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13.3.23

Emma Goldman. El tráfico de mujeres

Una opinión pública informada, liberada del acoso legal y moral contra las prostitutas, es lo único que puede contribuir a mejorar las condiciones actuales. Cerrar los ojos deliberadamente e ignorar ese mal como un factor social de la vida moderna no puede sino agravar la situación. Debemos elevarnos por encima de nuestros estúpidos conceptos de "mejor que tú" y aprender a considerar a las prostitutas un producto de las condiciones sociales. Esa constatación borraría de un plumazo la actitud de hipocresía, y garantizaría una mejor comprensión y un trato más humano. En cuanto a la erradicación total de la prostitución, es imposible lograrlo salvo mediante una reevaluación completa de todos los valores aceptados -sobre todo los valores morales- unida a la abolición de la esclavitud industrial.


De "El tráfico de mujeres"
En "El anarquismo y otros ensayos"
   

8.3.21

Emma Goldman. La mujer libre

El derecho al voto y la igualdad de derechos civiles son reivindicaciones justas, pero la verdadera emancipación no comienza ni en las urnas ni en los tribunales, sino en el alma de la mujer. La historia nos cuenta que toda clase oprimida obtuvo la auténtica libertad de sus señores por sus propios esfuerzos. Es preciso que la mujer aprenda esa lección, que se dé cuenta de que su libertad alcanzará el tamaño de su deseo.


De "La mujer libre"
uno de los ensayos del libro "Feminismo y anarquismo"
    

27.6.20

Emma Goldman. Esta gente idiota...

Esta gente idiota era incapaz de prever que las medidas reaccionarias, que siempre apuntan primero a las ideas menos populares y a sus exponentes, con el tiempo, inevitablemente, se les aplicarían a ellos.


De "Viviendo mi vida. Volumen II"
    

15.3.20

Emma Goldman. Sobre Rebecca West

Mi nota a Rebecca West me trajo de vuelta una especie de respuesta y una invitación para almorzar. Me sorprendió agradablemente no encontrar nada de inglés en sus modales. Si no hubiera sido por su forma de hablar, hubiera creído que era oriental, de tan vivaz, dispuesta, encantadora y directa. Su actitud afectuosa, la comodidad de su habitación y el té caliente se agradecían tras un largo paseo bajo el frío de la tarde otoñal. No había leído mis escritos, confesó con franqueza, pero sabía lo suficiente de mí como para añadir su bienvenida a la de los demás, y estaría encantada de hablar en la cena. También organizaría una velada para que sus amigos pudieran conocerme. Y no debía dudar en llamarla para cualquier cosa que necesitara. Salí de casa de mi anfitriona con la sensación confortable de que había encontrado una amiga, un oasis en el desierto que me parecía Londres.


De "Viviendo mi vida. Volumen II"
    

7.3.20

Emma Goldman. El pensamiento llevado a la acción

Nos conducirá a una revolución? Por supuesto que lo hará. Ningún cambio social se ha producido sin una revolución. Las personas o no están familiarizadas con su propia historia, o todavía no han aprendido que la revolución no es sino el pensamiento llevado a la acción.


De "Anarquismo: lo que significa realmente"
uno de los ensayos del libro "Feminismo y anarquismo"
    

12.12.19

Emma Goldman. Sobre la muerte de Voltairine de Cleyre

Al regresar al este, me enteré de la muerte de Voltairine de Cleyre. Su fin me afectó profundamente. Toda su vida había sido una cadena ininterrumpida de sufrimientos. La muerte le llegó tras haberse sometido a una operación para la eliminación de un absceso en el cerebro que había dañado su memoria. Una segunda operación, de la que me habían informado sus amigos, le habría privado del habla. Su fallecimiento, el 19 de junio, fue una enorme pérdida para el movimiento y para aquellos que apreciábamos su dinámica personalidad y sus inusuales talentos.
Según su última voluntad, Voltairine fue enterrada en el cementerio de Waldheim, junto a las tumbas de nuestros camaradas de Chicago. Su martirio había despertado el espíritu de Voltairine, como lo había hecho con muchas otras almas bellas. Pero pocos se habían consagrado a su causa como lo había hecho ella, y menos aún habían igualado su genio a la hora de servir a su ideal con total determinación.
Cuando llegué a Chicago, fui a Waldheim junto con Annie Livshis, una amiga común y muy querida. Voltairine había encontrado un hogar junto a Annie y Jake Livishis, y nuestros devotos camaradas la habían cuidado con ternura hasta el último minuto. Me dirigí al cementerio con claveles rojos en mis brazos. annie llevaba unos geranios rojos que añadió a los que ya había plantado sobre la tumba aún reciente. Eran los únicos monumentos que había querido Voltairine.


