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11.12.24

Louise Glück. 22

Sé lo que quieres:
quieres a Orfeo, quieres la muerte.
   
Orfeo que dijo: "Ayúdame a encontrar a Eurídice".
   
Entonces empezó la música, la queja del alma
al ver al cuerpo desvanecerse.


De "Averno"
    

9.10.20

Louise Glück. Octubre

4

La luz ha cambiado;
ahora Do mayor suena más oscuro
y las canciones matutinas un tanto encorsetadas.

Esta es la luz del otoño, no la de la primavera.
La luz del otoño: no te has de salvar.

Las canciones han cambiado: lo impronunciable
ha entrado en ellas.

Esta es la luz del otoño, no la que dice
he renacido.

No el alba de primavera: me debatí, pené, me liberaron.
He aquí el presente, una alegoría del desperdicio.

Han cambiado tantas cosas. Pero eres afortunada:
arde en ti el ideal como una fiebre
o, más bien, como otro corazón.

Han cambiado las canciones, pero aún son bastante hermosas, la verdad.
Se han concentrado en un espacio más pequeño: el de la mente.
Se han vuelto oscuras de angustia y desolación.

Con todo, las notas se repiten. Flotan de un modo extraño.
Anticipan el silencio.
El oído se acostumbra a ellas.
El ojo se acostumbra a las desapariciones.

No te has de salvar, ni se ha de salvar lo que amas.

Llegó un viento y se fue, destrozando la mente.
Ha dejado una extraña lucidez en su estela.

Qué privilegiada eres por aferrarte aún
con pasión a lo que amas:
perder la esperanza no te ha destruido.

Maestoso, doloroso.

Esta es la luz del otoño; viene hacia aquí.
Es sin duda un honor acercarse al final 
creyendo aún en algo.


De "Averno"
     

19.1.17

Louise Glück. Las migraciones nocturnas

Este es el momento en que de nuevo ves
las bayas rojas de la ceniza del monte
y en el cielo oscuro
las migraciones nocturnas de los pájaros.

Me entristece pensar
que los muertos no van a verlas:
esas cosas de las que dependemos
desaparecen.

Qué hará entonces el alma para consolarse?
Me digo que quizá no necesite
ya esos placeres;
quizá sencillamente no ser baste
por duro que resulte imaginarlo.


De "Averno"
   

20.10.16

Louise Glück. 5

Es cierto que falta belleza en el mundo.
Es cierto también que no soy la indicada para restituirla.
Tampoco hay candor, pero ahí puedo ser útil.

Estoy
trabajando, aunque me calle.

La insulsa

miseria del mundo
nos atenaza, un callejón

con hileras de árboles; somos

compañeros aquí, sin hablar,
cada uno con sus pensamientos

tras los árboles, las puertas
de hierro de las casas,
las persianas cerradas

en cuartos de algún modo vacíos, abandonados,

como si fuera el deber
del artista crear
esperanza, pero a partir de qué? de qué?

La palabra misma
es falsa, un instrumento que refuta
la percepción. En el cruce,

los adornos luminosos de las fiestas.

Fui joven aquí. Montaba
en el metro con mi librito
como para protegerme

de este mismo mundo:

no estás sola
decía el poema
en el túnel oscuro.


De "Averno"

6.9.16

Louise Glück. Lago en el cráter

Entre el bien y el mal hubo una guerra.
Decidimos que el cuerpo fuese el bien.

Eso hizo que el mal fuese la muerte,
que el alma se volviera
completamente en contra de la muerte.

Como un soldado que desea
servir a un gran señor, el alma
desea cerrar filas con el cuerpo.

Se puso en contra de la oscuridad,
en contra de las formas de la muerte
que reconocía.

De donde viene la voz
que dice: y si la guerra
fuese el mal, que dice

y si fue el cuerpo el que nos hizo esto,
nos hizo tener miedo del amor.



De "Averno"