Lo primero que escribí no lleva fecha, resulta casi ilegible. Es de abril de 2015 y está anotado en una servilleta. Puse:
el magnolio existe
el magnolio existe
absorbe su alimento de las profundidades de la tierra
absorbe su alimento de las profundidades de la tierra
Los poemas de Alfabeto de Inger Christensen fueron lo primero en lo que pude pensar que no fueses tú. Oía los versos, salían de mi cuerpo como si Inger estuviese en mi interior y los leyese en voz alta. Su voz. Por vez primera, el arte no era náusea. Era alivio. Lo máximo que podía hacer era reflejar la forma con torpeza y rellenarla con un puñado de palabras. Ni siquiera era capaz de reflejar la forma correctamente.
De "Si la muerte te quita algo, devuélvelo"
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