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14.10.18

Willa Cather. Sobre Katherine Mansfield

Todo escritor y crítico con criterio que haya leído el primer libro de relatos de Katherine Mansfield habrá visto en él un talento muy singular. En este preciso momento hay muy pocos escritores que se ocupen de su medio de expresión de otra forma que no sea como vía para expresar sus ideas, pero en Katherine Mansfield se reconocía el virtuosismo, un amor por el medio que había elegido.


De "Katherine Mansfield"
En el libro "Para mayores de cuarenta"
    

3.9.18

Willa Cather. Al releer un paquete de cartas de Sarah Orne Jewett...

Al releer un paquete de cartas de Sarah Orne Jewett, me encuentro con la siguiente observación: "Lo que nos ronda por la cabeza una y otra vez a lo largo de los años y por fin termina acertadamente escrito sobre el papel... eso, minúsculo o magnífico, pertenece a la Literatura". La señorita Jewett era consciente de que cuando un escritor hace algo que pertenece a la Literatura (limitando aquí el término a la literatura imaginativa, que por supuesto es a lo que ella hacía referencia), su material pasa por un proceso, aunque sin duda la perseverancia, la supervivencia y la recurrencia en la mente del escritor son muy características de él. Las formas y las escenas que nos han "rondado" por la cabeza durante años, cuando por fin terminan acertadamente reflejadas en papel, alcanzan un orden de escritura mucho mayor, y sin duda mucho más costoso, que las transferencias más vívidas y vigorosas de impresiones inmediatas.


De "La señorita Jewett"
en el libro "Para mayores de cuarenta"
    

11.4.18

Willa Cather. Para mayores de cuarenta

Nota preliminar

El título de este libro intenta "llamar la atención" sólo en su sentido más literal, como ocurre con las señales de tráfico: "Carretera en obras", etc. Lo cual quiere decir que el libro tendrá poco interés para los menores de cuarenta años. Hacia 1922 el mundo se partió en dos, y las personas y los prejuicios que aparecen en los breves bocetos de este libro se pierden en los siete mil años del ayer. Sin duda, Thomas Mann forma parte innegable de quienes van hacia adelante y sólo están interesados en ir hacia adelante. Sin embargo, también en gran medida va hacia atrás, y su atrás es lo que más gratifica a los más rezagados. Para éstos, los rezagados, y por obra de una de ellos, fueron escritos estos bosquejos.


Del libro "Para mayores de cuarenta"