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23.5.24

Edith Södergran. El secreto de la luna

La luna sabe... que la sangre será derramada esta noche.
Las pistas de cobre a través del lago emanan una certeza:
cadáveres yacerán entre los alisos de la hermosa playa.
La luna proyectará su luz resplandeciente en la orilla misteriosa.
El viento se mueve como un clarín entre los pinos:
La tierra es hermosa en este momento solitario.


En "Encuentro entre dos poetas suecas"
    

24.6.21

Edith Södergran. Una franja de mar

Es en una franja de mar
reluciente y gris
al borde del cielo,
cuya pared azul oscuro
parece tierra,
donde mi anhelo reposa
antes de volar a casa.


De "Poemas"
En "Encontraste un alma. Poesía completa"
     

18.10.20

Edith Södergran. Revancha

Si no logro tirar abajo la torre
de la ciudadela de la realidad,
cantaré a las estrellas del cielo
como nadie lo ha hecho aún.
Cantaré que mi deseo permanece,
el que jamás halló reposo,
de que encima se sacude la lira
como si la labor del canto quedara hecha.


De "La lira de septiembre"
En "Encontraste un alma. Poesía completa"
     

24.6.19

Edith Södergran. Materialismo

Para no morir habré de ser la voluntad de poder.
Para evitar así la lucha de átomos en desintegración.
Soy una masa química. Lo sé muy bien,
no creo en el engaño ni en el alma,
el juego de juegos me es tan extraño.
Juego de juegos, te juego y no creo ni por un instante.
Juego de juegos, sabes bien, hueles fenomenal,
pero no hay alma y jamás la ha habido.
Es engaño, engaño, engaño y puro juego.


De "La sombra del futuro"
En "Encontraste un alma. Poesía completa"
     

24.6.18

Edith Södergran. Rosas

El mundo es mío.
Por dondequiera que voy
lanzo rosas a todos.
El artista ama cada oído de mármol que entiende sus palabras.
Qué son para mí el dolor, la miseria?
Todo estalló con un chasquido:
yo canto.
Así es como se alza el gran himno del dolor desde un pecho feliz.


De "El altar de la rosa"
En "Encontraste un alma. Poesía completa"
     

12.4.18

Edith Södergran. Cuatro poemas pequeños

I

Cómo puede caber tanta felicidad en un pecho?,
es el único interrogante en mi filosofía.
Y mi sola respuesta es: porque, porque sé.
Qué sé yo?
Que perderé en el sol los sentidos
y no moriré ni venceré,
un sol que no soporta su propia salida.


II

Mi corona es demasiado pesada para mis fuerzas.
Mira, la levanto con ligereza,
pero mi materia quiere romperse.
Mi materia, mi materia, unida con esplendor.
Materia mía, creo que empiezas a ansiar un ataúd.
ahora no es la hora eléctrica,
materia mía, no me perteneces.


III

Soy triunfante como la vida misma.
Acaso no traen suerte mis manos?
Tiempo asombroso, crías niños heroicos con rizos intactos
en las alturas, fuera del alcance de la mano.
Y mi corazón vuelve a erguirse sobre abismos y triunfa.
Corazón mío, qué despreocupado eres,
como guijarros con los que jugar!


IV

Llueve, llueve encima de mí a raudales.
---------------------------------------------------
Por tan poco no habré de rasgar aún mi corazón.
Que nos contratiempos soplen a mi alrededor como vientos fríos.
Soy la prosperidad en persona. En mi frente está escrito:
el sol no puede llorar ni un instante. Quien quiera matarlo, que apunte el arma
y ya verá cuál de los dos es el más fuerte.



De "La sombra del futuro"
En "Encontraste un alma. Poesía completa"
     

8.1.18

Edith Södergran. Sistemas solares tuve que cruzar a pie

Sistemas solares
tuve que cruzar a pie
hasta encontrar el primer hilo
de mi traje rojo.
Ya puedo sentirme.
De algún lugar del espacio
cuelga mi corazón
despide chispas y agita el aire
hacia otros corazones desmedidos.


