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8.6.26

Wislawa Szymborska. El silencio de las plantas

La relación unilateral entre vosotras y yo
no va mal de todo.
  
Sé lo que es hoja, pétalo, espiga, piña, tallo
y lo que os pasa a vosotras en abril y en diciembre.
  
Aunque mi curiosidad no es correspondida,
sobre algunas de vosotras me tengo que inclinar
y hacia otras levanto la cabeza.
  
Tengo nombres para vosotras:
arce, lampazo, anémona, brezo,
enebro, muérdago, nomeolvides,
y vosotras no tenéis ninguno para mí.
  
Hacemos el viaje juntas.
Y durante los viajes se conversa, digo yo,
se intercambian comentarios, aunque solo sea sobre el tiempo
o sobre las estaciones que pasan a toda velocidad.
  
Temas no faltarían porque nos unen muchas cosas.
La misma estrella nos tiene a su alcance.
Proyectamos sombras según las mismas leyes.
Intentamos saber cosas cada una a su manera
y lo que no sabemos también nos asemeja.
  
Lo aclararé como pueda, no tenéis más que preguntar:
qué es eso de ver con los ojos,
para qué me late el corazón
y por qué mi cuerpo no echa raíces.
  
Pero cómo contestar a preguntas no hechas,
si además se es alguien
para vosotras tan nadie.
  
Musgos, sotos, prados y juncales,
todo lo que os digo es un monólogo
y no sois vosotras quienes lo escucháis.
  
Hablar con vosotras es necesario e imposible.
Urgente en una vida apresurada
y aplazado hasta nunca.


De "Instante"
En "Poesía completa"
    

15.3.19

Wislawa Szymborska. Todo

Todo:
palabra impertinente y henchida de orgullo.
Habría que escribirla entre comillas.
Aparenta que nada se le escapa,
que reúne, abraza, recoge y tiene.
Y en lugar de eso,
no es más que un jirón de caos.


De "Instante"
   

30.12.11

Wislawa Szymborska. Una del Montón

Soy la que soy.
Casualidad inconcebible
como todas las casualidades.

Otros antepasados
podían haber sido los míos.
y yo habría abandonado
otro nido,
o me habría arrastrado cubierta de escamas
de debajo de algún árbol.

En el vestuario de la naturaleza
hay muchos trajes.
Trajes de gaviota, de araña, de ratón de monte.
Cada uno hecho a medida,
se lleva dócilmente
hasta que se hace tiras.

Yo tampoco he elegido,
pero no me quejo.
Pude haber sido alguien
mucho menos individuo.
Parte de un banco de peces, de un hormiguero, de un enjambre,
partícula del paisaje sacudida por el viento.

Alguien mucho menos feliz,
críado por un abrigo de pieles
o para una mesa navideña,
algo que se mueve bajo el cristal de un microscopio.

Árbol clavado en la tierra,
al que se aproxima un incendio.

Hierba arrodillada
por el correr de incomprensibles sucesos.

Un tipo de mala estrella
que para otros brilla.

¿ Y si despertara miedo en la gente,
o sólo asco,
o sólo compasión?

¿ Y si hubiera nacido
no en la tribu debida
y se cerraran ante mí los caminos?

El destino, hasta ahora,
ha sido bénevolo conmigo.

Pudo no haberme sido dado
recordar los buenos momentos.

Se me pudo haber privado
de la tendencia a comparar.
Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,
lo que habría significado
ser alguien completramente diferente.


De "Instante"

28.12.11

Wislawa Szymborska. Recuerdos

Estábamos charlando
y callamos de repente.
Había aparecido en la terraza una muchacha
¡qué belleza!,
demasiado bella
como para nuestra tranquila estancia allí.

Bárbara miró apresurada a su marido,
Cristina puso la mano instintivamente
sobre la mano de Zbyszek.
Yo pensé –te diré– no vengas,
acaban de anunciar varios días de lluvia.

Sólo Agniezska, viuda,
saludó a la bella con una sonrisa.


De "Instante"