que no me faltó el deseo un solo instante
desde que quisisteis que os tuviera por cortés amante;
ni tampoco ocurrió, bello y dulce amigo,
que yo no deseara veros a menudo
ni tampoco un momento en que me arrepintiera
ni jamás ocurrió, si partisteis airado,
que sintiera alegría hasta que hubierais regresado
ni...
En "Las trovadoras. Poetisas del amor cortés"