Con una comba verde,
saltaban las sirenas.
-Tres sirenas extrañas
y seis ojos de menta,
y seis manos de nacar
y seis piernas perfectas
herían las olas
con suave violencia.
Quiero ser
sueño de tu dormir,
alegría de tu risa!
paz de tu descanso,
verso de tu poesía,
beso de tu amor.
Vida de tu vida!
Y no,
lágrima de tu llanto,
de tu rosa espina,
insomnio de tu noche,
imposible de tu vida,
ladrona de tu calma,
elegida de tu carne.
y sí!
elegida de tu alma!
La cita por la cita,
no me dice nada,
me gusta,
porque gozo en los vuelos indecisos,
que hace tu mirada,
y termina cayendo de repente
de besos agobiada,
cayendo jadeante
de bruces en mi alma.