Principio del volumen II
 de "Viviendo mi vida"
     

11.10.19

Emma Goldman. En reconocimiento

Saint-Tropez, Francia
Enero de 1931

Apenas había yo comenzado a vivir ya me sugerían que escribieran mis memorias y siguieron haciéndolo durante años y años, pero nunca presté atención a la propuesta. Vivía mi vida con intensidad, qué necesidad tenía de escribir sobre ella? Otra razón para mí reticencia era la convicción de que solo debe escribirse sobre la vida cuando ya no se está en medio de su corriente. "Cuando se alcanza una edad filosófica" -solía decirles a mis amigos-, "capaz de contemplar las tragedias y las comedias de la vida de manera impersonal y distante, en especial las de la propia vida, es posible crear una autobiografía que merezca la pena". Como aún me sentía joven y adolescente a pesar de mi avanzada edad, no me juzgaba competente para emprender esa tarea. Además, nunca tenía el tiempo necesario que requiere concentrarse en la escritura.
Mi forzosa inactividad europea me dejó tiempo para leer muchísimo, incluyendo biografías y autobiografías. Descubrí con gran desconcierto que la vejez, lejos de ofrecer sabiduría, madurez y sosiego, suele ser fuente de senilidad, estrechez de miras y rencores. No podía arriesgarme a esa calamidad y empecé a pensar seriamente en escribir mi vida.


En la introducción al libro "Viviendo mi vida. Volumen I"
    

27.6.19

Emma Goldman. Víctimas de la moralidad

La moralidad ya no podrá infundirle terror, porque la mujer se habrá elevado más allá del bien y del mal. Y la moralidad, pese a que se siga cobrando víctimas, será estéril ante el espíritu moderno que resplandecerá en toda su gloria sobre hombres y mujeres, ya libres y sin miedo.
   
   
De "Víctimas de la moralidad"
uno de los ensayos del libro "Feminismo y anarquismo"
    

19.5.19

Emma Goldman. Creo que el gobierno...

Creo que el gobierno, la autoridad organizada o el Estado, solo son necesarios para mantener o proteger la propiedad y los monopolios. Está suficientemente demostrado esta única función. Por no potenciar la libertad individual, el bienestar humano y la armonía social, lo que debería constituir el verdadero orden, los gobiernos han sido condenados por todos los grandes pensadores del mundo.


De "En qué creo"
 uno de los ensayos del libro "Feminismo y anarquismo"
    

26.4.19

Emma Goldman. En qué creo

En qué creo ha sido el objetivo recurrente de los gacetilleros. Tantas historias espeluznantes e incoherentes se han lanzado sobre mí que no me extraña que a cualquier persona le dé un vuelco el corazón cada vez que se menciona el nombre de Emma Goldman. Es una lástima que no vivamos en los tiempos en los que las brujas eran quemadas en la hoguera y torturadas para expulsar el espíritu maligno de sus cuerpos. Para ellos, de hecho, Emma Goldman es una bruja. Es verdad que no se come a los niños, pero ha hecho cosas más terribles. Fábrica bombas y juega con la vida de los dirigentes del Estado. Uhhh!


Principio de "En qué creo"
uno de los ensayos del libro "Feminismo y anarquismo"
    

25.4.06

Emma Goldman

Emma Goldman (Kaunas, Lituania, Imperio ruso, 27 de junio de 1869 – Toronto, 14 de mayo de 1940) fue una activista anarquista rusa de origen judío, ​que desarrolló su papel de propagandista principalmente en los Estados Unidos.