De "El altar de la rosa"
En "Encontraste un alma. Poesía completa"
    

24.6.17

Edith Södergran. Mi futuro

Un caprichoso instante
me hurtó el futuro,
esa casa temporal.
Lo construiré más hermoso
como lo imaginara en un principio.
Lo edificaré sobre mi tierra firme
que se llama mi voluntad.
Lo levantaré sobre elevados pilares
que se llama mi ideal.
Lo erigiré con un pasadizo secreto
que se llama mi alma.
Lo haré con una alta torre
que se llama soledad.


De "La tierra que no es"
    

21.3.17

Edith Södergran. La vida

Yo, mi propia prisionera, os digo:
la vida no es la primavera, vestida de terciopelo verde claro,
ni una caricia, que raras veces se recibe,
la vida no es una decisión de partir
ni dos brazos blancos que nos retienen.
La vida es el angosto anillo que nos mantiene cautivos,
el círculo invisible que jamás traspasamos,
la vida es la felicidad próxima que nos pasa de largo,
y los mil pasos que no nos decidimos a dar.
La vida es despreciarse a sí mismo
y permanecer inmóvil en el fondo de un pozo
y saber que el sol brilla en lo alto
y que pájaros dorados cruzan volando el aire
y que los días pasan como raudas flechas.
La vida es agitar la mano en un breve adiós e irse a dormir a casa...
La vida es ser un extraño para sí mismo
y una nueva máscara para cualquier otro que venga.
La vida es manejar sin prudencia la propia felicidad
y rechazar el instante único,
la vida es creerse débil y no atreverse.

[Dikter, 1916]




En la antología de Poesía Nórdica

17.8.16

Edith Södergran. Tú, que nunca has salido de tu jardín

Tú, que nunca has salido de tu jardín,
te has parado alguna vez anhelante junto a la verja
y visto en senderos de ensueño
a la noche desvanecerse en el azul?

No era acaso un anticipo de no vertidas lágrimas
que como fuego en tu lengua ardía,
cuando en senderos que nunca transitaste
un sol rojo como sangre se esfumaba?

De "Poemas"

24.6.16

Edith Södergran. Hacia el atardecer refresca el día...

I

Hacia el atardecer refresca el día...
Bebe el calor de mi mano,
mi mano tiene la misma sangre que la primavera.
Coge mi mano, coge mi blanco brazo,
coge la añoranza de mis delgados hombros...
Sería maravilloso sentir,
una sola noche, una noche como ésta,
el peso de tu cabeza en mi pecho.


[Dikter, 1916]



En la antología de Poesía Nórdica

4.4.16

Edith Södergran. A los cuatro vientos

Ningún ave vuela a este mi rincón oculto,
ninguna negra golondrina que traiga el ansia,
ninguna gaviota blanca que anuncie la tormenta...
A la sombra de la peñas mi alma indómita monta guardia,
lista para huir al menor ruido, al primer paso que se aproxime...
Azuleante y silencioso es mi mundo bendito...
Tengo una puerta hacia los cuatro vientos.
Tengo una puerta dorada hacia el este -para el amor que nunca llega,
tengo una puerta para el día y otra para la melancolía,
tengo una puerta para la muerte -esa está siempre abierta.

De "Poemas"

20.2.16

Edith Södergran. La hermana de la vida

La vida a quien más se parece es a la muerte, su hermana.
La muerte no es diferente,
tú puedes acariciarla y cogerla de la mano y alisar sus cabellos,
ella te entregará una flor y sonreirá.
Tú puedes hundir el rostro en su pecho
y oírle decir: ya es hora de partir.
Ella no te dirá que es otra.
La muerte no yace verdiblanca con el rostro contra el suelo
ni de espaldas sobre una camilla blanca:
la muerte de pasea con rosadas mejillas y habla con todos.
La muerte tiene rasgos delicados y mejillas pías,
sobre tu corazón coloca su suave mano.
El que ha sentido esa suave mano en el corazón,
a ése no lo calienta el sol,
es frío como el hielo y no ama a nadie.

[Dikter, 1916]




En la antología de Poesía Nórdica

1.1.16

Edith Södergran. Nocturno

Noche de claro de luna pura como la plata,
oleaje azul de la noche,
reverberantes olas que sin hablar
una tras otra se suceden.
Sombras caen sobre el camino,
los arbustos de la playa lloran quedamente,
negros gigantes vigilan la plata de la ribera. 
Silencio profundo a mitad del estío,
sueño y ensueño,
la luna deslizándose sobre el mar
blanca y tierna.



De "Poemas"

6.11.15

Edith Södergran. El camino de la dicha

No se puede comprender
cómo suceden los milagros,-
no existe el camino de la dicha,
No hay feliz que recordar pueda la senda
a la secreta puerta de la dicha.

Ay, cazar el ave de la dicha
es como andar sin camino,
como asir sin la mano.
Ser el rey de la leyenda de la dicha
es quedarse lelo y pasmado.

Del día un milagro esperamos,
el marchito día es frío y pálido.
Pregunta aún, cerebro fatigado:
no es tu sueño, tu buena estrella,
apariencia y traición?


De "Poemas"

24.6.15

Edith Södergran. Revelación

Tu amor eclipsa mis estrellas-
surge la luna en mi vida.
Mi mano no se halla en la tuya.
Tu mano es deseo-
mi mano es ansia.


De "Lira de septiembre"

19.4.15

Edith Södergran. La sombra del futuro

Yo vislumbro la sombra de la muerte.
Sé que nuestros destinos se apilan en la mesa de las normas.
Sé que ni una sola gota de lluvia se infiltra en la tierra
sin que esté escrito en el libro de los tiempos eternos.
Tan segura estoy de que el sol se levanta
y de que nunca veré el instante infinito cuando llegue al cenit.

El futuro arroja su bendita sombra sobre mí;
no es nada más que el flujo del sol:
Traspasada de luz habré de sucumbir,
cuando haya hollado todo azar, sonriendo me apartaré de la vida.

De "La sombra del futuro"

15.2.15

Edith Södergran. Metamorfosis

Qué felicidad en el viento...
Besos de la eternidad...
Cómo se ha transformado mi vida y se ha vuelto serena,
falsamente serena...
Dichosa princesa encantada.
La tormenta de tu corazón es más intensa que la del océano.
Acaso se lleva en vano un corazón semejante en el pecho?
Tiempo, escucha mi canto!
Cuando los condenados cantan así en el averno,
el eco del cielo a veces les responde.
No, corazón mío, tú atraviesas el fuego!
Es que el destino no puede espantar mi forma divina?
Es que los geniecillos de la dicha no obedecen a una señal de mi mano?
No vendrá el futuro si yo lo llamo?

De "Altar de rosas"

21.12.14

Edith Södergran. Crepúsculo

Llega la noche grande con su barba de lana
sonriendo ampliamente al mundo adormecido.
Informe, gigantesco, desde las silentes lilas
el perfil del parque crece en la penumbra.
Las graciosas lilas tienen oídos de ensueño,
sueñan que el sol desciende a la tierra...
Qué puede un crepúsculo de sueño contra los pensamientos
que en vela pasan volando inadvertidos.

De "Lira de septiembre"

23.11.14

Edith Södergran. Palabras

Palabras cálidas, palabras bellas, palabras profundas...
Son como el aroma de una flor en la noche
que no se ve.
Tras ellas el universo vacuo acecha...
Serán acaso la rizada fumarola
del cálido hogar del amor?


De "Poemas"