Mostrando entradas con la etiqueta *Sol de salamandra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta *Sol de salamandra. Mostrar todas las entradas

15.8.23

Pia Tafdrup. Crisálida

A mi alrededor una crisálida y su blanca tela
de silencio.
El sueño invernal ha robado mi cuerpo conocido
   y a cambio
me ha dado los cuentos sombríos de nuevos sueños.
Lo más seguro: asegurarse
   seguridad.
Tras las paredes encaladas de la casa cierro la puerta
cuando me baño, tapo con algodones 
   el ojo de la cerradura.
El tiempo no se queda parado.
Mi cuerpo desnudo empieza a parecerse
   a la imagen de un cuerpo
que vi por casualidad en una revista pegajosa en el bosque.
La nariz no se corresponde con los ojos,
ni los ojos con la boca, los dientes son demasiado grandes
   si sonrío.
Los brazos y las piernas no conocen el sentido de la orientación,
   no se mueven a la vez que el cuerpo.
Cambia de ropa constantemente, se aleja
de miradas curiosas
que me trasladan al interior
   de lo incierto.
En las fotos borro mi cara
   con tinta china.
El cuerpo que veo
   es el mismo pero diferente.
La cara que observo
   no es mía-
sigo sin saber
      qué es mío.
Me río a voces o de pronto sollozo
   sin saber por qué lloro.
No soy ni esto ni lo otro, soy espera infinita
   en lo oculto.
Miro fijamente un día de verano
dentro del tumultuoso espejo de la casa,
   como si una verdad
al fin flameante pudiera quitarse allí la careta.


De "Sol de salamandra"
    

7.9.21

Pia Tafdrup. Cuentos de invierno

En el tren se me acerca un hombre
   y me pregunta
por el libro que leo,
         Cuentos de invierno, de Karen Blixen.
Soy vista
por una mirada luminosa,
no busco escondite en el paisaje
que pasa ante el cristal del vagón,
porque esta mirada no
   va a caminar a otros lugares.
El libro está entre él y yo,
no se puede usar como escudo
porque de repente
   nos está uniendo.
Mejor pedida de mano no la he conocido,
   deja su impronta en el alma.
Es él, el que pocos días después
bajo una corona de libros verde pálida
me besará 
   una noche de agosto
cuando el sol caiga en picado.
Temblamos, y todas las hojas del árbol 
se ponen en movimiento.
El germen de los sueños
   planea
en el viento tibio.
Es él, con quien después
me casaré, 
un cuento de invierno con el sol en lo alto y un frío insondable.


De "Sol de salamandra"
   

29.11.20

Pia Tafdrup. En otro espejo

En su espejo matutino
quiero observarme, 
   no en el mío. 
En su espejo,
para mi sorpresa,
   me gusto.
-Deberías tener en casa
un espejo como este
   -dice.


De "Sol de salamandra"
    

10.5.20

Pia Tafdrup. El fuego de las amapolas

Soy el reloj en el que la arena
no se echa a dormir.
Deseo reposar en una corriente salvaje,
escuchar el ritmo de tu sangre,
   los latidos de tu corazón.
Deseo un abrazo
que no moldee al ser del abrazado
   con la forma de quien abraza.
Deseo creer en aquello
que no se puede aniquilar
   y no aniquila.
Soy alas y partida
desde una vida parada.
El sueño con un encuentro
   existe,
el fuego de las amapolas en un trigal.
El sueño de lograr
memoria común
   sin perderse a uno mismo.
Me gustaría creer que es posible,
pero quizá lo sea
   solo en un poema?
En un principio se contentan la lengua y los labios
con susurrarlo 
   a través de una grieta en el tiempo.


De "Sol de salamandra"
    

30.7.06