Mostrando entradas con la etiqueta *Luz que fue sombra. Diecisiete poetas polacas (1963-1981). Mostrar todas las entradas
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29.6.24

Barbara Klicka. Incisión

   Seminarios de mayo, conversaciones vehementes sobre la 
necesidad de usarse.
Yo no la tengo. Ahí no tengo nada, de acuerdo con la tendencia 
más reciente.
   
   Pero qué hermoso es ver a las chicas. No es un círculo. 
Sólo heridas abiertas.
Esta metáfora tiene que alcanzar también entre los muslos.
   
   Piénsalo: se puede estirar la mano.
   Tocar la carne.


En "Luz que fue sombra"
    

26.6.24

Magdalena Bielska. En la noche, un sonido doble, martilleante...

En la noche, un sonido doble, martilleante,
te arranca de un sueño profundo.
Aturdido, levantas el auricular.
--- una llamada de alguien que olvidó 
que había muerto hace tiempo. 
Hasta su voz es normal, algo cansada.
Qué, cómo va, pregunta,
como preguntaba siempre. 
Y parece que estáis a punto de empezar a hablar.
Pero, cantarán, entonces, los pájaros por la mañana?
Aquí, entre las sábanas revueltas, en silencio,
bajo un cielo nublado de alquitrán 
incluso con ese olor a alquitrán y a cables
eléctricos como quemados.
Sobre el horno que no funciona
y si comprar 
tomates
para mañana.


En "Luz que fue sombra"
    

23.6.24

Krystyna Dąbrowska. Somos un diccionario...

Somos un diccionario. Nuestras lenguas
se encuentran en las temblorosas cubiertas.
Traducen el cuerpo a alma, el alma a cuerpo,
el deseo, la culminación, a sudor y semen.
En lugar de voces en orden alfabético, 
un alfabeto en libertad, una "o" susurrada, una "a" clamorosa
y una maraña de terminaciones masculinas y femeninas.
Qué nombre tienen para mí tus dedos?
Cómo te llama mi encendido vientre?
Nuestras respiraciones son páginas recorridas
a la búsqueda de palabras desconocidas
que formarán qué frase?


En "Luz que fue sombra"
    

20.6.24

Marta Podgórnik. Oxímoron

Amaba cuando eso significaba soledad,
pero cómo ibas a saber si aguantaría la cercanía?
Los fotogramas avanzan despacio, los ojos están cansados.
La luz puede suceder, pero sólo artificial.
   
Venía entumecida, helada hasta los huesos,
empapada, ciega.
La hacía suya sin sentido y eso era hermoso. Hoy, si
tuviera que dar una definición de hermosura -
   
Coge a una mujer cansada, amargada, empapada
y haz el amor con ella, como si el mundo estuviera a punto de acabar.
Se acabará cuando empieces a pensar en el amor,
lo que en sí mismo es un oxímoron.


En "Luz que fue sombra"
    

15.6.24

Renata Senktas. Clarity

Esta pequeña
línea rosada
ya traza
una sonrisa
ya se echa
al agua
es el horizonte
es el amanecer
   
se desprende 
del fondo
su eco 
en forma de
lo pienso
y pienso
pero dos veces
más despacio


En "Luz que fue sombra"
    

12.6.24

Agnieszka Wolny-Hamkało. Tú tambien puedes

Cálmate. El amor
no tiene que ser
un verano caluroso ni tampoco
un frío que te hiele la sangre, sino
un pequeño buda que
se ha eternizado en Coffeeheaven
con una taza de té
frío. Llévatelo a casa,
dale de comer, ponlo en un estante
con libros y deja vivir a los demás. 
Siempre puedes comprar
bolígrafos biodegradables
para toda tu generación
o expresarte maravillosamente
en la madrugada. 


En "Luz que fue sombra"
    

8.6.24

Bianka Rolando. Barad (graznido)

Incluso lo frío y lo duro tiene su canto
golpea, nos rompe rítmicamente y nos
serpentea, recolectores sensatos, tan
injustamente tocados por la abundancia 
Arden los escombros!


En "Luz que fue sombra"
    

5.6.24

Joanna Mueller. Artemisias

(sig. acta II K 302/12)

nombre: sangre de víctimas que sacia altares
apellido: del patrimonio arrancado
domiciliada: entre siena y umbra
(la violación es aquí una tradición local)
oficio: chapoteo de pintura sobre lienzo
(bocanada de aire por debajo de las manos)
demandante: y a la vez demandada
(trompe l'oeil y no te escaparás de los frescos)
acusado: un maestro de perspectivas arruinadas
(abre más fuerte mantén aprieta)
teniendo por testigos: a los ancianos
que se limpian la mirada en la blancura del lienzo
(consérvalos con barniz perpetúalos)
causa en curso: la pulpa de los dedos por la verdad
(a las delatoras se les congela en los labios)
sentencia inapelable: tras las rejas
del autorretrato con casación renovable
apelación: ven te revocaré 
la cabeza (permite que por un momento
recupere la mía)


En "Luz que fue sombra"
    

2.6.24

Urszula Zajączkowska. Varsovia - Barrio de Wola

Tengo unas sandalias nuevas
tengo unas sandalias cojonudas
y debajo de ellas leo:
Aquí
estaba
el muro
del gueto
Espero como todos
en un cruce de caminos
los álamos alimentados con coágulos
se quiebran
la ciudad late con su alboroto y su estruendo
pero silencio
en la tierra silencio


En "Luz que fue sombra"
    

29.5.24

Klara Nowakowska. Ocho poemas

Ayer por la noche me vinieron a la cabeza
unos ocho poemas,
   
pero cuando comencé a escribirlos 
me quedó sólo éste. 


