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21.8.21

Maryse Condé. Noche, noche, noche...

Noche, noche, noche más hermosa que el día! Noche proveedora de sueños! Noche, gran lugar de encuentro donde el presente da la mano al pasado, donde se mezclan los vivos con los muertos.


De "La bruja de Salem"
    

26.6.21

Maryse Condé. Los muertos sólo mueren...

Los muertos sólo mueren si mueren en nuestros corazones. Viven si los mimamos, si honramos su memoria, si colocamos sobre sus tumbas los manjares que preferían en vida, si a intervalos regulares nos recogemos para integrarnos en su recuerdo.


De "La bruja de Salem"
       

9.5.19

Maryse Condé. La bruja de Salem

Abena, mi madre, fue violada por un marinero inglés en el puente del Christ the King un día de 16** cuando el velero navegaba hacia Barbuda. Yo nací a consecuencia de esta agresión. De este acto de odio y desprecio.

Cuando largas semanas después, llegamos al puerto de Bridgetown nadie se dio cuenta del estado de mi madre. No debía de tener más de dieciséis años y era tan hermosa, con su tez negra como el azabache y con el sutil dibujo de las cicatrices tribales sobre sus altos pómulos, que fue comprada a un precio muy elevado por un rico planeador llamado Darnell Davis. Éste la adquirió junto con dos hombres -también de la tribu de los ashantis-, víctimas de las guerras entre fantis y ashantis. Mi madre iba destinada al servicio de su mujer, que no lograba superar la nostalgia de Inglaterra y cuyo estado físico y mental requería constantes cuidados. Darnell creía que mi madre sabría cantar para distraerla, bailar eventualmente y practicar aquellos juegos mágicos que se consideraban patrimonio de los negros. Los dos hombres trabajarían en su plantación de caña de azúcar, que funcionaba bien, y en sus campos de tabaco.


Principio de "La bruja de Salem"