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17.2.20

Julia de Burgos. Rompeolas

Voy a hacer un rompeolas 
con mi alegría pequeña...
No quiero que sepa el mar,
que por mi pecho van penas.
   
No quiero que toque el mar
la orilla acá de mi tierra...
Se me acabaron los sueños,
locos de sombra en la arena.
   
No quiero que mire el mar
luto de azul en mi senda...
(Eran auroras mis párpados,
cuando cruzó la tormenta!)
   
No quiero que llore el mar
nuevo aguacero en mi puerta...
Todos los ojos del viento
ya me lloraron por muerta.
   
Voy a hacer un rompeolas 
con mi alegría pequeña,
leve alegría de saberme 
mía la mano que cierra.
   
No quiero que llegue el mar
hasta la sed de mi pena,
ciega en mitad de una lumbre,
rota en mitad de una ausencia.
   
   
De "El mar y tú"
en el libro "Yo soy mi ruta"
    

19.1.20

Julia de Burgos. Dadme mi número

Qué es lo que esperan? No me llaman?
Me han olvidado entre las yerbas,
mis camaradas más sencillos,
todos los muertos de la tierra?
   
Por qué no suenan sus campanas?
Ya para el salto estoy dispuesta.
Acaso quieren más cadáveres
de sueños muertos de inocencia?
  
Acaso quieren más escombros
de más goteadas primaveras,
más ojos secos en las nubes,
más rostro herido en las tormentas?
   
Quieren el féretro del viento
agazapado entre mis greñas?
Quieren el ansia del arroyo,
muerta en mi muerte de poeta?
   
Quieren en sol desmantelado,
ya consumido en mis arterias?
Quieren la sombra de mi sombra
donde no quede ni una estrella?
   
Casi no puedo con el mundo
que azota entero mi conciencia...
   
Dadme mi número! No quiero
que hasta el amor se me desprenda...
   
(Unido sueño que me sigue
como a mis pasos va la huella.)
   
Dadme mi número, porque si no,
me moriré después de muerta!


(De El mar y tú, 1954)


De "Poesía soy yo.
Poetas en español del siglo XX (1886-1960)"

29.7.19

Julia de Burgos. Noche de amor en tres actos

I
Ocaso
   
Cómo suena en mi alma la idea
de una noche completa en tus brazos
diluyéndome toda en caricias
mientras tú te me das extasiado!
   
Qué infinito el temblor de miradas
que vendrá en la emoción del abrazo,
y qué tierno el coloquio de besos
que tendré estremecida en tus labios!
   
Cómo sueño las horas azules
que me esperan tendida a tu lado,
sin más luz que la luz de tus ojos,
sin más lecho que aquel de tu brazo!
   
Cómo siento mi amor floreciendo 
en la mística voz de tu canto:
notas tristes y alegres y hondas
que unirán tu emoción a tu rapto!
   
Oh la noche regada de estrellas
que enviará desde todos sus astros
la más pura armonía de reflejos
como ofrenda nupcial a mi tálamo!
   
  
II
Media noche
   
Se ha callado la idea turbadora
y me siento en el sí de tu abrazo,
convertida en un sordo murmullo
que se interna en mi alma cantando.
   
Es la noche una cinta de estrellas
que una a una a mi lecho han rodado;
y es mi vida algo así como un soplo
ensartado de impulsos paganos.
   
Mis pequeñas palomas se salen
de su nido de anhelos extraños
y caminan su forma tangible 
hacia el cielo ideal de tus manos.
   
Un temblor indeciso de trópico 
nos penetra la alcoba. Entre tanto,
se han besado tu vida y mi vida...
y las almas se van acercando!
   
Cómo siento que estoy en tu carne
cual espiga a la sombra del astro!
Cómo siento que llego a tu Alma
y que allá tú me estás esperando!
   
Se han unido, mi amor, se han unido
nuestras risas más blancas que el blanco,
y oh milagro! en la luz de una lágrima
se han besado tu llanto y mi llanto...
   
Cómo muero las últimas millas
que me ataban al tren del pasado!
Qué frescura me mueve a quedarme
en el alba que tú me has brindado!
   
   
III
Alba
   
Oh la noche regada de estrellas
que envió desde todos sus astros
la más pura armonía de reflejos
como ofrenda nupcial a mi tálamo!
   
