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8.4.26

Abigail Thomas. Tiempo

Hace el tiempo que más me gusta: llueve y el viento silba entre los edificios. No tengo la impresión de que debería estar en otro sitio. Y no me siento culpable por quedarme donde más me gusta. Me hace feliz estar en mi casa, cubriendo el pollo de agua fría justo con el apio y las zanahorias y preparando mis empanadillas. Debería sacar los cuencos y las cucharas y poner la mesa. Hace tiempo de crema de verduras.
Y tú no estarás aquí para nada de esto. La vida de tu hija. La peli japonesa nueva en el Film Forum. Todas las fiestas de cumpleaños de abril. Los nietos haciéndose mayores. La lluvia de esta noche. Mañana por la mañana. Una taza de té. 


De "Lo que cabe en un instante"
    

6.1.26

Abigail Thomas. No se metió en la cama a su lado...

No se metió en la cama a su lado, bajo el lío de cables y tubos que salían y entraban de bolsas de sangre y agua, no se metió en la cama a su lado para sentir su cuerpo junto al suyo, aunque lo barajó, cómo rodearlo con su brazo -con mucho cuidado- y apoyar la cara contra la mejilla de él, cómo le diría: «Acaso no sabes que sólo me fugaría contigo?», porque sabía que le complacería, lo creyese o no; pese a que se vio a sí misma haciendo esas cosas, no las hizo.


De "Lo que cabe en un instante"
    

2.10.25

Abigail Thomas. Lo que viene después... y que te guste

PINTAR, NO ESCRIBIR

Tengo un rato muerto mientras espero a que el sol se seque y lo dedico a darle vueltas a la historia que estuve años escribiendo y que no conseguí sacar adelante, procurando no deprimirme. No se tira nada cuando eres escritora. El material que no prospera hay que escribirlo para abrir camino al material que quizá sí; con frecuencia hay que optar por la ruta más larga. Y si escribes memorias, a buen seguro descubrirás cosas sobre ti misma en las que no habías reparado antes, y que tal vez incluso habrías preferido no saber, pero ya vez: en cierto modo, vas progresando. Aun así. Años. Es mucho tiempo para no llegar a ninguna parte. La historia trataba de una amistad de treinta años que se truncaba y sin embargo, no se sabe cómo, sobrevivía.


Principio de "Lo que viene después... y que guste"
    

15.9.24

Abigail Thomas. Lo que cabe en un instante

Antes de conocerte ponía mi música en una Victrola infantil. Music from Ring Pink, una y otra vez. "Tears of Rage", "The Weight". Wheels of Fire. Tenía tres hijos. Comíamos poniendo los platos encima de un cajón de la cocina vuelto del revés porque no había mesa. Yo era joven. No sabía qué podía deparar el futuro. Estaba anclada en el presente; todo lo demás lo apartaba, como muebles que aún no necesitaba. Vivíamos hacinados en un espacio diminuto. Mi cama estaba en la salita.
Esta época que rememoro es la de justo antes de conocerte; luego te conocí, y luego te moriste. Son los paréntesis dentro de los cuales he vivido la mayor parte de mi vida. No conocerte, conocerte, y tu muerte.


Principio de "Lo que cabe en un instante"

17.9.23

Abigail Thomas. Una vida de tres perros

He aquí lo único que permanece inalterable: mi marido sufrió un accidente. Todo lo demás cambia. Un nieto me necesita hasta que ya no. Mis hijos y yo nos llevamos bien hasta que uno u otra se distancia. Fumo hasta que dejo de fumar; tejo ponchos, luego gorros, chales, gorros de nuevo, abandono el punto, lo retomo. El reloj hace tictac, las estaciones se relevan, el cielo nocturno se reajusta, pero mi marido es constante, y sus lesiones, permanentes. Me ancla al suelo que piso. Rich es el espacio donde brillo. Con él, puedo contar conmigo misma. 


Principio de "Una vida de tres perros"