En "Luz que fue sombra"
    

25.5.24

Justyna Bargielska. E. & E.

Abortar se puede en todos lados
y todo. De ahí que las mejores sean
esas historias que terminan
con el exterminio del universo inmediatamente después
del primer sexo. Porque quién, 
habiendo encontrado a la persona por la que sería capaz
de dejarlo todo, no empieza a toda prisa
a acumular perros sin dueño,
antiguas pilas bautismales y países
divididos. Que las aguas bajo tu amplio lecho
te lleven a buen puerto es lo que él 
le desea a ella al final, y ella a él 
que las expresionistas locales
sigan mirando su propia tristeza
fingiendo que lo miran a él. 
Es decir, nada nuevo.
   
Pero resulta que cuando sus sombras resuenan en la pared,
la hierba se levanta de la hierba y el mar se levanta del mar.


De "Luz que fue sombra"
    

20.5.24

Julia Fiedorczuk. Me desperté...

me desperté 
y era mujer
de los pies a la punta del cabello, en el que
se enredaban un montón de buenos espíritus, porque
tuve buenos sueños esa noche.
   
me levanté y tenía 
pies
y por alguna razón diez
dedos ridículamente pequeños.
   
la fría lluvia del aire
la taza azul 
el rectángulo del mundo
las nubes, los coches e incluso el viento
se referían a mí 
   
y vine
a decírtelo 
porque es una gran
noticia. 


En "Luz que fue sombra"
    

13.5.24

Wioletta Grzegorzewska. Desaparecida

Búsquenme en el desván, debajo de la lona,
debajo de las hojas de los nenúfares, en el fondo de una vasija.
   
Estoy subida a un cerezo engullendo frutas verdes.
El árbol susurra: Te entregaré a los estorninos.


De "Luz que fue sombra"
    

11.5.24

Marta Eloy Cichocka. [para siempre]

irá contigo a pasear una hora al atardecer
echará las raíces de sus pestañas para siempre
en tu corazón vacío podría ser una diosa
será amiga de las musas enemiga
   
de los críticos no se convertirá en tu amante
no será nunca tu esposa no se divorciará por ti
no te dará unos mocosos que se persigan
por los parques a la caza del silencio y de la calma
   
no te hará la comida no te armará broncas 
que si trabajas mucho que regresas tarde ganas
poco no la quieres lo suficiente y la engañas
de pensamiento palabra obra y poema al contrario
   
crearéis vuestro tercer mundo al borde de la almohada
para que vuestras sienes en dos casas alejadas
puedan dormirse acurrucadas en un sueño común
de un amor que sustenta da alas y no pasa
   
y eso será precisamente lo que nadie le perdonará nunca


En "Luz que fue sombra"
    

7.5.24

Jolanta Stefko. Un lugar...

Un lugar. Donde bien entrada 
La noche se puedan observar
Las estrellas brillando, escuchar
   
El silencio, tocar la muerte, permanecer en el corazón mismo
De un mundo vacío, aterrador, negro:
Con el alfabeto de la soledad escribir 
   
Sobre un vidrio húmedo
Palabras incomprensibles, oraciones, conjuros,
Sueños, órdenes (que yo no esté en ninguna parte)


En "Luz que fue sombra"
    

5.5.24

Joanna Oparek. El río de la felicidad

Toda tu felicidad me tocó a mí 
tengo dos felicidades que alimentar
   
y si no las alimento las tengo que estrangular
y si las estrangulo tengo que saltar del puente
al seco lecho del río clavarme hasta el cuello
llorar lágrimas dulces y esperar a que inunde
el río de la felicidad
el lecho ya cubierto de hierba


En "Luz que fue sombra"
    

2.5.24

Marzana Bogumiła Kielar. Luminosos amaneceres de la muerte...

Luminosos amaneceres de la muerte,
hubo una época en que se moría en las casas.
Había tiempo para familiarizarse con la muerte,
para practicar un poco con ella, empezar pronto
con algo no muy grande, con un dolor de espalda
o la rotura de un tendón. 
El cuerpo se va desatando de la vida.
Echa un vistazo, como si se detuviera en la frontera entre dos Estados
y preguntara: "A cuál de ellos pertenece esta tierra?"
Tiene cierto tiempo antes de que una potente ola muerta de una noche al descubierto
lo cargue sobre los hombros.
Antes de que lleguen los amaneceres sin brillo
en el silencio de un mundo vacío en el que no hay islas
ni bancos de arena y la soledad
es ya absoluta


De "Nawigacje" (Znak, 2018)


En "Luz que fue sombra"
    

10.2.05

Marzana Bogumiła Kielar

Marzana Bogumiła Kielar (Gołdap, Polonia, 8 de febrero de 1963) es una poeta polaca.


Obras citadas en este blog: