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22.7.26

Deborah Levy. Nadando a casa

Alpes marítimos, Francia
Julio de 1994

Una carretera de montaña. Medianoche

Cuando Kitti Finch levantó la mano del volante y le dijo que lo amaba, él ya no sabía si ella lo estaba amenazando o si estaba conversando con él. El vestido de seda le cayó por los hombros cuando se inclinó sobre el volante. Un conejo cruzó la carretera a toda velocidad y el coche dio un bandazo. Se escuchó a sí mismo decir:
–Por qué no haces la mochila y te vas a ver los campos de amapolas en Pakistán como dijiste que querías hacer?
–Sí –respondió ella. 


Principio de "Nadando a casa"
   

4.9.24

Deborah Levy. Azul de agosto

La vi por primera vez en un mercadillo de Atenas comprando dos caballos mecánicos bailarines. El hombre que se los vendió estaba insertando una pila en el vientre del caballo marrón, una de zinc de alta potencia AA. Le enseñó que para poner en marcha el caballo, de la longitud de dos manos grandes, tenía que levantarle la cola. Para pararlo debía bajársela. El animal llevaba un cordel atado al cuello y la mujer podía dirigir sus movimientos tirando de él hacia arriba y hacia fuera.


Principio de "Azul de agosto"
     

3.3.23

Deborah Levy cita a Marguerite Duras

Siempre te resultas más irreal que los demás.

Marguerite Duras,
La vida material (1990)



Cita al principio de "El coste de vivir"
   

6.12.22

Deborah Levy. Una casa propia

En enero del invierno de 2018 compré un platanero pequeño en un puesto de flores a la entrada de la estación de Shoreditch High Street. Me sedujo con sus hojas verdes anchas y trémulas y también por las hojas nuevas enroscadas, a la espera de abrirse al mundo. La mujer que me lo vendió llevaba unas voluptuosas pestañas postizas de color negro azulado. Me pareció que sus pestañas se extendían desde las tiendas de bagels y los adoquines grises del East London hasta los desiertos y montañas de Nuevo México. Las delicadas flores invernales de su puesto me recordaron a la artista Georgia O'Keeffe y su manera de pintar las flores. Como si nos las presentara una a una por primera vez. En sus manos, las flores se volvían peculiares, sexuales, extrañas. A veces parecía que sus flores hubieran dejado de respirar bajo el escrutinio de su mirada.
Cuando coges una flor con la mano y la miras con atención, por un instante se convierte en tu mundo. Yo quiero darle ese mundo a alguien.

Georgia O'Keeffe, citada en el New York Post, 16 de mayo de 1946
O'Keeffe había encontrado la que sería su última casa en Nuevo México, un lugar donde vivir y trabajar a su ritmo. Algo que, como solía insistir, debía tener. Había dedicado años a restaurar esa casa baja de adobe en el desierto antes de mudarse a ella.


Principio de "Una casa propia"
    

7.9.22

Deborah Levy. El coste de vivir

Tal como nos enseñó Orson Welles, si queremos un final feliz, este depende de dónde acabemos la historia. 


Principio de "El coste de la vivir"
    

9.1.20

Deborah Levy cita a Simone de Beauvoir

"Se dijo que me negaba a conceder valor alguno al amor y el instinto maternales. No era cierto. Simplemente exigía que las mujeres los experimentaran sincera y libremente, mientras que a menudo los usan de excusa y refugio, solo para terminar prisioneras de dicho refugio cuando esas emociones se han secado en sus corazones."


Simone de Beauvoir,
La fuerza de las cosas, (1963)


    
Citada en el libro "Cosas que no quiero saber"
    

6.11.19

Deborah Levy. Cosas que no quiero saber

1
Propósito político

Tu eres tu vida, y nada más.
Jean-Paul Sartre,
A puerta cerrada (1944)


Aquella primavera en que la vida se hacía cuesta arriba y yo andaba peleada con mi suerte y sencillamente no veía hacia dónde ir, lloraba sobre todo en las escaleras mecánicas de las estaciones ferroviarias. Bajando no pasaba nada, pero había algo en el hecho de permanecer quieta y dejarme subir que lo desencadenaba. Las lágrimas brotaban de ninguna parte, y para cuando coronaba las escaleras y notaba el viento entrando a ráfagas tenía que poner todo mi empeño para reprimir el llanto. Era como si el impulso de las escaleras mecánicas que me transportaban adelante y arriba fuera la expresión física de una conversación que mantenía conmigo misma. Las escaleras mecánicas, que en los primeros días de su invención se llamaban "escaleras viajeras" o "escaleras mágicas", se habían convertido misteriosamente en zonas peligrosas.


Principio de "Cosas que no quiero saber"
    

20.3.06

Deborah Levy

Deborah Levy (Johannesburgo, Sudáfrica, 6 de agosto de 1959) es una dramaturga, novelista y poeta británica.