Mostrando entradas con la etiqueta Carson McCullers.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carson McCullers.... Mostrar todas las entradas

19.2.21

Caitlin Moran cita a Carson McCullers

Apoyo la cabeza en el cristal de la ventana del autobús (para enfriarme la cara) y pienso en John. Hace poco leí una cita de Carson McCullers: "Necesitarte es una soledad que no soporto."
Cuando lo leí, rompí a llorar. Cuando sientes que has encontrado a tu media naranja, a la persona con la que estabas destinada a hacerlo todo, cada momento que pasas sin ella es eso: una soledad insoportable.


De "Cómo ser famosa"
       

8.5.20

Carson McCullers. El corazón es un cazador solitario

En la ciudad había dos mudos, y siempre estaban juntos. Cada mañana a primera hora salían de la casa en que vivían y, cogidos del brazo, bajaban por la calle en dirección al trabajo. Los dos amigos eran muy diferentes. El que siempre encabezaba la marcha era un griego obeso y soñador. En verano llevaba un polo amarillo o verde chapuceramente embutido en los pantalones por delante y suelto por detrás. Cuando hacía frío, se echaba encima un informe jersey gris. Tenía la cara redonda y grasienta, de párpados semicerrados y labios que se curvan en una blanda y estúpidamente sonrisa. El otro mudo era alto, y en sus ojos brillaba una expresión vivaz, inteligente. Vestía siempre de forma inmaculada y sobria.


Principio de "El corazón es un cazador solitario"
   

29.9.19

Carson McCullers. Un buen libro encierra mucho más de lo que dicen las palabras

Llevaría muchas docenas de páginas hacer una sinopsis detallada de esta segunda parte. Un relato completo y explicativo ocuparía más espacio que la totalidad de la sección cuando esté terminada, porque un buen libro encierra mucho más de lo que dicen las palabras.



De "Esquema de la autora para El mudo"

    

29.9.18

Carson McCullers. Fue el año de Dostoievski, Chéjov y Tolstoi...

Fue el año de Dostoievski, Chéjov y Tolstoi, y los primeros barruntos de la existencia de una región insospechada, equidistante de Nueva York, de la Rusia de la zares y de nuestras salas de Georgia; la maravillosa región solitaria de las historias sencillas y del mundo interior.



De "Cómo empecé a escribir"

    

29.9.17

Erica Jong cita a Carson McCullers


Era mejor estar en una cárcel en la que se pudiese aporrear los muros que en una cárcel que no se pudiese ver.

Carson McCullers



En "Qué queremos las mujeres"
    

28.2.17

Carson McCullers. Sobre Memorias de África de Isak Dinesen

Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas del Ngong. El ecuador atravesaba aquellas tierras altas a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies. Durante el día te sentías a una gran altitud, cerca del sol, las primeras horas de la mañana y las tardes eran límpidas y sosegadas, y las noches frías.
La situación geográfica y la altitud se combinaban para formar un paisaje único en el mundo. No era mi excesivo ni opulento; era el África destilada a seis mil pies de altura, como la intensa y refinada esencia de un continente. Los colores eran secos y quemados, como los colores en cerámica. Los árboles tenían un follaje luminoso y delicado, de estructura diferente a la de los árboles de Europa; no crecían en arco ni en cúpula, sino en capas horizontales, y su forma daba a los altos árboles solitarios un parecido con las palmeras, o un aire romántico y heroico, como barcos aparejados con las velas cargadas, y los linderos del bosque tenían una extraña apariencia, como si el bosque entero vibrase ligeramente. Las desnudas y retorcidas acacias crecían aquí y allá entre la hierba de las grandes praderas, y la hierba tenía un aroma como de tomillo y arrayán de los pantanos; en algunos lugares el olor era tan fuerte que escocía en las narices. Todas las flores que encontrabas en las praderas o entre las trepadoras y lianas de los bosques nativos eran diminutas, como flores de las dunas; tan solo en el mismísimo principio de las grandes lluvias crecía un cierto número de grandes y pesados lirios muy olorosos. Las panorámicas eran inmensamente vacías. Todo lo que se veía estaba hecho para la grandeza y la libertad, y poseía una inigualable nobleza.*


Habíamos empezado el viaje a primera hora de la tarde y yo estaba tan deslumbrada por la poesía y la verdad de aquel gran libro que cuando cayó la tarde seguí leyendo Memorias de África con la luz de una linterna. No cesaba de pensar que tanta belleza y verdad no podían durar, pero página tras página me cautivaban más. Al final del libro supe de Isak Dinesen había escrito una hermosa elegía en honor del continente africano. Sentí la sublime seguridad que un grandísimo escritor consigue dar a un lector. Con su simplicidad e «inigualable nobleza» tomé conciencia de que aquel era uno de los libros mas esplendorosos que había leído en mi vida.


*Memorias de África de Isak Dinesen



De "Isak Dinesen: En alabanza del esplendor"
En "El Mudo y otros textos"
    

19.2.17

Carson McCullers. Cómo de alto es el cielo?

El cielo es más alto que un árbol que conozco.
Y más alto que los aviones
pero cuando la noche se llena de estrellas
me pregunto qué es más alto:
el cielo o las estrellas?


De "Dulce como un pepinillo y limpio como un cerdito"
    

19.2.16

Carson McCullers. Canción para un marinero

Nunca he visto el océano,
nunca he visto el mar,
pero una vez amé a un marinero,
y no necesito más.


De "Dulce como un pepinillo y limpio como un cerdito"
    

3.5.15

Carson McCullers. Comidas favoritas

Mis comidas favoritas son helado y pastel.
La de mi hermana es la pizza.
Papá prefiere la carne y las patatas.
Mi madre dice que ella no tiene comida favorita.
Prefiere darle gusto a la familia
lo mejor que pueda.
Pero en las horas de descanso
cuando vemos la tele
la he visto comerse una enorme caja de dulces
y suspirar de felicidad.

21.10.14

Carson McCullers. La última fiesta que dio el duque de Guermantes

-En la actualidad, cuando entro en una fiesta con muchos invitados siempre me acuerdo de la última fiesta que dio el duque de Guermantes.
-Qué? -Preguntó Esther.
-Recuerdas cuando Proust, el yo, el narrador, miraba a todas las caras conocidas y cavilaba sobre las alteraciones producidas por el tiempo? Un pasaje magnífico... lo leo todos los años.


De "¿Quién ha visto el viento?"

12.3.14

Carson McCullers. Kruchi, kazuchi, kaluchi, kazín

Cuando te caes de un negro acantilado
suave como una pluma
y abres tus ojos a la claridad del día
es que estabas dormido.

Cuando te persigue un hombre malo
en arenas movedizas,
has tenido pesadillas
y asustado te despiertas.

Cuando las rosas florecen en la ventisca
y las casas son raras como las casas de los magos,
era sólo un sueño.

Cuál es el significado de un sueño?
Kruchi, kazuchi, kaluchi, kazín.
Este es el significado de un sueño.


De "Dulce como un pepinillo y limpio como un cerdito"
 
 

19.2.14

Carson McCullers. Supongo...

Supongo, de todos modos, que uno entiende mejor a la gente cuando es feliz que cuando está preocupado.
 
De "Sucker"

30.1.14

Carson McCullers. Como un cuchillo ...

En el colegio, a veces, cuando debería estar mirando al que resolvía el problema de geometría en la pizarra, la pregunta se revolvía como un cuchillo dentro de ella.
   
De "Wunderkind"

22.10.13

Carson McCullers. Los recuerdos infantiles...

Los recuerdos infantiles poseen una extraña cualidad volandera, y zonas de oscuridad rodean los espacios de luz. Los recuerdos de infancia son como velas encendidas en una hectárea de oscuridad, e iluminan escenas inmóviles, separándolas de la negrura circundante.

De "El orfanato"

19.2.13

Carson McCullers. Quisiera ser...

-Quisiera ser cualquier persona que no fuese yo.

De "Frankie y la boda"
  

1.10.12

Carson McCullers. Cómo sabemos...

   "Veo algo, y me parece que lo que veo es un árbol verde -dijo-. Para mí es un árbol verde. Tú también dirías lo mismo, y estaríamos de acuerdo sobre ese punto. Sin embargo, es el verde que tú ves el mismo verde que veo yo? O si las dos decimos que un color es negro, cómo sabemos si lo que es negro para ti lo es también para mí?"

De "Frankie y la boda"
   
  

26.9.12

Carson McCullers. Frankie y la boda

   "Sucedió aquel verde y loco verano, cuando Frankie tenía doce años. Un verano en el que ella no había pertenecido a nada. No había pertenecido a ningún club ni a nada en este mundo. Un verano en el que Frankie se transformó en un ser retraído y temeroso que pasaba su tiempo en el vano de la puerta.
  
Principio de "Frankie y la boda"
   

19.10.11

Carson McCullers. En el corazón de los amantes

    "La verdadera historia de amor es la que tiene lugar en el corazón de los amantes, y ésta nadie sino ellos pueden llegar a conocerla. El amor en todo caso es una experiencia en la que siempre conviven lo cómico y lo sublime."

Fragmento de "Balada del café triste"

5.9.11

Carson McCullers. El café triste

     "Ante todo, el amor es una experiencia compartida por dos personas, pero esto no quiere decir que la experiencia sea la misma para las dos personas interesadas. Hay el amante y el amado, pero estos dos proceden de regiones distintas. Muchas veces la persona amada es sólo un estímulo para todo el amor dormido que se ha ido acumulando desde hace tiempo en el corazón del amante. Y de un modo u otro todo amante lo sabe. Siente en su alma que su amor es algo solitario. Conoce una nueva y extraña soledad, y este conocimiento le hace sufrir. Así que el amante apenas puede hacer una cosa: cobijar su amor en su corazón lo mejor posible; debe crearse un mundo interior completamente nuevo, un mundo intenso y extraño, completo en sí mismo."

Fragmento de "La balada del café triste"

10.8.11

Carson McCullers. Respecto a la falta de iluminaciones...

     "Respecto a la "falta de iluminaciones", diré qué, cuando se da, el alma está decaida, y uno no se atreve siquiera a esperar nada."

De "Iluminación y fulgor nocturno"