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8.12.22

Isak Dinesen. Porque no hay que contar los sueños

He leído o me han dicho que el primer precepto de un manual de etiqueta del siglo XVII prohíbe contar a otros los sueños propios, ya que es imposible que les puedan interesar.
 
De "Sombras en la hierba"

7.9.13

Isak Dinesen. En aquellos días era difícil...

En aquellos días era difícil conseguir en Nairobi un libro que se pudiera leer. Algunas veces me decía mi librero que acababa de recibir de Inglaterra una hermosa remesa de libros, y al visitarlo me ponía delante tal montón de mamotretos, que lamentaba que hubieran empleado barcos buenos y marineros para traerlos. De todos modos hubo un par de ocasiones en que escogí un libro de un autor desconocido, para escribir al día siguiente a los míos diciéndoles que tomaran nota del nombre del autor. El primero fue Los escándalos de Crome, de Aldous Huxley; el segundo, Fiesta, de Ernest Hemingway.
De "Sombras en la hierba"

17.4.13

Isak Dinesen. Sueños...

Tengo en mi favor la gran suerte de soñar siempre que duermo y de que mis sueños siempre sean hermosos: La pesadilla, con su malévola combinación de claustrofobia y horror al vacío, me es conocida a través de lo que cuentan otras personas y, sobre todo, en los últimos veinte años, a través de los libros y el teatro. El don de los sueños es corriente en mi familia, todos nosotros tenemos de él un alto concepto y por él un alto concepto y por él nos sentimos favorecidos respecto a otros seres humanos. Una vieja tía mía pidió que se inscribiera en su tumba lo siguiente: "Tuvo más de un día malo, pero sus noches eran gratas".
     
De "Sombras en la hierba"

30.1.13

Isak Dinesen. Farah Aden

   Al enfrentarme una vez más ahora, al cabo de veinticinco años, con los episodios de mi vida en África, una figura erguida, cándida y de aspecto gratísimo aparece dándoles paso: es Farah Aden, mi criado somalí. Si algún lector me pregunta por qué no escojo un personaje más relevante, le habré de responder que tal cosa es imposible.
   Farah entró a mi servicio en Aden, en 1913, antes de la Primera Guerra Mundial. Por espacio de casi dieciocho años se cuidó de mi casa, mis cuadras y mis safaris. Hablaba con Farah tanto de mis preocupaciones como de mis éxitos, y no había cosa que yo hiciera o pensara de la que él no estuviera al corriente. Cuando tuve que dejar la granja y abandonar África, Farah vino a Mombasa para decirme adiós.
  
Principio de "Sombras en la hierba"

4.3.07

Isak Dinesen

Karen Christence Blixen-Finecke, nacida Karen Christenze Dinesen, más conocida por su pseudónimo literario Isak Dinesen (Rungsted, Dinamarca, 17 de abril de 1885 – ibídem, 7 de septiembre de 1962), fue una escritora danesa.




Obras citadas en este blog: