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20.8.24

Katherine Mansfield. Ocaso

Una chispa de luz se desprendió del cielo
sobre la marea rebosante, y allí quedó 
agitándose pálida cuál criatura que condenada a morir
ha amado el día luminoso.
   
"Ay, quiénes son esos que aletean por el aire lleno de sombras?"
gritó ella agonizando. "Acaso vienen a por mí?".
Grandes olas la arrullaron: "Tranquila - ya está - ya pasó!
Nada hay que ver".
   
Pero sus blancos brazos se alzaron para cubrir su cabeza radiante
y ella se apretó contra las olas hasta hacerse pequeña...
Sobre sus rodillas lánguidas la chispa yacía muerta
y los pájaros de las sombras caen.


En "La criatura terrestre y otros poemas"
    

17.11.23

Katherine Mansfield. "El mundo es hermoso esta noche"

El mundo es hermoso esta noche
en el cielo brillan innumerables estrellas,
y de camino a casa, alegremente tomados de la mano
los que son felices pasan a mi lado
Yo me desoriento en cada sendero
tropiezo con cada piedra
y cada verja y cada puerta 
están cerradas solo para mí. 


En "La criatura terrestre y otros poemas"
    

14.10.19

Katherine Mansfield. 3 de Febrero

Tal vez esté muerta haciendo ver que vivo aquí. En cualquier caso, no doy señal alguna de vida.

   
Fragmento del "Diario"
    

14.10.14

Katherine Mansfield. La Dama Progresista

-No se puede dejar de corregir la ignorancia -dije a la Dama Progresista.


De "La Dama Progresista"
En la antología "Cuando se abrió la puerta"

13.7.14

Katherine Mansfield. Frau Fisher

Frau Fisher era la afortunada propietaria de una fábrica de velas de algún lugar a orillas del Eger, y una vez al año dejaba su trabajo para hacer una "cura" en, Dorschausen.


De "Frau Fisher"
uno de los relatos de la antología "Entre horas"

13.4.14

Katherine Mansfield. El cansancio de Rosabel

En la esquina de Oxford Circus Rosabel había comprado un manojo de violetas, y esa era la razón por la que había comido tan poco a la hora del té, pues un bollito, un huevo pasado por agua y una taza de cacao en Lyons no son una comida sustanciosa tras un día de mucho trabajo en una sombrerería.



De "El cansancio de Rosabel"
uno de los relatos de "Fin de siècle:
relatos de mujeres en lengua inglesa"


14.10.13

Katherine Mansfield. En la bahía

   De mañana, muy temprano. Aún no se había levantado el sol, y la bahía entera se escondía bajo una blanca niebla llegada del mar. Al fondo, las grandes colinas recubiertas de maleza, aparecían sumergidas.
Principio de "En la bahía"


3.2.13

Katherine Mansfield. Por qué el amor es ciego

El niño cupido, cansado del día invernal,
sollozaba clamando cielos claros, abiertos,
hasta que ¡niño tonto! perdió los ojos de tanto llorar-
y las violetas nacieron.

De "Té de camomila y otros poemas"

14.10.12

Katherine Mansfield. Ojalá...

  Ojalá tuviera a alguien que me quisiera, que me confortara y que fuera capaz de detener mis pensamientos.


Fragmento del "Diario"

17.9.12

Katherine Mansfield. Nos ocurre a todos, tarde o temprano

-¿Es que todo el mundo está obligado a morir? -preguntó Kezia.
-¡Todo el mundo!
-¿También yo?
En la voz de Kezia había un acento de terrible incredulidad.
-Algún día, querida.
-Pero, abuela...
Kezia agitó su pierna y movio los dedos de sus pies. Sentía arena en ellos.
-¿Y si yo no quiero?
La anciana suspiró de nuevo y saco un largo hilo de la pelota.
-No se nos consulta, Kezia -dijo tristemente- Eso nos ocurre a todos, tarde o temprano.

De "En la bahía"

30.8.12

Katherine Mansfield. Risible...

   "Apretó contra sí sus brazos cruzados y se puso a reír muy bajo. Qué absurda era la vida, risible, sencillamente risible. Porqué tendría esa manía de continuar viviendo? Porque era una manía- pensaba ella irónica y riendo."

De "Preludio"
Uno de los relatos de "En la bahía"

21.8.12

Katherine Mansfield. El abismo

Un abismo de silencio nos separa
yo estoy de un lado del abismo -tú del otro-
no puedo verte ni oírte -pero sé que estás allí-
suelo llamarte por tu nombre infantil
y finjo que el eco de mi grito es tu voz.
Cómo podemos franquear el abismo -nunca hablándonos, tocándonos-
antes pensaba que podríamos llenarlo con nuestras lágrimas,
ahora quiero destrozarlo con nuestra risa.

De "Té de camomila y otros poemas"

8.4.12

Katherine Mansfield. Hoy...

   "Me siento feliz en lo más profundo. Todo está bien."

Final del "Diario"

5.1.12

Katherine Mansfield. El anillo

Sólo un minúsculo anillo de oro
un eslabón apenas
úsalo y habrás vendido tu corazón
-extraña idea!

Mientras no destelle en tu mano
serás libre.
Lo arrojaré en la arena,
lo echaré al mar?

Cúal fue el mayor pecado de judas,
el beso o el oro?
El amor debe acabar donde empiezan las ventas,
según me han dicho.

No tendremos anillo, ni beso
que traicionar.
Cuando escuches silbar la serpiente
piensa en Eva.


De "Té de camomila y otros poemas"

20.12.11

Katherine Mansfield. Dos relatos...

"He empezado dos relatos, pero los conté y se sintieron traicionados. Es fatal ceder a esta tentación..."

Fragmento del "Diario"

1.11.11

Katherine Mansfield. Té de manzanilla

Afuera el cielo está encendido de estrellas
un hueco bramido llega del mar
y qué pena las pequeñas flores del almendro.

Nunca imaginé un año atrás
en aquella horrible casucha en la ladera
que bogey y yo estaríamos sentados así
tomando una taza de té de manzanilla.

Leves como plumas vuelan las brujas
el cuerpo de la luna es fácil de ver
sobre una luciérnaga debajo de un junquillo
un duende tuesta una abeja.

Podríamos tener cinco o cincuenta años
estamos tan cómodos, juiciosos, cercanos!
bajo la mesa de la cocina
la rodilla de jack oprime la mía.

Pero los postigos están cerrado el fuego está bajo
gotea la camilla con suavidad
las sombras de la olla en la pared
son negras y redondas y fáciles de ver.


De "Té de camomila y otros poemas"

7.10.11

Katherine Mansfield. 8 de Diciembre

   "Me he pasado la mañana pensando y pensando pero sin gran provecho. No se me ocurre por qué, pero mi inteligencia me abandona casi por completo cuando quiero bajar a la tierra. Estoy bien en las alturas. E incluso en mi cerebro, en mi cabeza, soy capaz de pensar y escribir maravillas. Maravillas; pero en el momento en que intento de verdad hacerlas bajar, fracaso miserablemente."

Fragmento del "Diario"

30.9.11

Katherine Mansfield. Llegada

Parece que me paso la mitad de la vida llegando a hoteles extraños-
y preguntando si puedo irme a la cama enseguida.
Y le molestaría llenarme la bolsa de agua caliente
gracias, es delicioso.
No, no necesitaré nada más-
la puerta extraña se cierra tras la extraña
y entonces me meto entre las sábanas
esperando que las sombras salgan de los rincones
y tejan una telaraña lenta, lenta,
sobre el empapelado más horrible de todos.

De "Té de camomila y otros poemas"

23.9.11

Katherine Mansfield. Soledad

Ahora es la soledad quien viene de noche
en vez del sueño, a sentarse junto a mi cama.
Como una niña cansada espero oír sus pasos,
y la miro mientras sopla la vela suavemente.

Se sienta sin moverse, ni a izquierda ni a derecha
gira, y rendida, rendida deja caer la cabeza.
También ella es vieja; también ella ha peleado la pelea.
Así, con laureles está adornada.

A través de la triste sombra la marea que baja lenta
surca una costa estéril, insatisfecha.
Sopla un viento extraño... después silencio. Estoy lista
para aceptar la soledad, tomarle la mano,
aferrarme a ella, esperando, hasta que la tierra estéril
se llene con el terrible monótono de la lluvia.


De "Té de camomila y otros poemas"
   

22.11.10

Katherine Mansfield. Felicidad

     "Qué puede hacer uno si, aún contando treinta años, al volver la esquina de su calle le domina de repente una sensación de felicidad..., de felicidad plena..., como si de repente se hubiese tragado un trozo brillante del sol crepuscular y éste le abrasara el pecho, lanzando una lluvia de chispas por todo su cuerpo?"

Del principio del relato "Felicidad"