De dónde llegan las fechas y a dónde van? Viajan un año entero y, con la precisión de una saeta, se clavan en el día señalado, nos muestran un pasado, presente en el espacio, nos deslumbran y se apagan. Se levantan puntuales de un tiempo invisible y en un instante recuperamos el fragmento de un gesto, la torre de una ciudad olvidada, las frases de los héroes disecadas en los libros o el asombro de la mañana del bautizo cuando nos dieron nombre.
Basta decir la magia de una cifra para entrar en un espacio inmediato que habíamos olvidado.
De "Recuerdos del porvenir"