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2.9.25

Marguerite Duras. Nada más

A veces me siento vacía durante mucho tiempo. 
No tengo identidad.
Eso al principio asusta. Luego se transforma en un movimiento de felicidad. Finalmente, cesa.
La felicidad: muerta, como quien dice.
Algo ausente del lugar donde estoy hablando.


Del principio de "Nada más"
    

5.8.23

Marguerite Duras. La lluvia de verano

El padre se encontraba los libros en los trenes de cercanías. También se los encontraba al lado de los cubos de la basura, como si fueran un regalo, tras los fallecimientos o las mudanzas. Una vez se había encontrado la Vida de Georges Pompidou. Ése se lo había leído dos veces. También había revistas técnicas viejas, atadas en paquetes, al lado de los cubos de basura corrientes, pero ésas no las cogía. La madre también se leyó la Vida de Georges Pompidou. Aquella Vida les había interesado una barbaridad a los dos. Después de habérsela encontrado, habían andado buscando más Vidas de hombres célebres -que era como se llamaban aquellas colecciones-, pero nunca más habían encontrado ninguna tan interesante como la de Georges Pompidou, quizá porque el nombre de aquellas personas no les decía nada. Habían robado libros de ésos en los tenderetes de saldo que ponen delante de las librerías. Eran tan baratas las Vidas que los libreros hacían la vista gorda.


Principio de "La lluvia de verano"
    

29.6.21

Marguerite Duras. Tiempo ya

Hoy hace diecisiete días que Nicolas ha muerto. Es verdad. Tiempo ya; y eso continúa siempre.


De "La vida tranquila"
    

2.10.17

Marguerite Duras. Destruir, dice

Tiempo nublado.
Los ventanales están cerrados.
Desde el lugar que él ocupa en el comedor no se puede ver el parque.
Ella, sí, ella ve, ella mira. Su mesa toca el borde de los ventanales.
A causa de la luz molesta entrecierra los ojos. Su mirada va y viene. Otros clientes también miran esos partidos de tenis que él no ve.
Él no ha pedido que le cambien de mesa.
Ignora que la miran.
Esta mañana llovió hacia las cinco.
Hoy las pelotas rebotan en un tiempo blando y pesado. Ella lleva un vestido de verano.
Delante de ella está el libro. Empezado después que él llegara? O ya antes?
Cerca del libro hay dos frascos de píldoras blancas. Las toma en cada comida. A veces abre el libro. Luego lo cierra casi enseguida. Mira el tenis.
En otras mesas otros frascos, otros libros.


De "Destruir, dice"
    




3.3.16

Marguerite Duras. El amante

Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde. A los dieciocho años ya era demasiado tarde. Entre los dieciocho y los veinticinco años mi rostro emprendió un camino imprevisto. A los dieciocho años envejeci. No sé si a todo el mundo le ocurre lo mismo, nunca lo he preguntado.


De "El amante"

27.5.13

Marguerite Duras. Empezó a sonar el piano...

Empezó a sonar el piano. Se apagaron las luces. Suzanne se sintió de pronto invisible, inmune, y rompió a llorar de felicidad. Aquella sala oscura de la tarde era un oasis, la noche de los solitarios, la noche artificial y demócrata, la gran noche igualitaria del cine, más auténtica que la noche auténtica, más fascinante, más consoladora que todas las noches de verdad, la noche elegida, abierta a todos, brindaba a todos, más generosa, más dispensadora de favores que todas las instituciones benéficas y que todas las iglesias, la noche donde se consuelan todas las vergüenzas, donde van a perderse todos los desesperos, y donde toda la juventud se despoja de la espantosa mugre de la adolescencia.
De "Un dique contra el Pacífico"

23.5.13

Marguerite Duras. En el único libro que había leído Suzanne...

En el único libro que había leído Suzanne, al igual que en las películas que había visto posteriormente, las palabras "te quiero" tan sólo se pronunciaban una vez en el transcurso de la conversación de dos amantes, que apenas duraba unos minutos pero que saldaba meses de espera, una terrible separación, dolores infinitos. Hasta entonces Suzanne sólo las había oído pronunciar en el cine. Durante mucho tiempo, pensó que era infinitamente más grave decirlas que entregarse a un hombre después de decirlas, que sólo podían decirse una vez en la vida, y que, después, no podían volver a pronunciarse, so pena de incurrir en un tremendo deshonor. Pero ahora sabía que se equivocaba.
De "Un dique contra el Pacífico"

3.3.13

Marguerite Duras. Un día...

   Un día, ya entrada en años, en el vestíbulo de un edificio público, un hombre se me acercó. Se dio a conocer y me dijo: "La conozco desde siempre. Todo el mundo dice que de joven era usted hermosa, me he acercado para decirle que en mi opinión la considero más hermosa ahora que en su juventud, su rostro de muchacha me gustaba mucho menos que el de ahora, devastado".
 
De "El amante"

21.7.11

Marguerite Duras. Escribir

     "Hallarse en un agujero, en el fondo de un agujero, en una soledad casi total y descubrir que sólo la escritura te salvará."

Fragmento de "Escribir"

     

14.3.07

Marguerite Duras

Marguerite Duras (Gia Dinh, cerca de Saigón, Vietnam, 4 de abril de 1914 - París, 3 de marzo de 1996) es el seudónimo de Marguerite Donnadieu, novelista, guinista y directora de cine francesa.



Obras citadas en este blog: