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30.9.24

Iris Murdoch. Algo del otro mundo

-Por qué no te quedas con el? -preguntó la señora Geary mientras ordenaba los periódicos vespertinos en el mostrador.
Yvonne estaba en mitad de la tienda, sentada a horcajadas en una silla. La había inclinado hasta dejarla en un equilibrio inestable, y ahora rozaba contra la madera del respaldo su cabecita de animal mientras apoyaba las largas piernas en el suelo para no caerse. No respondió. 


Principio de "Algo del otro mundo"
    

14.9.22

Iris Murdoch. Amigos y amantes

Un jefe de departamento ministerial, dedicado a trabajar silenciosamente en su despacho de Whitehall durante un atardecer de verano, no está acostumbrado a que el cercano e indudable sonido de un disparo de revólver le sobresalte.
El hombre de lentos movimientos, gordo hasta el punto de que su amante esposa le calificaba de perfecta esfera, llamado Octavian Gray, escribía con parsimonia una ingeniosa frase en caligrafía menuda y clara sobre una hoja de papel oficial de color crema, mientras percibía al exhalar aire el placentero y cálido aroma del borgoña con que había acompañado su almuerzo. Y en aquel instante sonó el disparo.


Principio de "Amigos y amantes"
    

9.9.21

Iris Murdoch. El mar, el mar

La prehistoria

El mar que se extiende ante mí mientras escribo, más que destellar, resplandece bajo el suave sol de mayo. Con en cambio de marea, se recuesta calladamente contra la tierra, casi sin huella de ondas ni de espuma. Próximo al horizonte es de un púrpura suntuoso, marcado por líneas regulares de verde esmeralda. En el horizonte es índigo. Cerca de la playa, donde la visión se da enmarcada por amontonamientos de desiguales rocas amarillas, hay una franja de verde más pálido, helado y puro, menos radiante y sin embargo opaco, no transparente. Estamos en el norte, y la luz brillante del sol no puede penetrar en el mar. Allí donde el agua golpea suavemente sobre las rocas sigue siendo una superficie de color, como una piel. El cielo sin nubes es muy pálido en el horizonte, índigo, que le pone un breve trazo de plata. Su azul se intensifica y vibra hacia el cenit. Pero el cielo parece frío, hasta el sol parece frío.


Principio de "El mar, el mar"
    

22.5.19

Iris Murdoch. Lo que es urgente no lo es para siempre

Los acontecimientos se suceden ante nosotros como estas multitudes, y el rostro de cada uno de ellos se ve únicamente un instante. Lo que es urgente no lo es para siempre, sino efimeramente. Todo el trabajo y todo el amor, la búsqueda de la riqueza y la fama, la búsqueda de la verdad, la vida misma están formadas por momentos que se convierten en nada. Sin embargo, el impulso de esas nadas nos lleva hacia delante con esa milagrosa vitalidad que crea nuestros precarios habitáculos en el pasado y en el futuro. Así vivimos; un espíritu que cavila y vacila por encima de la muerte continua del tiempo, el sentido perdido, el momento no recuperado, el rostro no recordado, hasta el golpe final que termina con todos nuestros momentos y zambulle ese espíritu en el vacío del que procede.


De "Bajo la red"
    

15.7.18

Iris Murdoch. Como dice W. H. Auden...

Como dice W. H. Auden -una observación que podría haber hecho Platón-, "ningún artista puede evitar que su obra sea utilizada como magia, porque eso es lo que, en secreto, todos, sesudos o del montón por igual, queremos que el arte sea" ("Squares and Oblongs", Poets al work).


De "El fuego y el sol. Por qué Platón desterró a los artistas"
    

1.8.17

Iris Murdoch. Sobre el arte

Es tentador "refutar" a Platón simplemente señalando las grandes obras de arte que existen y, al hacerlo, describir en términos platónicos la génesis y el mérito de éstas. aunque receloso de la Belleza por su posible declive hacia el encanto, Kant estaba dispuesto a tratarla como símbolo de Bien (Crítica del juicio). Y no podría el arte ser considerado así, incluso si tomamos en serio las objeciones de Platón? El buen arte, pensando más como fuerza simbólica que como declaración, dota a la turbia imagen de un valor puro y trascendente, de un bien estable, visible, duradero y más elevado, y en una época irreligiosa sin plegarias ni sacramentos quizá procure a mucha gente la más clara experiencia de algo que se entiende como separado, precioso y benéfico, que se mantiene en la atención en silencio y sin posesividad. El buen arte que amamos puede parecer sagrado, y prestarle atención puede ser como rezar. Nuestra relación con tal arte, aunque "probablemente nunca" sea pura del todo, es de modo significativo desinteresada. La tranquila felicidad que reina en una galería de arte es bastante diferente del agradable revuelo de la sala de subastas.


De "El fuego y el sol. Por qué Platón desterró a los artistas"
     

14.7.15

Iris Murdoch. Una derrota bastante honrosa

-Julius King.
-Pronuncias su nombre como si estuvieras meditando sobre él.
-Y eso hago: medito.
-Pues no es un santo. Y sin embargo...
-Se sabe algo de él?
-Que está en Inglaterra.
-Ya lo sé.
-Quién te lo ha dicho?
-Axel.
-No sabía yo que Julius conociera a Axel.
-Eso es característico, tanto de Julius como de Axel.
Hilda y Rupert Foster, que celebraban su vigésimo aniversario de boda bebiéndose una botella de champán bastante seco, estaban sentados al sol de la tarde en el jardín de su casa en Priory Grove, Londres, S. W. 10.




Principio de "Una derrota bastante honrosa"

8.2.14

Iris Murdoch. Servicio meteorológico

Había mantenido una larga y relajante conversación por teléfono con el informador del servicio meteorológico, que le había hablado de la posibilidad de una crecida del Támesis. Estas conversaciones con voces impersonales de correctos funcionarios suavizaban los nervios de Bruno. Él mismo se sentía como una voz, un ciudadano sin cuerpo. Después tuvo algunos excelentes números equivocados.
   
De "El sueño de Bruno"

15.7.13

Iris Murdoch. Al separarnos...

"Al separarnos, te llevas todos mis días felices y me dejas las noches de soledad".
  
De "El sueño de Bruno"

5.5.13

Iris Murdoch. Una especie de milagro...

Ella había sido una especie de milagro en su vida, un milagro cuya naturaleza nunca había comprendido del todo. Algo así sólo podía suceder una vez, y le había dejado una sagrada reliquia sobre la que él podía meditar provechosamente hasta el fin de sus días.
   
De "El sueño de Bruno"

9.4.13

Iris Murdoch. El sueño de Bruno

Bruno despertaba. La habitación parecía estar oscura. Retuvo el aliento, indagando la naturaleza de la oscuridad, preguntándose si era de noche o de día, si era por la mañana o por la tarde. La noche era lo peor, podía llegar a ser terrible. También la tarde podía serlo si despertaba demasiado pronto. El drama del dormir y el despertar se había convertido en algo inquietante y aterrador, ahora que su propia conciencia podía significar una carga tan pesada.
  
Principio de "El sueño de Bruno"

16.7.12

Iris Murdoch. Sobre el arte

   "El arte concierne a la verdad no sólo de manera esencial, sino de manera absoluta. Es otro nombre para designar la verdad. El artista aprende un lenguaje especial con el que revelar la verdad. Si te pones a escribir con el corazón, aunque con tiento, con objetividad."

Fragmento de "El príncipe negro"

18.10.11

Iris Murdoch. Hay momentos...

   "Hay momentos de paraiso que valen un milenio en el infierno, o así puede parecérnoslo, sólo que no siempre se es plenamente consciente de ello en el momento en cuestión."

Fragmento de "El príncipe negro"

13.8.11

Iris Murdoch. La dicha humana...

     "La dicha humana rara vez está desprovista de sombras, ni en las más felices circunstancias, y una dicha casi pura puede ser un terror en si."

Fragmento de "El príncipe negro"

13.10.10

Iris Murdoch. Una determinada manera

     "El mundo puede cambiar para siempre con sólo tomarle a alguien la mano de una determinada manera, con sólo mirarle a los ojos de una determinada manera."

Cita de "El príncipe negro"