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14.8.21

Julia Hartwig. Regalo

Te doy las gracias por el espinoso regalo de la soledad
Y aunque la soledad tendría que asemejarse
a una tierra estéril
a un desierto
en ella creció un arbusto a pesar de todo

Desde sus raíces hasta la copa
de día y de noche el arbusto tañe el viento
y todo es recordado


De "Amargas lamentaciones"

14.8.19

Julia Hartwig. Regreso al hogar de la niñez

En medio del oscuro silencio de los pinos, el grito de los jovencísimos abedules llamándose a voces.
Todo está como entonces. Nada está como entonces.
Háblame. Dios de mi niñez. Háblame, angustia, inocente!
No comprender nada. Siempre de otro modo, desde el primer grito hasta el último suspiro.
Y, no obstante, también eso fue vivir. Y los instantes felices salen a mi encuentro desde el pasado, cual vírgenes con un candil en la mano.
 
 
   de "Hacer un alto"
    en el libro "Dualidad"
    

9.4.19

Julia Hartwig. ...

No te hagas ilusiones, pues nada tiene arreglo.


De "Iluminaciones"
    

14.8.15

Julia Hartwig. A despecho de uno mismo

Todos los poetas del mundo escriben el mismo poema
describen la misma roca contra la que se hace pedazos el mar
esa misma pérdida que a ninguno de ellos les fue evitada
en el mismo instante experimentan el éxtasis de vivir
la misma noche se tienden en el lecho de las sombras

Llegan a conocer un desaliento tan omnímodo
que el mundo deja de existir para ellos
y cuando tratan de reconstruirlo
su abundancia los hace reventar

En esta magna sinfonía que están ejecutando
solo a los primeros violines honra el director con un apretón de manos
y aunque todos ellos se someten a la ley de la misma armonía
cada uno quisiera ser amado al margen de los demás


De "No hay respuesta"

16.11.14

Julia Hartwig. Elección

Zambullirse
desde la altura del verso
alcanzar ese equilibrio mortal
el único seguro

De "Eso volverá"

14.8.14

Julia Hartwig. Pruebas

Para no helarse en soledad
sale a la calle
se detiene en una esquina enciende un cigarrillo
observa los coches que pasan
y a las jóvenes parejas que corren ateridas
como siempre descubre que
E pur si muove! Y sin embargo se mueve!
Vuelve a casa
Ya no recuerda para qué salió
de nuevo saborea su soledad

De "Amargas lamentaciones"

14.7.14

Julia Hartwig. Dualidad

Esa es la falta Y esa es la herida por la que instilar el bálsamo venenoso
La belleza del mundo cual hoja de cuchillo que se clava sin dificultad
Arrolladora violencia de la naturaleza y en su seno la gracia del bienestar
Domeñado fuego de la Progenie cual camada de cálidos felinos
Noche de amor y un techo de madera oliendo a brea
Oh humo que al revocar de la chimenea me sofocas con ternura
Todo lo bueno que nos procura la existencia junto con una muerte que no podemos detener
hacéis de mí una ciega esclava que sostiene en su mano el cetro del poder
En un momento en que mi destino se halla en otro lugar
Yaciendo atado en el fondo de una oscura guarida
Esperando a poder revelarse

De "Dualidad"

31.5.14

Julia Hartwig. Claro, poco claro

Los sentimientos más apasionados
no alumbran los mejores poemas
ni la música más lograda
ni los cuadros más sublimes
Y no obstante sin ellos
nada podría ver la luz

No cuentas cuando escribes
y sin embargo todo está contado
no te ocultas
pero estás escondida
no te exhibes
mas te ven y te reconocen
Admite
que en todo esto hay algo poco claro

De "Claro, poco claro"

15.5.14

Julia Hartwig. Más tarde más temprano

Todo cuanto ocurre ocurrió ya previamente
en los pensamientos y en los oscuros signos de la noche
Nuestro pasado es un relato que nunca nadie leerá
Sujeto sin embargo al juicio de nuestra conciencia
cuya sentencia es siempre la misma: culpable
por ser un juez en extremo imparcial
Mas nosotros entresacamos los momento felices
Cuando creemos merecer alguna recompensa
por los crímenes que el tiempo perpetra contra nosotros
   
De "No hay respuesta"

26.3.14

Julia Hartwig. Pensamos

Pensamos en los espíritus. En que alguna vez puedan aparecérsenos.
Mas ellos ya nos llamaron aquella noche de niebla, de viento: Hamlet, Hamlet!
Pensamos en el veneno. En que algún día tendremos que tomarlo.
Ya lo hemos apurado.
Pensamos en que llegará el momento de ser probados.
Y, mientras tanto, los peregrinos, a quienes guiabamos hace mucho, que reposan en el fondo marino y ya nadie puede reconocerlos.
Pensamos: será a partir de mañana cuando vivamos de verdad.
No obstante, esto es ya la vida y no somos pocos los que estamos ya muertos de veras.

de "Hacer un alto"

11.2.14

Julia Hartwig. Lo que la corona te dice

Volé hacia tus brazos como un pájaro
Volé hacia el fuego con ese grito helado
Fuimos dejando atrás las falsas primaveras
Aprendiendo a helarnos en mitad del estío
A mudar nuestra confianza en desprecio
A no malgastar nuestra indulgencia
Cada día el reloj nos recordaba
El precio que vale la pena pagar por seguir viviendo
Dimos en hablar como aquellos a quienes la tempestad ensordece
Nos encontrábamos a la luz de un relámpago desnudo
Amado mío si me refugio en ti no es por debilidad o por temor
Quedémonos así en pie un instante unidos por la sombra cual ave bicéfala

De "Dualidad"

1.8.07

Julia Hartwig

Julia Hartwig (Lublin, 14 de agosto de 1921) es una escritora polaca.



Obras citadas en este blog: