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1.11.25

Cristina Rivera Garza. Vivir en duelo es esto...

Vivir en duelo es esto: nunca estar sola. Invisible pero patente de muchas formas, la presencia de los muertos nos acompaña en los minúsculos intersticios de los días. Por sobre el hombro, a un lado de la voz, en el eco de cada paso. Arriba de las ventanas, en el filo del horizonte, entre las sombras de los árboles. Siempre están allá y siempre están aquí, con y adentro de nosotros, y afuera, envolviéndonos con su calidez, protegiéndonos de la intemperie. Éste es el trabajo del duelo: reconocer su presencia, decirle que sí a su presencia. Siempre hay otros ojos viendo lo que veo e imaginar ese otro ángulo, imaginar lo que unos sentidos que no son los míos podrían apreciar a través de mis sentidos es, bien mirado, una definición puntual del amor.
El duelo es el fin de la soledad.


De "El invencible verano de Liliana"
    

14.8.25

Cristina Rivera Garza. El invencible verano de Liliana

[aquí, bajo esta rama, puedes hablar de amor]


Estamos bajo un árbol lleno de pájaros invisibles. Al inicio pienso que debe tratarse de un olmo -tiene el mismo tallo robusto y solitario del que salen unas ramas de aspiración vertical que reconozco desde mi infancia- pero pronto, apenas un par de días después, me queda claro que es un álamo, uno de esos árboles que fueron trasplantados hace tanto tiempo a esta zona de la ciudad en donde no hay mucha vegetación nativa. Ahí, bajo su fronda, sobre el borde de la banqueta pintada de amarillo, nos sentamos. La tarde empieza a caer.


Principio de "El invencible verano de Liliana"