yo a lo remanente.


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
    

7.12.25

Maria Borio. Las formas que se alejan en la memoria...

Las formas que se alejan en la memoria
eran fuertes de una piedra.
Las formas, los pactos, uniones naturales,
es el río, el juez.
Te jalaste el pelo
detrás de las orejas,
mi esposa, en el silencio contemporáneo.
   
Mucho después, el ojo de él 
que puede ser ella
intercambia hombres y sexos,
el todo amar líquido. 
   
Mi abuelo se casa, mi abuela
atrás para engendrar, 
mi abuelo mi abuela mayor y menor.
Recoges la niebla para hacer piedra,
y me acaricias las manos,
mi esposo, en el silencio contemporáneo.


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30.11.25

Giulia Rusconi. A los lugares que no se olvidan...

A los lugares que no se olvidan
mi lágrima de siempre. Quedarse
pegados nostálgicos al seno
de casa, no traicionar.
Y te destiñe el rostro
un pálido humor que se asoma
nuevo, pero oído apenas.


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
    

23.11.25

Mariagiorgia Ulbar. La niña

La niña reconoce aquella nota
la ronca somnolencia de la voz
un fardo de tela que apoya
en la garganta entre las cuerdas, desarrollar
de un regalo la soledad grande.
   
*
   
Un regalo, la soledad grande sopla
en las mejillas como una caída
con todos los zapatos entre navajas
igual a como crece esa niña
igual a una flor entre las rocas.
   
*
   
Una flor entre las rocas se ve rara
un centelleo amarillo cuando baja
la nieve primera nieve, y silencio
silencio que no tiene el origen
la niña origen tampoco
por siempre antes y después, muy grande.
   
*
   
Antes y después muy grande y alrededor
y en el centro un centro que se mueve
un pedúnculo ondulado, hilo estrecho
que tiene y niega ingreso fácil
a las hordas del hielo y de la muerte.
   
*
   
A las hordas del hielo y de la muerte
opone aquella niña imprudencia 
de calor y de otra muerte más distinta
infinita más poquísima
nota ronca inocua en la roca, íntima.



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16.11.25

Franca Mancinelli. Leo recostada...

Leo recostada, el libro sobre el tórax
es mi tercer pulmón 
que se abre y se cierra.
   
Como un anfibio estaba en la ribera.


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
    

9.11.25

Mariasole Ariot. La urgencia es ahora, la palabra es ahora

Donde el nudo guarece 
el viento borra y no reúne. 
  
De silencio en silencio desquicia 
de blanco se avienta en vertical.
  
En el primer piso un rostro agarra,
     y el cielo se hace lento: la penumbra es mi artificio.
   
El exilio que no soy y que ya soy,
de exilio me condeno a la palabra.


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
   

2.11.25

Annalisa Teodorani. Por todos los llantos, por todos los fuegos

Por todos los llantos
que no encontraron nunca consuelo
y por todos los fuegos que se apagaron solos
pero que antes se llevaron todo.


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
    

30.10.25

Giovanna Cristina Vivinetto. La huella del pasaje...

La huella del pasaje -me dices-
desde aquí no se ve. Nada evidente.
Tú no sabes, pero hay surcos
ajenos a la luz de los ojos.
Bendigo tu no comprender, 
la inocencia con la que te detienes
un poco antes del dolor,
tu instinto de zafarte. 
No preguntes: no tengo sintagmas 
con que adornar la realidad de las cosas.
No tengo perífrasis para salvarme.
La huella del pasaje: no la ves
porque mi senda es demasiado
estrecha para caber los dos.


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
    

26.10.25

Isabella Leardini. Pensaba que seríamos...

Pensaba que seríamos 
perfectos como el vuelo de las aves,
en los círculos y las vueltas del destino.
Yo no vuelo y no me poso
yo no canto
si no puedo tenerte a ti golpeo la tierra
como quien vive contra la natura.
Las golondrinas no saben partir
son las hijas locas del frío 
y están aún tal vez por estos rumbos
repitiendo que éste 
es su otoño radiante de aire
en lo que quedan presas despacio de la nieve.


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
    

19.10.25

Azzurra D'Agostino. Y si ahora de golpe...

Y si ahora de golpe
como hacen las olas pudiera
tan sólo lamer posarse ligera
enfrentar los escollos en un mudo destino
y levantarse por flujos secretos
y conocer la lengua que dicta
la luna y obedecer y obedecer
y hacerse selva de peces y fondos
ser sólo mar nada más
estar así, dejarse nadar.


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14.10.25

Damiana de Gennaro. No todas las palabras...

No todas las palabras
llovieron de los edificios,
en el corral de una frase
puedes esconderlo todo:
   
los vaivenes sin objeto,
el trance en los cafés de las estaciones,
   
la inexplicada fidelidad
del perro-piedra vigilando
todos los abandonos.


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
    

12.10.25

Francesca Matteoni. Éste es mi corazón

Éste es mi corazón cosido.
   
En la cocina por la noche
en el estante del calentador
me acurruco y coso
pequeños tigres durmiendo
en su válvula rota.
   
Hilo de bosque en la ventana sucia.
Hay muchas capas de sueño
aquí arriba,
   
pestañas cayendo sobre los ojos
de la piel de los tigres.
Luz que crepita, gruñe,
   
el corazón está enterrado
en el congelador.
No lo puedes abrir.
   
Tiene un ovillo de hielo
en la cola.
   
Cuando lo miras
lo veo.


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
   

6.10.25

Saragei Antonini. El pan se parte con las manos...

El pan se parte con las manos-
la rama con el viento-
la piedra con la paciencia-
el cuerpo con la enfermedad-
el odio con el rezo-
la silla con la vejez-
el terror con la voz-
la vela con la caída-
yo y tú con el silencio-
la muerte con la poesía-
la poesía con la poesía.


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
    

29.9.25

Francesca Serragnoli. Cuando llamas...

Cuando llamas
me asomo de la maceta
me río peinada
como un geranio agotado
el corazón un cuadro caído 
detrás del armario.


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
    

22.9.25

Laura Pugno. No puede mentir

estrellas, caza furtiva,
lo no transmitido
y de ahí necesidad de lo oscuro,
para ver contra ello
resplandor de la luz condensado
más y más veces
   
hasta hacer un polvo
como de leche,
de lo perdido


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
    

15.9.25

Roberta Dapunt. Verso ladino, tan inquieto es mi escribirte...

Verso ladino, tan inquieto es mi escribirte.
Observas desde la ventana y ves antes que nada tiempo y estación,
ningún pensamiento para la gente ladina, ningún país natal.
Escasa confianza en mi confesión,
un pater, ave, gloria en orden antes de partir.
Las raíces, levantarlas, desarraigar ojos y orejas, irse
y dejar que manos y pies recorran pasturas más fecundas.
Nutrir, engrosar palabras, el punto de vista
y sin embargo mirar hacia atrás por una estrecha rendija.


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"
    

9.9.25

Elisa Biagini. Bajo el volcán (al confín entre el viento y la voz)

consistencia alcanzada:
tu mirada ha recompuesto
                           los átomos, 
la densidad hormonal recobrada
en este labio,
             iguana
emergida en el sol. 


En "Sombra escrita. Diecisiete poetas italianas (1970-1995)"