Cómo suena en mi alma la clara 
vibración pasional de mi amado,
que se abrió todo en surcos inmensos
donde anduve mi amor, de su brazo!
   
La ternura de todos los surcos 
se ha quedado enredada en mis pasos,
y los dulces instantes vividos
siguen, tenues, en mi alma soñando...
   
La emoción que brotó de su vida
-que fue en mí manantial desbordado-
ha tomado la ruta del alba 
y ahora vuela por todos los prados.
   
Ya la noche se fue; queda el velo
que al recuerdo se enlaza, apretado,
y nos mira en estrellas dormidas
desde el cielo en nosotros rondando...
   
Ya la noche se fue; y a las nuevas
emociones del alba se ha atado.
Todo sabe a canciones y a frutos,
y hay un niño de amor en mi mano.
   
Se ha quedado tu vida en mi vida
como el Alba se queda en los campos;
y hay mil pájaros vivos en mi alma
de esta noche de amor en tres cantos...
   
   
De "Canción de la verdad sencilla"
en el libro "Yo soy mi ruta"
       

7.7.19

Julia de Burgos. Unidad

Tengo color de aurora las manos amorosas
y a ratos me hago nido en su risa callada.
   
Es la noche una inmensa estrella de emociones,
y en ella duermo en sueño que me acuesta en tu alma.
   
La soledad se ha ido alejando del mundo
que me ha forjado a solas, sin eje ni montañas,
como no sean los suaves revuelos de tu mente
o el infinito giro de tu inquietud más alta.
   
No estoy sola. Me invade la armonía de tus labios,
y tus ojos intensos por doquiera me asaltan.
   
Siento el raro deleite de vaciarme la vida
en la fina silueta de tu imagen sin alas.
   
Aquí estás: en mis años, en mi boca y mi risa
en los destellos vivos de mi actitud extraña,
y a veces te me acercas en la sombra, en el aire,
y en los dedos celestes de la estrella lejana.
  
(No parece que a instantes me voy perdiendo en largos
espirales de vuelo, amargados de ausencia.)

   
   
En "Song of the simple truth"
    

17.2.19

Julia de Burgos. Interrogaciones

Una risa se me acaba de reír en los labios.
-Risa de qué?
-De todo lo creado.

Un llanto se ha echado a llorar dentro de mis ojos.
-Llanto de qué?
-De todo lo soñado.

Un olvido se me ha olvidado en el bosquejo de mi mente.
-Olvido de qué?
-De todo lo pasado.

Un desprecio se ha despreciado él mismo en mi mañana.
-Desprecio de qué?
-De todo lo futuro.

Qué me queda del presente?
Lo río...
Lo lloro...
Lo olvido...
Lo desprecio...



En "Song of the simple truth"
    

17.7.18

Julia de Burgos. Ya no es canción

Canción?
Canción?
No!
Ya no es canción.
Es grito.

Grito que rompe de una voz redonda
empujando orillas,
atajando cañones,
desintegrando tiranías.

Ya no es canción.
Es grito.
Grito proletario
que irrumpe a un tiempo
de todas las bocas de la tierra
para anunciar
en ímpetu rojo del presente.

Ya no es canción.
Es grito.
Grito de fuerza viva,
de hombres que luchan,
de mentes que se libertan,
de brazos sueltos
prestos a no caer.

Las masas rugen.
Piensan.
Son.




En "Songs of the simple truth"
    

12.8.16

Julia de Burgos. Canción de recuerdo

Esta noche,
el deseo de la carne se me fuga hacia la nada,
y el recuerdo de horas tiernas y felices
con mi alma se da cita.

Hace tiempo que mi alma,
en continuo sobresalto con la vida,
uno a uno deshojaba sus ensueños,
una a una renunciaba las caricias
de ese íntimo letargo,
cuando el mundo de las cosas espontáneas
nos florece ramilletes de ilusiones
en la luz no presentida
de un adentro que no piensa
ni analiza
y que sólo sabe y siente
emociones imprevistas.

Esta noche mi alma vibra
en hallazgo de sí misma,
y alejada de la carne,
es presente en el recuerdo de tu vida.

Cómo vuelven las primeras ilusiones,
y el silencio de los besos que se abrieron como rosas
al connubio de tus labios y mis labios
en el lecho de la brisa
y el murmullo de los otros que nos dimos
en el fondo de tu vida y de la mía!

La emoción de aquellos ojos
que al mirarme se miraban en el fondo de ellos mismos,
y al cerrarse,
en los míos prolongados de los suyos
se veían!

La inquietud de aquellas manos
que asaltaban el camino de las mías,
y hacia el íntimo sendero de tu alma
desviaban el capricho de mi loca fantasía,
que iba en busca de tus ojos y tus labios
sin saber que era más hondo
lo que aquella vida intensa que portaban presencia!

La pasión de aquellas horas
que se echaban al momento
sin ropajes y sin bridas,
cuando el signo visitante del deseo
en colores deslumbrantes
mi respuesta recibía.

Por los hondos ojos de esta
noche mía,
voy filtrándome al pasado
en las alas de un ensueño que me mira.

Es el sueño un leve acierto
con la nota más incierta de mi vida,
esa nota que me pierdo de mi carne
y me escondo en la ilusión de ser mentira.

20.10.15

Julia de Burgos. Canción amarga

Nada turba mi ser, pero estoy triste.
Algo lento de sombra me golpea,
aunque casi detrás de esta agonía,
he tenido en mi mano las estrellas.

Debe ser la caricia de lo inútil,
la tristeza sin fin de ser poeta,
de cantar y cantar, sin que se rompa
la tragedia sin par de la existencia.

Ser y no querer ser... es la divisa,
la batalla que agota toda espera,
encontrarse, ya el alma moribunda,
que en el mísero cuerpo quedan fuerzas.

Perdóname, oh amor, si no te nombro!
Fuera de tu canción soy ala seca.
La muerte y yo dormimos juntamente...
Cantarte a ti, tan sólo, me despierta.

   
   
   

6.8.15

Julia de Burgos. Momentos

Yo, fatalista,
mirando la vida llegándose y alejándose
de mis semejantes.

Yo, dentro de mi misma,
siempre en espera de algo
que no acierta mi mente.

Yo, múltiple,
como en contradicción,
atada a un sentimiento sin orillas
que me une y me desune,
alternativamente,
al mundo.

Yo, universal,
bebiéndome la vida
en cada estrella desorbitada,
en cada grito estéril,
en cada sentimiento sin orillas.

Y todo para qué?
-Para seguir siendo la misma.



2.8.14

Julia de Burgos. Canción desnuda

Despierta de caricias
aún siento por mi cuerpo corriéndome tu abrazo.
Estremecida y tenue sigo andando en tu imagen,
Fue tan hondo de instintos mi sencillo reclamo!

De mí huyeron horas de voluntad robusta,
y humilde de razones, mi sensación dejaron.
Yo no supe de edades ni reflexiones yertas.
Yo fui la vida, amando!
La vida que pasaba por el canto del ave
y la arteria del árbol.

Otras notas más suaves pude haber descorrido,
pero mi anhelo fértil no conocía de atajos
me agarré a la hora loca,
y mis hojas silvestres sobre ti se doblaron.

Me solté a la pureza de un amor sin ropajes
que cargaba mi vida de lo irreal a lo humano,
y hube de verme toda en un grito de lágrimas,
en recuerdo de pájaros!

Yo no supe guardarme de invencibles corrientes
Yo fui la vida, amado!
La vida que en ti mismo descarriaba su rumbo
para darse a mis brazos



De la antología "Breviario de los sentidos"

17.2.14

Julia de Burgos. Armonía de la palabra y el instinto


Todo fue maravilla de armonías
en el gesto inicial que se nos daba
entre impulsos celestes y telúricos
desde el fondo de amor de nuestras almas.

Hasta el aire espigose en levedades
cuando caí rendida en tu mirada;
y una palabra, aún virgen en mi vida,
me golpeó el corazón, y se hizo llama
en el río de emoción que recibía,
y en la flor de ilusión que te entregaba.

Un connubio de nuevas sensaciones
elevaron en luz mi madrugada.
Suaves olas me alzaron la conciencia
hasta la playa azul de tu mañana,
y la carne fue haciéndose silueta
a la vista de mi alma libertada.

Como un grito integral, suave y profundo
estalló de mis labios la palabra;
nunca tuvo mi boca más sonrisa,
ni hubo nunca mas vuelo en mi garganta!

En mi suave palabra, enternecida,
me hice toda en tu vida y en tu alma;
y fui grito impensado atravesando
las paredes del tiempo que me ataba;
y fui brote espontáneo del instante;
y fui estrella en tus brazos derramada.

Me di toda, y fundime para siempre
en la armonía sensual que tú me dabas;
y la rosa emotiva que se abría
en el tallo verbal de mi palabra,
uno a uno fue dándote sus pétalos,
mientras nuestros instintos se besaban.

24.11.13

Julia de Burgos. Es un algo de sombra


Como si entre mis pasos se paseara la muerte,
desde el cielo me miran consternados los astros.

Algo esconde paisajes a mis ojos de sueño.
Algo llueve en mi rostro las corolas del llanto.

Algo flota en mi espíritu por encima de tu alma,
algo grave y doliente que destroza mis párpados.

Definirlo? Las rosas de mi amor se conmueven,
y no encuentran la nota de la pena en sus labios.

La palabra no puede con mi carga de angustia,
y no cabe en mi verso mi dolor exaltado.

Es un algo de sombra desnutriendo mi vuelo,
un temor de ser poca a la sed de tus brazos,

de perderte una noche desde todas mis alas,
sin un surco en la frente ni un adiós en las manos.

Oh la sed infinita de estrecharte y asirte,
de escuchar que en tu vida soy montaña y soy llano,

que si agreste, sintieras un anhelo de selva,
bastaríante los riscos que contienen nos pasos,

que si a tus velas frágiles las destrozara el viento
detendrías tu naufragio en mis lirios mojados,

y si aun fuese la tierra poca senda a tus ansias,
en mi verso de espumas hallarías tu barco!

Oh la sed infinita! Oh el temor de perderte!
Oh mis ojos, cubridme, rescatadme del llanto!

Contempladlo! En sus labios mis sonrisas se baten,
y aún habita en su rostro mi recuerdo más casto.

Ved la huella de estrellas que le enciende la frente,
son las mismas, las mutuas estrellitas de antaño.

Perseguidlo! Aún es mío, aún las notas unidas
de su voz y mi poema aletean el espacio.

Aún recorre las nubes recogiendo mis lágrimas,
por quitarle a mi río la ilusión de mi llanto.

Aún se duerme en la noche sobre todas mis risas,
constelando su sueño con mis trinos cerrados.

Oh mis ojos! Cerradle los caminos inciertos,
que en las rutas perdidas lo conduzcan mis pájaros.
  
   

19.8.13

Julia de Burgos. Velas sobre un recuerdo


Todo estático,
menos la sangre mía, y la voz mía,
y el recuerdo volando.

Todo el lecho es un cántico de fuego
echando a andar las ondas del reclamo.
La misma pared siente
que ha bajado a llamarte entre mis labios.

Que grandioso el silencio de mis dedos
cuando toman el verso de los astros,
que se cuelan en rápidas guirnaldas
para esculpirte en luces por mis brazos!

Va gritando tu nombre entre mis ojos,
el mismo mar inquieto y constelado.
Las olas más infantes te pronuncian,
al girar por mis párpados mojados.

Todo es ágil ternura por mi lecho,
entre cielos y ecos conturbados.
Con tu sendero vivo en mi flor íntima,
he movido lo estático...

  

8.7.13

Julia de Burgos. Amanecida

Soy una amanecida del amor...

Raro que no me sigan centenares de pájaros
picoteando canciones sobre mi sombra blanca.
(Será que van cercando, en vigilia de nubes,
la claridad inmensa donde avanza mi alma.)

Raro que no me carguen pálidas margaritas
por la ruta amorosa que han tomado mis alas.
(Será que están llorando a su hermana más triste,
que en silencio se ha ido a la hora del alba.)

Raro que no me vista de novia la más leve
de aquellas brisas suaves que durmieron mi infancia.
(Será que entre los árboles va enseñando a mi amado
los surcos inocentes por donde anduve, casta...)

Raro que no me tire su emoción el rocio,
en gotas donde asome risueña la mañana.
(Será que por el surco de angustia del pasado,
con agua generosa mis decepciones baña.)

Soy una amanecida del amor...

En mí cuelgan canciones y racimos de pétalos,
y muchos sueños blancos, y emociones aladas.

Raro que no me entienda el hombre, conturbado
por la mano sencilla que recogió mi alma.
(Será que en él la noche se deshoja más lenta,
o tal vez no comprenda la emoción depurada...)
  

17.2.13

Julia de Burgos. Viaje alado


Hoy me acerco a tu alma
con las manos amarillas de pájaros,
la mirada corriendo por el cielo,
y una leve llovizna entre mis labios.

Saltando claridades
he recogido el sol en los tejados,
y una nube ligera que pasaba
me prestó sus sandalias de aire blando.

La tierra se ha colgado a mis sandalias
y es un tren de emoción hasta tus brazos,
donde las rosas sin querer se fueron
unidas a la ruta de mi canto.

La tragedia del mundo
de mi senda de amor se ha separado,
y hay un aire muy suave en cada estrella
removiendome el polvo de los años.

Hasta mi cara en vuelo
las cortinas del mar se me treparon,
y mis ojos se unieron a los ojos
de todas las pupilas del espacio.

Anudando emociones
sorprendí una sonrisa entre mis manos
caída desde el pájaro más vivo
que se asomó a mirar mi viaje alado.

Por encima del ruido de los hombres
una larga ilusión se fue rodando,
y dio a inclinar la sombra de mi mente
en el rayo de luz de tu regazo.

Como corola al viento,
todo el cosmos abrioseme a mi paso,
y se quedó en el pétalo más rosa
de esta flor de ilusión que hasta ti alargo...

 

12.10.12

Julia de Burgos. Canción de mi sombra minúscula

A veces la vida me quiere estallar en canciones
de angustia inesperada!

Yo quisiera quedarme en el secreto de mis penas
punzantes como estrellas,
pero mi alma no puede alcanzar el silencio
del poema sin palabras,
y salta por mis labios hecha polvo de vibraciones íntimas.

Hay una sola puerta abierta en el camino a donde va mi vida
desconocida de sonrisas.
Me echo a buscar su rastro,
como si el cosmos se hubiese concentrado en su energía
y hasta ella fuese mi emoción hecha pedazos
de mariposas destrozadas.

Mi emoción rueda ahora por una de esas islas salvajes
de dolor.
Me he sentido llegar allí donde se mueren
las canciones felices,
y el dolor se da cita con la pintura transparente del cielo.

Me duele aquella rosa prematura que se cayó en mis ojos
herida por los pétalos rosados;
y la ultima mirada de una novia del aire
que se murió de castidad al sentirse de carne
para el beso del hombre.

Sangra en el dolor del atardecer caído en mis espaldas
la pena del crepúsculo que no volverá a enamorar
la margarita pálida del bosque.

Solloza de misterio en mi vuelo de nube
una gota de lágrima que se subió al espacio
llevado por una espiga de rocio.

Todo el dolor que rueda en el instante abandonado
viene a danzar su ritmo en mi carne atormentada
de ansiedad cósmica.

Y la emoción me estalla en canciones inútiles,
dentro de este espejismo de grandeza
de donde parte,
minúscula,
mi sombra...

29.9.12

Julia de Burgos. Canción amarga


Nada turba mi ser, pero estoy triste.
Algo lento de sombra me golpea,
aunque casi detrás de esta agonía,
he tenido en mi mano las estrellas.

Debe ser la caricia de lo inútil,
la tristeza sin fin de ser poeta,
de cantar y cantar, sin que se rompa
la tragedia sin par de la existencia.

Ser y no querer ser... es la divisa,
la batalla que agota toda espera,
encontrarse, ya el alma moribunda,
que en el mísero cuerpo quedan fuerzas.

Perdóname, oh amor, si no te nombro!
Fuera de tu canción soy ala seca.
La muerte y yo dormimos juntamente...
Cantarte a ti, tan solo, me despierta.
   
        

22.5.07

Julia de Burgos

Julia de Burgos (17 de febrero de 1914 - 6 de julio de 1953), nacida en Carolina, Puerto Rico es considerada por muchos críticos como la más excelsa poeta nacida en Puerto Rico.




Obras citadas en este blog: