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18.2.25

Audre Lorde. Letanía para la supervivencia

Para las que vivimos en la orilla
sobre el filo constante de la decisión
cruciales y solas
para las que no podemos disfrutar
los sueños pasajeros de la elección
que amamos en umbrales yendo y viniendo
en las horas entre amaneceres
mirando dentro y fuera
a un tiempo antes y después
buscando un ahora que pueda criar
futuros
como pan en las bocas de nuestros hijos
para que sus sueños no reflejen
la muerte de los nuestros;
   
Para las que 
nos fue marcando el miedo
como una leve línea en el centro de la frente
aprendiendo a temer ya con la leche materna
pues por esta arma 
la ilusión de encontrar seguridad
los de torpes pies esperaban silenciarnos
Es para nosotras
este instante y este triunfo
Nunca se esperó que sobreviviéramos.
   
Y cuando sale el sol tememos 
que no se quede
cuando el sol se pone tememos
que no salga por la mañana
cuando el estómago está lleno tememos
la indigestión
cuando el estómago está vacío tememos
no volver a comer nunca
cuando nos aman tememos
que el amor se desvanezca
cuando estamos solas tememos
que el amor nunca vuelva
y cuando hablamos tememos
que nuestras palabras no se oigan
ni sean bien recibidas
pero cuando callamos
aún tememos.
   
Así que es mejor hablar
recordando
que nunca se espero que sobreviviéramos.


De "El unicornio negro"
         

1.7.23

Audre Lorde cita a Edna Saint Vincent Millay

Me aprendí de memoria el poema Renacimiento, de ocho páginas, de Edna Saint Vincent Millay. Me lo recitaba a mí misma con frecuencia. Los versos eran tan hermosos que me hacían feliz, pero era la tristeza y el dolor y la sensación de renovación las que me daban esperanza.
Porque el este y el oeste pellizcarán el corazón
que no los puede separar con fuerza
y el cielo caerá poco a poco
sobre aquel cuya alma es plana.

De "Zami. Una nueva forma de escribir mi nombre"
    

19.6.23

Audre Lorde. Agradecimientos

Ojalá viva consciente de mi deuda con toda la gente que hace posible la vida.
Desde lo más hondo de mi corazón doy las gracias a todas y cada una de las mujeres que compartieron cualquier fragmento de los sueños/mitos/historias que conforman este libro.


Agradecimientos al principio de "Zami. Una nueva forma de escribir mi nombre"
    

18.2.23

Claudia Rankine cita a Audre Lorde

Cuando nos definimos, cuando me defino, el lugar
donde soy como tú y el lugar donde no soy como tú, 
no estoy excluyéndote de la participación: estoy
ensanchando la participación.

Audre Lorde


Cita al principio de "Solo nosotros. Una conversación estadounidense"
    

1.1.23

Audre Lorde. A Martha: un año nuevo

Cuando indagues en este año
con ojos que tu corazón
aguzó 
recuerda el deseo.
   
No sé cuál es hoy tu espacio
solo busco una mujer que amo
atrapada aquí
por accidente.
Pero los lugares no cambian
tanto
como lo que buscamos en ellos
y la fé servirá 
en el camino
hacia otro lugar
donde el trabajo empieza.


De "El unicornio negro"
    
       

18.2.21

Gloria Steinem cita a Audre Lorde

"Cuando hablo de erotismo", explica la poeta Audre Lorde, "lo concibo como una afirmación de la fuerza vital de las mujeres; de la validación de esa energía creativa, cuyo conocimiento y utilización ahora reivindicamos en nuestro lenguaje, nuestra historia, nuestros bailes, nuestra manera de hacer el amor, nuestro trabajo, nuestras vidas."


De "Revolución desde dentro"
    

19.1.21

Audre Lorde. Para cada una de vosotras

Sé quien eres y serás 
aprende a apreciar
el bullicioso Ángel Negro que te lleva
arriba un día y abajo otro
protegiendo el lugar de donde surge tu potencia
fluyendo como sangre caliente
del mismo manantial
que tu dolor.
   
Cuando tengas hambre
aprende a comer
lo que sea que te sostenga
hasta el día siguiente
pero no te dejes descarriar por los detalles
simplemente porque los vives.
   
No dejes que tu cabeza
niegue tus manos
cualquier memoria que pase a través de ellas
ni tus ojos
ni tu corazón 
todo puede ser usado
excepto los desperdicios 
(tendrás que recordarlo
cuando se te acuse de destrucción).
Incluso cuando son peligrosas 
examina el corazón de esas máquinas que odias
antes de descartarlas 
y nunca plañas la carencia de su poder
no vaya a ser que te condene
a revivirlas.
Si no aprendes a odiar
nunca estarás 
lo bastante a solas
para amar sencillamente 
ni serás siempre valiente
aunque no se vuelva más fácil.
No finjas creencias oportunas
incluso cuando son justas
no serás nunca capaz de defender tu ciudad
mientras vociferas.
   
Recuerda que nuestro sol
no es la estrella más destacada
sino la más cercana.
   
Respeta cualquier dolor que traigas de vuelta
de tus sueños
pero no busques dioses nuevos
en el mar
ni en parte alguna del arcoíris.
Cada vez que ames
ama profundamente 
como si fuese
para siempre
sólo que nada
es eterno.
   
Habla a tus hijas con orgullo
dondequiera que las encuentres
explícales 
que desciendes de esclavas
y que tu madre
fue una princesa
en la oscuridad.


De From a Land Where Other People Live (1973)


En la antología "Entre nosotras"
       

17.11.20

Caitlin Moran (o Suzanne) cita a Audre Lorde

-Tú sabes cuánto te quiero, verdad, cielo? -me dice Suzanne ignorando a Julia-. Había que hacer algo. Ya sabes lo que dice Audre Lorde.
No tengo ni idea de qué dice Audre Lorde.
-"Tu silencio no te protegerá" -dice antes de darme un beso.


De "Cómo ser famosa"
     

1.11.20

Audre Lorde. Memorial I

Si vienes tan callada como
el viento en la arboleda
oirás quizá lo que yo oigo
verás lo que ve la tristeza.
   
Si vienes tan ligera como
el rocío entretejido
te acogeré encantada
y te pediré lo mismo.
   
Puedes sentarte a mi lado
como un suspiro silente y
sólo los para siempre muertos
se acordarán de la muerte.
   
Si vienes, me quedaré callada y
no te diré palabras agresivas;
no te preguntaré porqué, ahora,
ni cómo, ni lo que sabías.
   
Sí, nos sentaremos aquí en silencio
a la sombra de distintos años
y la rica tierra entre nosotras
se beberá nuestro llanto.


De New York Head Shop anderson Museum (1974)


En la antología "Entre nosotras"
    

17.9.20

Audre Lorde. No hay poemas honestos sobre mujeres muertas

Qué queremos las unas de las otras
tras contarnos todas nuestras historias?
queremos
ser curadas    queremos
quietud de musgo sobre nuestras cicatrices
queremos
la poderosa y serena hermana
que hace que el dolor se vaya
la voz materna      en el pasillo
lo has hecho bien
la primera vez    cariño
no tendrás nunca
que volver a hacerlo?
 
Se quejan truenos en el horizonte
hago tiempo con otra historia
una pálida ampolla de aire
cadencias de carne muerta
oscurecen las vocales.


De Our Dead Behind Us (1986)


En la antología "Entre nosotras"
    

19.7.20

Audre Lorde. En una noche de luna llena

I

De mi carne que hambrea 
y de mi boca que sabe
sale la forma que busco
como razón.
La curva de tu cuerpo expectante 
se ajusta a mi mano expectante
tus pechos cálidos como la luz del sol
tus labios rápidos como pájaros jóvenes
sabor agudo y dulce de limas
entre tus muslos.
   
Así te abrazo
franca ante el ojo de mi corazón
de mi piel cómplice
mientras mis dedos conciben tu carne
noto tu estómago
contra mí, moviéndose. 
   
Antes de que mengüe de nuevo la luna
nos correremos juntas.
   

   
II
   
Y yo sería la luna
pronunciada sobre tu carne que hace señas
rompiendo las reservas
variando el pensamiento
mis manos en tu alta marea
por encima de ti y por debajo y dentro
y el paso de las hambres
asistidas, olvidadas.
   
En su oscuro ascenso
habla la luna
mis ojos 
juzgando tu redondez
deliciosa.



De Cables to Rage (1970)


En la antología "Entre nosotras"
    

10.3.20

Audre Lorde, Y qué puedes enseñar tú a mi hija

A qué te refieres
no, no, no
no tienes derecho
a saber
cuántas veces
erigimos a la otra
como refugio
contra el frío
y hasta mi hija sabe
que lo que sabes
puede dolerte
dice sus noes 
y le duele
dice
cuando habla de liberación
habla de liberarse
de ese dolor
que ella sabe
lo que sabes
puede doler
pero lo que
sabes
puede matarte.


De "El unicornio negro"
    

25.11.19

Audre Lorde. Habla una mujer

Por la luna marcada y por el sol tocada
aunque mi magia no está escrita
cuando el mar dé media vuelta
dejará tras de sí mi forma.
No busco ningún favor
intocada por la sangre
implacable como la maldición del amor
permanente como mis errores
o mi orgullo
no mezclo
amor con pena
ni odio con desprecio
y si me conocieras
mira en las entrañas de Urano
donde bate el incansable océano.
   
No habito
mi nacimiento ni mis divinidades
soy intemporal y a medio hacer
y busco aún
a mis hermanas
brujas en Dahomey
que me llevan en sus telas enroscadas
como hacía nuestra madre
en duelo.
   
He sido mujer
largo tiempo
cuídate de mi sonrisa
traiciono con magia antigua
y la furia nueva del mediodía
con todos tus amplios futuros
prometidos
yo soy
mujer
y no blanca.


De "El unicornio negro"
    

17.11.19

Audre Lorde. Carbón

Yo
es el negro total, hablado
desde dentro de la tierra.
Hay muchas clases de abierto
como un diamante se hace nudo de llamas
como el sonido se hace palabra, teñida
por quien pague lo que sea por hablar.
   
Algunas palabras son abiertas como diamantes
en ventanas de vidrio
cantando con el golpe pasajero del sol
Además hay palabras como apuestas abrochadas
en un talonario -compre y firme y arranque-
y pase lo que pase casi seguro que
queda el talón
como un diente mal sacado con un borde desparejo.
Algunas palabras viven en mi garganta
criándose como víboras. Otras saben como buscar
el sol como gitanos sobre mi lengua
para luego explotar a través de mis labios
como jóvenes gorriones que salen del cascarón
Algunas palabras
me endiablan.
Amor es una palabra de otra clase de abierto.
Como el diamante se hace nudo de llamas;
yo soy negra porque vengo desde dentro de la tierra
ahora tomen mi palabra como joya en la luz abierta.




En "De la nieve los pájaros"
     

23.8.16

Audre Lorde. Mi madre tenía dos caras y una sartén...

Mi madre tenía dos caras y una sartén
donde cocinó a sus hijas
hasta volverlas muchachas
antes de hacer nuestra cena.
Mi madre tenía dos caras
y una cacerola rota
donde escondió a una hija perfecta
que no era yo
soy el sol y la luna por siempre hambrienta
de sus ojos.
Llevo a dos mujeres a cuestas
una oscura y rica y escondida
en el hambre marfil de la otra
madre pálida como una bruja
aunque firme y familiar
me trae pan y terror
mientras duermo
sus pechos son enormes anclas excitantes
en la tormenta de medianoche.

Todo esto ha sucedido
antes
en la cama de mi madre
el tiempo no tiene sentido
no tengo hermanos
y mis hermanas son crueles.

Madre necesito
madre necesito
madre necesito ahora tu negrura
igual que la tierra de agosto la lluvia.

Soy el sol y la luna por siempre hambrienta
al borde afilado
donde se encontrarán el día y la noche
sin ser
uno.




En "De la nieve, los pájaros"
    

31.10.06

Audre Lorde

Audre Lorde, cuyo nombre completo era Audre Geraldine Lorde (18 de febrero de 1934 en Harlem, Nueva York - 17 de noviembre de 1992 en Saint Croix) fue una escritora y activista.


Obras citadas en este blog: