Pero no mirarse significa que ya no hay necesidad de buscarse con los ojos, de alargar las manos ni de juntar los labios, porque la unión es tal que los enamorados ya no son conscientes de ser dos cuerpos.
Sabía que uno debe conocer la verdad. Sabía muy bien que cuando uno es adulto debe llevarse a los labios la copa del vino de la verdad que, sin ser dulce como la leche, inunda la boca con su intensidad, y comulgar con la realidad o de lo contrario caminar por siempre encorvado y empequeñecido como un enano.
"Sentí- lo recuerdo ahora con la pequeña punzada de complacencia con la que uno recuerda cualquier premonición que resulta ser cierta, aunque ello suponga un desastre- que una mano fría me oprimía el corazón cuando doblamos la esquina de la casa."
Rebecca West (nacida el 21 de diciembre de 1892 en Kerry, Irlanda y fallecida el 15 de marzo de 1983 en Londres) es el seudónimo de la escritora y periodista Cecily Isabel Fairfield, adoptado de la obra de Ibsen, Rosmersholm.