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21.10.23

Luisa de Carvajal y Mendoza. Sentimientos de ausencia

Dulce y fiel esperanza,
mi Cristo, mi Señor, y mi deseo;
qué bienaventuranza,
qué gusto o qué recreo
podrá para mí haber donde no te veo?
Encerrado en mi pecho,
de ausencia y del amor fuego tan fuerte 
me ha puesto en tal estrecho, 
que un punto de no verte
me es de mayor dolor que el de la muerte.
Porque sin ti mi vida
queda, cual la del pez, sin su elemento,
hasta que socorrida 
de tu presencia, siento
vuelto en deleite y gloria mi tormento.
Baste, mi bien, te ruego
no te tardes ya más en socorrerme,
pues ves, Señor, que llego
a un extremo, que en verme
se juzgará que vas a deshacerme.
Rompe esta tenebrosa 
nube, que de mil modos me atormenta,
con tu vista gloriosa,
y apaga la sedienta 
congoja que me aflige y desalienta.
Que cuando reverbera 
la rutilante luz de tu hermosura,
mi Invierno en Primavera 
se trueca, y su secura 
en dulce y amenísima frescura.


En "Poéticas. Antología de mujeres del siglo XVI"
    

1.9.18

Luisa de Carvajal y Mendoza. En el siniestro brazo recostada...

En el siniestro brazo recostada
de su amado pastor, Silvia dormía,
y con la diestra mano la tenía
con un estrecho abrazo a sí allegada.

Y de aquel dulce sueño recordaba,
le dijo: "El corazón del alma mía
vela, y yo duermo. Ay! Suma alegría,
cuál me tiene tu amor tan traspasada.

Ninfas del paraíso soberanas,
sabed que estoy enferma y muy herida
de unos abrasadísimos amores.

Cercadme de odoríferas manzanas,
pues me veis, como fénix, encendida,
y cercadme también de amenas flores".


En la "Antología de poetas españolas.
De la generación del 27 al siglo XV"
     

23.3.12

Luisa de Carvajal y Mendoza. De sentimientos de amor y ausencia profundísimos.

¿Cómo vives, sin quien vivir no puedes?
Ausente, Silva, el alma, ¿tienes vida,
y el corazón aquesa misma herida
gravemente atraviesa, y no te mueres?

Dime, si eres mortal o inmortal eres:
¿Hate cortado Amor a su medida,
o forjado, en sus llamas derretida,
que tanto el natural límite excedes?

Vuelto ha tu corazón cifra divina
de extremos mil Amor, en que su mano
mostrar quiso destreza peregrina;

y la fragilidad del pecho humano
en firmísima piedra diamantina,
con que quedó hecho alcázar soberano.


De la antología de Poetisas españolas
Tomo I: hasta 1900
de la editorial Torremozas.
Selección de Luzmaría Jimenez
 

25.4.07

Luisa Carvajal y Mendoza

Luisa Carvajal y Mendoza (Jaraicejo, 2 de enero de 1566 o 1568 − Londres, 2 de enero de 1614), poetisa mística española.

***
Luisa Carvajal y Mendoza nació el 2 de enero de 1568 en la aldea de Jaracejo, en Caceres, dicen que de familia noble.
Dicen que su padre se llamaba Francisco de Carvajal y su madre, María de Mendoza, que Luisa fue la única hija después de cinco varones.
Dicen que apenas cumplidos los seis años, quedó huerfana tanto de padre como de madre, que la separaron de sus hermanos, y la mandaron a vivir a Madrid con una tía abuela por parte de madre, que se llamaba María Chacón (que dicen que fue el aya de dos infantas de España). Y dicen también que a la muerte de ésta, se trasladó a vivir a Soria, con un tío por parte de madre, que era marqués, y que fue allí donde recibió una educación esmerada... aunque también se habla de posibles abusos, por parte de este tío suyo...
Dicen que es en el año 1591, cuando se la autoriza a vivir en una casa independiente en compañía de una criada. Al año siguiente, tras la muerte de sus tíos, reclama la herencia de su padre, y la dona a la orden de los jesuitas. Dicen que ya con veintiseis años, vestía por casa con ropas de monja, aunque no había entrado en ningún convento, de algún modo, adoptó los hábitos.
Dicen que fue en 1595 cuando comenzó a escribir sobre sus experiencias místicas, y empezó a escribir poesías. Y también que debido al voto de pobreza que había adoptado, cayó enferma, y tuvo que renunciar.
Aprendió Inglés durante su viaje a Inglaterra, del que se conservan cartas. Y fue allí donde fundó la Compañía de la Soberana Virgen María, Nuestra Señora, para mujeres.
En Inglaterra fue encarcelada en dos ocasiones, y en ambas, la diplomacia consiguió sacarla, pero exigiéndole que volviera a España. Pero salió enferma de la cárcel y murió en casa del diplomático español que había conseguido sacarla, el 2 de enero de 1614, el mismo día que cumplía los 48 años.
Dicen que sus restos volvieron a España un año mas tardes, y que fue enterrada en el Real Monasterio de la Encarnación, en Madrid.
No existen originales de sus poemas, los que conocemos es gracias a la publicación que terceras personas hicieron. Los manuscritos que se conservan, junto con las cartas y su testamento, están en el Real Monasterio de la Encarnación, donde fue enterrada. Su obra consta de una epistolario bastante extenso, dirigido a varias personalidades importantes de su tiempo y de una colección de poemas, también extenso. La temática de su obra es eminentemente religiosa. En lo que se refiere a su poesía, dicen que ensayó todas las formas que se usaban en el barroco: las tradicionales letrillas, décimas, romances, liras, redondillas, villancicos, octavas reales y sonetos.



Obras citadas en este blog: