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28.2.24

Elizabeth Hardwick. Seducción y traición

La seducción puede ser funesta, incluso trágica, pero el seductor en acción es en esencia cómico. Está la duda de si se puede hablar de seducción cuando los afectos desempañan un papel; y sin embargo este es un asunto turbio debido a cómo los afectos, incluso los de ternura e interés, tienen tendencia a disminuir y a aumentar, a transformarse, influidos por esta experiencia, por la satisfacción o la decepción. El seductor como tipo, o como arquetipo, apenas llegar a rozar alguno de nuestros sentimientos más profundos a menos que haya cierta exageración en él, algo complicado y enmarañado y misteriosamente cautivador en un carácter que ha llegado a definirse mediante el mero hecho del sexo. Por lo general, la palabra "seducción" indica un tipo de esfuerzo perseverante y meditado. Cuando tiene éxito, por supuesto, buscamos por todas partes una falta de resolución y resistencia en el objeto; la astucia y la insistencia son hábiles a la hora de descubrir focos de complicidad. La seducción es justo lo contrario de lo brusco, que es, por supuesto, la violación.
Los seductores más interesantes son en realidad violadores: por ejemplo, don Juan y Lovelace. Todo su carácter está atrapado en el pesado trabajo de la dominación, y trabajan como burros, nunca satisfechos, sin descanso, hambrientos, de un modo mítico.


De "Seducción y traición"
    

27.7.21

Elizabeth Hardwick. Billetes, migraciones, preocupaciones, propiedades, deudas...

Billetes, migraciones, preocupaciones, propiedades, deudas, cambios de nombre y vuelta a cambiar otra vez, y todo esto por haber leído muchos libros. Y así, de Kentucky a Nueva York, a Boston, a Maine, a Europa, arrastrada por un río de párrafos y capítulos, de verso blanco, de libritos pequeños traducidos del polaco y de libros grandes traducidos del ruso, todos consumidos en un desvelo sedentario. Bastará eso; que sea cierto no importa. Indudablemente, carece del dramatismo de un: en el muelle vi al viejo capitán de fragata con su barba blanca y me enrolé en la travesía... Pero a fin de cuentas, "yo" soy una mujer.


De "Noches insomnes"
     

27.7.20

Elizabeth Hardwick. Si pudiéramos saber qué debemos recordar...

Si pudiéramos saber qué debemos recordar o fingir que recordamos... Que bastara con tomar una decisión y, de todas las que se han perdido, volvieran a aparecer las cosas que deseamos. Y que pudiéramos cogerlas como cogemos una lata de la estantería. Tal vez. La etiqueta de una podría rezar "Rand Avenue, Kentucky", y habría quien la recordaría como real. Dentro de la lata, los porches invernales cada vez más oscuros, la rejilla del gas, el hormigueo.


De "Noches insomnes"

27.7.19

Elizabeth Hardwick. Debo admitir que los momentos, los meses, los años, incluso, fueron mágicos...

Debo admitir que los momentos, los meses, los años, incluso, fueron mágicos. Páginas vueltas, plegarías que atender y personas a las que convocamos. Estás ahí? La luna transformaba el campo hasta que llegaba la plateada alba teñida de azul lavanda.
Y sin embargo, en las viejas páginas de los días y las semanas se ven las manchas marrones que han dejado las tazas de café, y siento que me disuelvo agradablemente en los posos mientras van cayendo las gotas de agua. Como le corresponde, quizá, a alguien a quien no le gusta el teatro y que preferiría quedarse en casa leyendo el texto del que emergen los actores con botas, las cartas en una bandeja y las mujeres bellas asomadas a la ventana contemplando los árboles y las fábricas pintados en el telón.


De "Noches insomnes"
     

17.2.18

Elizabeth Hardwick. Noches insomnes

Junio. Esto es lo que he decidido hacer con mi vida en este preciso momento: me entregaré a este ejercicio de memoria transformada, distorsionada incluso, y viviré esta vida, la que vivo hoy. Cada mañana, el reloj azul y la colcha de ganchillo con sus cuadrados y sus rombos rosas, azules y grises. Cuán delicado: la obra de una anciana derrotada en un asilo miserable. La delicadeza y la miseria y la pena librando una batalla apática, eso es lo que veo. Más bella es la mesa con el teléfono, los libros y las revistas, el Times en la puerta y los camiones en la calle con su trino ronco y chirriante.


Principio de "Noches insomnes"
     

9.6.06

Elizabeth Hardwick

Elizabeth Hardwick (Lexington, Kentucky, 27 de julio de 1927 - Manhattan, Nueva York, 2 de diciembre de 2007) fue una escritora y crítica literaria norteamericana.


Obras citadas en este blog: