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25.5.25

Charlotte Brontë. Cuando duermes

Cuando duermes, arrullado en la noche,
estás perdido en el vacío?
Ninguna luz interior, silenciosa,
destellando suavemente, cae sobre ti?
Ningún sueño de alas tranquilas
flota un momento en medio de ese rayo,
toca en respuesta alguna cuerda mental,
despierta una nota y pasa?
   
Cuando vigilas, mientras las horas
mudas y ciegas se aceleran,
ese camino sin luz por donde desciende
la medianoche sorda, negra y solitaria,
no hay nada que se acerque flotando
ya sea un pensamiento o casi una realidad,
susurrando maravillas en tu oído, 
cada palabra un misterio,
   
cantando en voz baja una antigua tonada,
cada nota lastimera un hechizo,
despejando las nubes de la memoria,
mostrando escenas que tu amor adora?
   
Canciones olvidadas, cantadas en la infancia,
ritmos amados y conocidos en la juventud
susurrados por esa lengua etérea,
una vez más te pertenecen.
   
Ya sea un sueño en un dormir embrujado,
ya sea un pensamiento en la vigilia solitaria,
no experimentas un éxtasis profundo 
al sentir que te pertenecen?
  
Todo te pertenece, no necesitas decir
qué forma radiante bendice tu sueño.
Todo te pertenece, recuerda bien
que la noche y la sombra rodeaban tu descanso.
   
Nada vigilaba tu cama
salvo el destello solitario de la luz de un fanal.
Ni un susurro ni una pisada
el glorioso sueño de tu espíritu turbaban. 
A veces, cuando el vendaval de medianoche
exhalaba un gemido y después se calmaba,
parecía fallar el hechizo del pensamiento 
retenido por una emoción extática:
   
al igual que se sienten las cosas externas,
envuelto en luz de luna, golpeaba tu mirada.
Luego las alas impacientes de tu espíritu
se estremecían, temblaban, se extendían para volar.
   
Luego el aspirante, hinchándose salvajemente,
miraba hacia donde, en medio de la trascendencia,
estrella tras estrella iban contando en silencio
la determinación del cielo y el decreto del destino.
   
Oh! Anhelaba un fuego más santo
que esta chispa en santuario terrenal.
Oh! Remontaba el vuelo y más alto, más alto
buscaba alcanzar el divino hogar.
Búsqueda desesperada! Enseguida débil y cansado
aflojaba el ala, dejaba caer la pluma
y envuelto de nuevo en tristeza lúgubre
volvía a casa el perplejo vagabundo.
   
Y otra vez se volvía, en busca de consuelo,
al sueño inacabado y roto,
mientras, suavizando su agitado curso,
el pensamiento rodaba por su corriente impetuosa.
He sentido esa sensación querida,
dulce y que no conoce nadie más que yo;
aún la siento por las noches aliviando
el desaliento de los días oscuros.



En la antología "Amores eternos"
    

21.4.24

Charlotte Brontë. Habla del Norte

Habla del Norte! Un páramo solitario,
silencioso y oscuro y sin caminos se extiende,
las ondas de algún riachuelo salvaje se derraman
apresuradamente por sus vaguadas cubiertas de helechos.
En calma absoluta el aire del crepúsculo,
sin vida del paisaje: así parece
hasta que, deslizándose como un fantasma,
un venado se inclina a beber en el arroyo.
Y muy lejos se extiende una zona de montaña,
una fría y blanca extensión de ventisqueros,
y una estrella grande, suave y solitaria,
ilumina en silencio los cielos despejados.


En el libro "Poemas de Currer Bell"
    

31.3.20

Joanna Russ cita a Charlotte Brontë

Lo que sigue es un extracto de Villette, la novela de Charlotte Brontë, en donde la defensa es de este tipo:
Nunca olvidaré aquella primera lección, ni los rasgos ocultos de mi carácter que se me revelaron. Lo primero que comprendí es la gran diferencia que hay entre la joven idealizada por el novelista y el poeta y cómo es en realidad esa joven.


De "Cómo acabar con la escritura de las mujeres"
    

19.12.19

Charlotte Brontë. En la muerte de Emily Jane Brontë

Mi amor, tú nunca conocerás 
la extenuante agonía de la aflicción 
que hemos soportado por ti.
Solo así podremos arrancar un consuelo
incluso de lo más profundo de nuestra desesperación, 
de nuestra agotadora miseria.
La angustia nocturna te has ahorrado,
cuando toda la aplastante verdad se le descubre
a la mente que despierta;
cuando el corazón bilioso es atravesado por el dolor
hasta que fieramente implora alivio
pero poco alivio puede encontrar.
Tampoco sabes lo que es mentir
mientras con ojos rebosantes miras al frente,
al desierto solitario de la vida:
"Cansada, cansada, oscura y triste,
cómo podré soportar el viaje,
la carga y la angustia?".
Puesto que te has ahorrado tanto dolor,
no desearemos que sigas aquí:
el que vive debe llorar.
Dios nos ayude a través de nuestra miseria
y nos dé descanso y alegría junto a ti
cuando alcancemos nuestra meta!


En el libro "Poemas de Currer Bell"
    

23.7.19

Jean Rhys sobre lo que sabía Charlotte Brontë

   Siento una admiración grande y profunda por las hermanas Brontë. (Aunque a veces Charlotte predicaba.) (Y otras cosas.) Y quizá a menudo era aburrida. (Yo también lo soy!)
   Cómo puedo atreverme a afirmar que ella estaba equivocada? O que su Bertha es un personaje terrible? Aunque de hecho lo es. O conseguir publicidad barata con su libro que (en partes) es espléndido?
   Ella (me refiero a Charlotte) escribió:
Sé esto: el escritor... posee algo de lo cual no siempre es dueño... quizá durante años estará sometido... después sin una advertencia de rebelión hay un momento... en que se pone a trabajar... Tú tienes muy poco de dónde elegir, excepto la aceptación tranquila (?). En cuanto a ti, el artista insignificante, te corresponde trabajar pasivamente, bajo órdenes que tú no das ni puedes cuestionar, que no podrían conseguirse respondiendo a tus ruegos, ni ser cambiadas a tu capricho. Si el resultado es atractivo el mundo te elogiará, tú que mereces poco elogio. Si es repulsivo, el mundo te culpará, tú que tienes poca culpa.
   Lo ve, ella lo sabía. Sin duda. Indudablemente. (En cuanto a Emily, no debemos regatearle elogios. Espero que el señor W.S. le haya ofrecido una copa y una gran beso en el Valhalla.)
   Lo intentaré. Ahora tengo mi libro. 


En una carta a Francis Wyndham
un jueves de 1964
desde Cherinton Fitz Paine

En el libro "Las cartas de Jean Rhys"
    

28.5.19

Charlotte Brontë. En la muerte de Anne Brontë

Hay poca alegría en la vida para mí, 
y poco terror en la tumba:
he vivido para ver la hora del adiós
de aquella que yo habría muerto por salvar;
para contemplar con calma que le faltaba el aliento,
deseando que cada gemido fuera el último, 
anhelando ver la sombra de la muerte
caer sobre esas amadas facciones:
la nube, la quietud que me privaría 
de lo que más quería en esta vida;
para darle luego gracias a Dios de corazón,
darle gracias seria y fervientemente.
Aunque yo sabía que habíamos perdido
la esperanza y la gloria de nuestra vida
y ahora, ignorante, sacudida por la tempestad,
deba soportar a solas la fatigosa lucha.


En el libro "Poemas de Currer Bell"
     

30.4.19

Charlotte Brontë. Vida

La vida, creo, no es un sueño
tan oscuro como dicen los sabios.
A menudo una pequeña lluvia mañanera
precede a un día plácido.
A veces hay nubes de tristeza,
pero son todas pasajeras.
Si el aguacero hace que las rosas florezcan,
por qué lamentar que caiga?
Con rapidez, con alegría,
las horas soleadas de la vida pasan volando.
Con gratitud, con cariño,
disfrútalas mientras pasan!

Y qué si la Muerte a veces interviene
y se lleva a los mejores de entre los nuestros?
Y qué si la pena parece vencer
a la esperanza con un dominio aplastante?
Todavía la Esperanza se pone en pie, elástica,
invicta, aunque haya caído;
boyantes son aún sus alas doradas,
fuertes aún para sostenernos.
Con valentía, sin miedo,
soporta el día del juicio,
pues con gloria y con victoria
el coraje se impone a la desesperación!


De "Poemas de Currer Bell"
    

21.4.19

Charlotte Brontë. La mayoría de las personas...

La mayoría de las personas pasan por un período o períodos en la vida en los que se sienten abandonados, en los que, tras haber mantenido viva la esperanza contra toda posibilidad, viendo aplazado el día de su cumplimientos a pesar de todo, acaban con el corazón realmente enfermo.


De "Shirley"
 

22.6.15

Charlotte Brontë. Evening Solace*

Tarde Reconfortante

El corazón humano esconde tesoros,
En secreto guardados, en silencio sellados;
Los pensamientos, las esperanzas, los sueños, los placeres,
Cuyos encantos se romperían si fuesen revelados.
Y pueden pasar días en despreocupada confusión,
Y volar noches en motines sonrosados,
Mientras que, perdidas en la ilusión de Fama o Riqueza,
La memoria del pasado puede morir.

