Mostrando entradas con la etiqueta Virginie Despentes.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Virginie Despentes.... Mostrar todas las entradas

22.10.23

Virginie Despentes. Querido capullo

OSCAR

Me crucé en París con Rebecca Latté. Me vinieron a la mente los personajes extraordinarios que ha llegado a interpretar; mujer peligrosa, venenosa, vulnerable, conmovedora o heroica, dependiendo de la ocasión; cuántas veces no me habré enamorado de ella, cuántas veces no me habré enamorado de ella, cuántas fotos suyas habré llegado a colgar, en cuántos apartamentos, encima de cuántas camas, y siempre me hicieron soñar. Trágica metáfora de toda una época que se está yendo a la mierda: una mujer sublime que, cuando estaba en su apogeo, inició a tantos adolescentes en el hechizo de la seducción femenina, convertida ahora en ese adefesio. No solo vieja. Sino burda, descuidada, de piel repulsiva, metida en ese personaje de mujer sucia, bulliciosa. Un bochorno. Me han dicho que se ha convertido en musa de las jóvenes feministas. La Internacional de las Pordioseras ataca de nuevo. Nivel de sorpresa: cero. Me acuesto en el sofá en posición lateral de seguridad y me pongo a escuchar en bucle "Hypnotize", de Biggie.



REBECCA

Querido capullo:
He leído lo que publicaste en tu cuenta de Insta. Eres como si una paloma se me cagara en el hombro: una guarrada asquerosa. Buáá buáá buáá soy una mierdecilla que no le interesa a nadie y berreo como un chihuahua para ver si me hago notar. Vivan las redes sociales: has logrado tus quince minutos de gloria. La prueba: te estoy escribiendo. Fijo que tienes hijos. Los tipos como tú tienen que reproducirse, imagina que el linaje se truncara. Cuanto más estúpidos y siniestramente inútiles sois, más obligados os sentís a continuar con vuestra estirpe. Así que espero que a tus hijos los atropelle un camión y que se mueran y que los veas agonizar sin poder hacer nada y que los ojos se les salgan chorreando de las cuencas y que sus gritos de dolor te martiricen noche tras noche. Ese es todo el bien que te deseo. Y deja en paz a Biggie, payaso.


Principio de "Querido capullo"
    

2.9.22

Virginie Despentes. Vernon Subutex 3

La estación de Burdeos está en obras, llena de andamios por todas partes. En el andén, un chico va de un lado a otro empalmando los cigarros, lleva zapatillas de deporte sin calcetines, con el talón aplastado, como si fueran alpargatas. Lanza miradas hostiles a través de los cristales. Parece que espere a que alguien rechiste para saltar al tren y darle de hostias. Los revisores se han dado cuenta y se han colocado delante de todas las puertas para impedir que suba en el último momento. Las cuatro notas de la sintonía del tren resuenan en el vagón, seguidas del pitido estridente que anuncia la salida. El chico se queda en el andén y su mirada se cruza con la de Vernon, al que impresiona la intensidad de su odio. Como si lo mirara con odio a él personalmente. Su odio va más allá del deseo de matar, de la voluntad de destruir -es una hostilidad que querría zambullirse en el tiempo para arrancarle las vísceras, a él y a las siete generaciones anteriores.


Principio de "Vernon Subutex 3"
    

21.6.22

Virginie Despentes. Tuercas que giran

Con las relaciones siempre pasa lo mismo: se alimentan de acontecimientos que parecen insignificantes y que son tuercas que giran y abren niveles de entendimiento imprevistos.


De "Vernon Subutex. 
Volumen 2"
    

13.6.22

Virginie Despentes. Fundido en negro

Fundido en negro, tan breve que durante años tendría la absurda y terca certeza de que debía ser posible volver a aquel momento, que habría bastado un gesto diferente para que todo se quedara en su sitio. Un pensamiento mágico del que ya nunca podría deshacerse -debía ser posible volver a aquel día, y cambiarlo.


De "Vernon Subutex 1"
    

2.4.22

Virginie Despentes. Vernon Subutex 1

En las ventanas del edificio de enfrente ya se han encendido las luces. Las siluetas de las mujeres de la limpieza se mueven en el gran open space de lo que debe ser una agencia de comunicación. Ellas empiezan a las seis. Vernon suele despertarse un poco antes de que ellas lleguen. Le apetece un café cargado y un cigarrillo, le gustaría prepararse una tostada y desayunar recorriendo los titulares del Parisien en el ordenador.
Hace semanas que no compra café. Los cigarros que se lía por la mañana desmenuzado las colillas del día anterior son tan finos que es como aspirar papel. En los armarios no hay nada de comer. Pero sigue teniendo internet.


Principio de "Vernon Subutex 1"
    

25.1.20

Virginie Despentes cita a Virginia Woolf

"En realidad, si la mujer no tuviera existencia salvo en la ficción que han escrito los hombres, uno se la imaginaría como una persona de la mayor importancia, muy heterogénea, heroica y mezquina, esplendida y sórdida, infinitamente hermosa y extremadamente horrible, tan grande como el hombre, más grande según algunos. Pero esa es la mujer en la ficción. En la realidad, como señala el profesor Trevelyan, la encerraban, la golpeaban y la zamarreaban por el cuarto."

Virginia Woolf,
Una habitación propia, 1929


En el libro "Teoría King Kong"
de Virginie Despentes
    

13.6.19

Virginie Despentes. En el mismo orden de cosas...

En el mismo orden de cosas, la maternidad se ha vuelto una experiencia femenina ineludible, valorada por encima de cualquier otra: dar la vida es fantástico. La propaganda "promaternidad" nunca ha sido tan martilleante. Menudo camelo, el método contemporáneo y sistemático de la doble obligación "tened hijos, es fantástico, os sentiréis más mujeres y más realizadas que nunca", pero hacedlo en una sociedad decadente en la que el trabajo asalariado es una condición de la supervivencia social, aunque no está garantizado para nadie, y menos para las mujeres. Traed hijos a ciudades donde la vivienda es precaria, donde el colegio se da por vencido, donde se somete a los niños a las agresiones mentales más perversas, a través de la publicidad, de la televisión, internet, las empresas de refrescos y todos sus colegas. Sin niños la alegría femenina no existe, pero criar a los niños en condiciones decentes es casi imposible.


En el libro "Teoría King Kong"
    

8.3.19

Virginie Despentes. El feminismo es una revolución...

El feminismo es una revolución no un reordenamiento de consignas de marketing, ni una vaga promoción de la felación o del intercambio de parejas, ni tampoco una cuestión de aumentar el segundo sueldo. El feminismo es una aventura colectiva, para las mujeres pero también para los hombres y para todos los demás. Una revolución que ya ha comenzado. Una visión del mundo, una opción. No se trata de oponer las pequeñas ventajas de las mujeres a los pequeños derechos adquiridos de los hombres, sino de dinamitarlo todo.
Y dicho esto, buena suerte chicas y mejor viaje...


Final del libro "Teoría King Kong"
    

8.9.18

Virginie Despentes. Tenientas corruptas

Escribo desde la fealdad, y para las feas, las viejas, las camioneras, las frígidas, las mal folladas, las infollables, las histéricas, las taradas, todas las excluidas del gran mercado de la buena chica. Y empiezo por aquí para que las cosas queden claras: no me disculpo de nada, ni vengo a quejarme. No cambiaría mi lugar por ningún otro, porque ser Virginie Despentes me parece un asunto más interesante que ningún otro.


Principio del prólogo al libro "Teoría King Kong"