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21.4.24

Charlotte Brontë. Habla del Norte

Habla del Norte! Un páramo solitario,
silencioso y oscuro y sin caminos se extiende,
las ondas de algún riachuelo salvaje se derraman
apresuradamente por sus vaguadas cubiertas de helechos.
En calma absoluta el aire del crepúsculo,
sin vida del paisaje: así parece
hasta que, deslizándose como un fantasma,
un venado se inclina a beber en el arroyo.
Y muy lejos se extiende una zona de montaña,
una fría y blanca extensión de ventisqueros,
y una estrella grande, suave y solitaria,
ilumina en silencio los cielos despejados.


En el libro "Poemas de Currer Bell"
    

19.12.19

Charlotte Brontë. En la muerte de Emily Jane Brontë

Mi amor, tú nunca conocerás 
la extenuante agonía de la aflicción 
que hemos soportado por ti.
Solo así podremos arrancar un consuelo
incluso de lo más profundo de nuestra desesperación, 
de nuestra agotadora miseria.
La angustia nocturna te has ahorrado,
cuando toda la aplastante verdad se le descubre
a la mente que despierta;
cuando el corazón bilioso es atravesado por el dolor
hasta que fieramente implora alivio
pero poco alivio puede encontrar.
Tampoco sabes lo que es mentir
mientras con ojos rebosantes miras al frente,
al desierto solitario de la vida:
"Cansada, cansada, oscura y triste,
cómo podré soportar el viaje,
la carga y la angustia?".
Puesto que te has ahorrado tanto dolor,
no desearemos que sigas aquí:
el que vive debe llorar.
Dios nos ayude a través de nuestra miseria
y nos dé descanso y alegría junto a ti
cuando alcancemos nuestra meta!


En el libro "Poemas de Currer Bell"
    

28.5.19

Charlotte Brontë. En la muerte de Anne Brontë

Hay poca alegría en la vida para mí, 
y poco terror en la tumba:
he vivido para ver la hora del adiós
de aquella que yo habría muerto por salvar;
para contemplar con calma que le faltaba el aliento,
deseando que cada gemido fuera el último, 
anhelando ver la sombra de la muerte
caer sobre esas amadas facciones:
la nube, la quietud que me privaría 
de lo que más quería en esta vida;
para darle luego gracias a Dios de corazón,
darle gracias seria y fervientemente.
Aunque yo sabía que habíamos perdido
la esperanza y la gloria de nuestra vida
y ahora, ignorante, sacudida por la tempestad,
deba soportar a solas la fatigosa lucha.


En el libro "Poemas de Currer Bell"
     

30.4.19

Charlotte Brontë. Vida

La vida, creo, no es un sueño
tan oscuro como dicen los sabios.
A menudo una pequeña lluvia mañanera
precede a un día plácido.
A veces hay nubes de tristeza,
pero son todas pasajeras.
Si el aguacero hace que las rosas florezcan,
por qué lamentar que caiga?
Con rapidez, con alegría,
las horas soleadas de la vida pasan volando.
Con gratitud, con cariño,
disfrútalas mientras pasan!

Y qué si la Muerte a veces interviene
y se lleva a los mejores de entre los nuestros?
Y qué si la pena parece vencer
a la esperanza con un dominio aplastante?
Todavía la Esperanza se pone en pie, elástica,
invicta, aunque haya caído;
boyantes son aún sus alas doradas,
fuertes aún para sostenernos.
Con valentía, sin miedo,
soporta el día del juicio,
pues con gloria y con victoria
el coraje se impone a la desesperación!


De "Poemas de Currer Bell"