Pero, hay horas de solitaria meditación,
Tal como en la tarde viene el silencio ,
Cuando, suave como los pájaros sus alas se cierran ,
Los mejores sentimientos del corazón se recogen en casa.
Después en nuestras almas parece languidecer
Una tierna pena que no es aflicción;
Y los pensamientos que una vez persiguieron gemidos de angustia,
Ahora causan que algunas leves lágrimas fluyan.


Y los sentimientos, una vez tan fuertes como las pasiones,
Flotan suavemente tras un sueño desvanecido;
Nuestras propias aflicciones y salvajes sensaciones estafan,
El relato de lo que parecen los sufrimientos de los demás .
¡Oh! cuando el corazón está sangrando,
Cómo ansía tiempo para ser,
Cuando, a través de la niebla de los años retroceden,
pero sus males viven en la ensoñación!


Y puede detenerse en un rayo de luz de luna,
En la sombra la tarde y la soledad;
Y, mientras el cielo se oscurece y se atenua,
No sientas angustias indecibles y extrañas
Sólo unos impulsos profundos dan
En una solitaria hora y un cuarto oscuro,
solemnes pensamientos que se elevan al cielo,
Buscando una vida y un mundo por venir.



Evening Solace

The human heart has hidden treasures, 
In secret kept, in silence sealed;­
The thoughts, the hopes, the dreams, the pleasures,
Whose charms were broken if revealed.
And days may pass in gay confusion,
And nights in rosy riot fly,
While, lost in Fame's or Wealth's illusion,
The memory of the Past may die. 


But, there are hours of lonely musing,
Such as in evening silence come,
When, soft as birds their pinions closing,
The heart's best feelings gather home.
Then in our souls there seems to languish
A tender grief that is not woe;
And thoughts that once wrung groans of anguish,
Now cause but some mild tears to flow.

And feelings, once as strong as passions,
Float softly back­a faded dream;
Our own sharp griefs and wild sensations,
The tale of others' sufferings seem.
Oh ! when the heart is freshly bleeding,
How longs it for that time to be,
When, through the mist of years receding,
Its woes but live in reverie!

And it can dwell on moonlight glimmer,
On evening shade and loneliness;
And, while the sky grows dim and dimmer,
Feel no untold and strange distress
Only a deeper impulse given
By lonely hour and darkened room,
To solemn thoughts that soar to heaven,
Seeking a life and world to come.


21.4.13

Charlotte Brontë. Hombres y mujeres no luchan jamás tanto...

Hombres y mujeres no luchan jamás tanto como cuando luchan solos, sin testigos, consejeros o confidentes; sin nadie que los aliente, los ayude o los compadezca.

De "Shirley"

29.4.12

Charlotte Brontë. La incertidumbre

   "La incertidumbre es fastidiosa, la decepción amarga. Todo el mundo lo ha sentido en uno u otro modo."

De "Shirley"

6.4.12

Charlotte Brontë. Mil veces...

   "Mil veces he anhelado poseer esa mano, sostenerla. La he poseído; durante cinco minutos ha sido mía. Sus dedos y los míos no volverán a ser desconocidos. Después de haberse encontrado una vez habrán de volver a encontrarse."

De "Shirley"

19.2.12

Charlotte Brontë. Si los hombres pudieran vernos como realmente somos...

- Si los hombres pudieran vernos como realmente somos, se asombrarían; pero los hombres más inteligentes y agudos se engañan a menudo con respecto a las mujeres: no saben verlas a su autentica luz, no las entienden, ni para bien ni para mal. La mujer que consideran buena es una cosa extraña, medio ángel, medio muñeca; la mujer que creen mala es casi siempre un demonio. ¡Tener que oír, además, cómo se extasían con las creaciones de otros, adorando a la heroína de tal poema, novela u obra teatral, tachándola de hermosa, de divina! Hermosa y divina puede que lo sea, pero casi siempre es totalmente artificial, falsa como la rosa de mi mejor sombrero, que tengo aquí. Si dijera lo que pienso sobre este asunto; si diera mi verdader opinión sobre algunos de los principles personajes femeninos de obras de primera categoría, ¿dónde estaría? Muert bajo un montón de piedras vengadoras en media hora.

De "Shirley"

6.2.12

Charlotte Brontë. Jane Eyre


No era posible salir a pasear aquel día. Durante una hora por la mañana habíamos caminado por entre los deshojados arbustos: pero después de comer (cosa que la señora Reed hacía temprano cuando no tenía visita) el viento frío del invierno acumuló tan sombrías nubes y empezó a caer una lluvia tan penetrante, que no había que pensar siquiera en salir a hacer un poco de ejercicio.
Esto me alegraba porque a mí nunca me han gustado los paseos largos y mucho menos cuando la tarde es fría y húmeda; me desagradaba volver a casa al anochecer con los dedos de las manos y los pies entumecidos, contrariada por las recriminaciones de Isabel, el aya, y también humillada por la convicción de mi inferioridad física con respecto a Elisa, a Juan y a Georgiana Reed.



Principio de "Jane Eyre"
   

1.2.12

Charlotte Brontë. Sobre pedir explicaciones

   "El hombre que ama y se ve así despreciado puede hablar para pedir explicaciones; la mujer que ama nada puede decir. Si lo hiciera, el resultado sería vergüenza y angustia, y remordimiento por haberse delatado. La naturaleza estigmatizaría semejante manifestaciín como rebelión contra el instinto femenino, y se vengaría después en secreto, golpeando a la mujer súbitamente con el rayo del desprecio por sí misma. Toma las cosas tal como son; no hagas peguntas; no protestes: es lo más prudente. Esperabas pan y recibes una piedra; rómpete los dientes con ella y no chilles porque te martirice los nervios: no dudes de que tu estómago mental -si es que tienes tal cosa- es fuerte como el de un avestruz; la piedra será digerida. Extiendes la mano para recibir un huevo y el destino pone en ella un escorpión. No te muestres consternada, cierra los dedos fuertemente sobre el regalo, deja que te pique en la palma. No te preocupes, con el tiempo, después de que se te hayan hinchado la mano y el brazo, y hayan temblado mucho tiempo bajo la tortura, el escorpión estrujado morirá y tú habrás aprendido la gran lección de como resistir sin un sollozo. Pues el resto de tu vida, si sobrevives a la prueba -se dice que algunas mueren en el intento-, serás más fuerte, más sabia, menos sensible. Quizá no seas consciente de ello en su momento, y, en consecuencia, esa esperanza no te infunde valor. La naturaleza, sin embargo, como se ha dado a entender, es una amiga excelente en tales casos: sella los labios, prohíbe las palabras, impone un plácido disimulo, disimulo que a menudo conlleva un semblante tranquilo y alegra al principio, pero con el tiempo se convierte en palidez y pesadumbre, y luego, cuando éstas desaparecen, en un práctico estoicismo que, no por agridulce, resulta menos reconstituyente."

De "Shirley"
    

10.9.11

Charlotte Brontë. Sentí que su mano...

     "Sentí que su mano estaba hecha para acurrucarse en la mía."

Fragmento de "El profesor"
  

31.8.11

Charlotte Brontë. Prefacio

     "Este pequeño libro se escribió antes que Jane Eyre y Shirley y sin embargo, no puede pedirse indulgencia para él so pretexto de ser un primer intento. No lo fue, desde luego, pues la pluma que lo escribió había sufrido un desgaste considerable en una práctica de varios años. Cierto es que no había publicado nada antes de empezar El profesor, pero en más de una tosca tentativa, destruida prácticamente al ser terminada, había perdido todo gusto por la narrativa recargada y redundante en favor de una hogareña sencillez."

Del prefacio de "El profesor"

4.5.11

Charlotte Brontë. Ciertas circunstancias...

     "Ciertas circunstancias de nuestra vida siempre serán dificiles de recordar. Ciertos momentos, ciertas dificultades, ciertos sentimientos, alegrías, penas y sorpresas, al ser revividos, parecen golpearnos y desconcertarnos, borrosos como una rueda que gira a gran velocidad."
 
Fragmento de "Villete"
 
 

13.1.11

Charlotte Brontë. Villette

     "La Razón, aquella arpía, no me permitía alzar la mirada, ni sonreír, ni abrigar esperanzas: no descansaba hasta verme hundida, descompuesta, acobardada. Según ella, yo sólo había nacido para ganarme el pan con el sudor de mi frente, esperar la muerte, y vivir siempre sumida en el abatimiento. Es posible que la Razón estuviera en lo cierto; pero no es extraño que a veces nos alegremos de desafiarla, huyendo de su mano de hierro y dando unas horas de holganza a la Imaginación... su suave y brillante enemiga, nuestro dulce amparo, nuestra divina esperanza. Podemos y debemos romper de vez en cuando las ataduras, a pesar de la terrible venganza que nos aguarda a nuestro regreso."


Fragmento de "Villette"