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20.6.26

Juana Castro. Y todo será igual

Y todos me veréis, y volverán las tardes
a llenar como cántaros mansamente el vacío, 
y todo será igual,
al silencio del mundo se morirán los pájaros
y cada madrugada alumbrará una historia 
radicalmente triste, sin que nadie la sepa.
Podré reír, y tal vez las palabras
me sigan cautivando con su música mágica
y otra vez en los dedos se me enrede la urgencia...
Pero mis ojos
vendimiarán la luz como un milagro,
porque habré renacido desde las hondas llagas.
Serán largas mis manos, como el afán del álamo
que finalmente madura sus raíces 
y se queda testigo de la aurora.
Floreceré en ternura, en mazapán forjado
de fuego y de vigilias.
Mi materia no es ya
aquella que me dieron cuando al abrir los ojos,
ni un cabello me queda sin el dolor más puro,
ni una célula en pie que no avive la llama.
Serenamente 
convocaré mi lengua en los humildes
y tendré la alegría como un pámpano mudo.
Y todo será igual.
Pero en mitad de todas las retinas
mi granada tal vez aliente como un brazo...


De "Del dolor y las alas"
En "He cantado en la noche. Poesía reunida"
   

9.2.26

Juana Castro. Erica Pájaro

A Erica Jong
con el título de su libro.


Esta cama me sabe a naftalina,
a pan atrasado y a perfume
         sin tapa.
Es la misma minuta reservada 
del mismo arco-iris gris de cada noche.
Y las alas se duermen
mirando las cortinas.
Y los días escalan un camino
incoloro de brisas y de pájaros.
Los cristales cerrados 
me tientan a la vez y me protegen
de la danza cromada
en total inmersión de los que viven. 
Me circunda una cárcel sin fronteras
mientras suena la música del águila.


De "Cóncava mujer"
    

9.6.20

Juana Castro. Destierro

Yo no soy de esta tierra.
Era ya extranjera en la distancia
del vientre de mi madre
y todo, de los pies que la alcoba me anunciaba
destierro.
Busqué de las palmeras
mi voz entre sus signos
y perforé de hachones 
encendidos la amarga
región del azabache. Yo no sé 
qué vuelo de planetas torcería 
mi suerte.
Sobre el mundo desvío, sé que voy
como víbora en celo, persiguiendo
el rastro de mi exilio.
   
No encontrará mi alma su reposo
hasta que en ti penetre
y me amanezca
y ría. 


(De No temerás, 1994)


En la antología "Poesía soy yo.
Poetas en español del siglo XX (1886-1960)"
    

28.8.19

Juana Castro. Culpa

Ahora ya no llueve y el verano
sin piedad se derrama
por la noche y su frente.
No llueve ya esta noche y sin embargo
en mi ventana el mar sigue creciendo.
Son nardos las luciérnagas
de la ciudad dormida.
En el instante, sola
contra el vidrio me vendo
y la humedad me alcanza, traspasado
el hueco de frontera que no existe.
Flor y cristal y líquida 
vena rosa el silencio.
                      Lentamente
deshacerme en olvido como el agua.
Como de espejos, blanca, desangrarse.


De "No temerás"