No le importaba la soledad. Todo lo contrario. Tenía libros, gracias a Dios, montones de libros. De todo tipo.
De "Cuarteto"
Sé esto: el escritor... posee algo de lo cual no siempre es dueño... quizá durante años estará sometido... después sin una advertencia de rebelión hay un momento... en que se pone a trabajar... Tú tienes muy poco de dónde elegir, excepto la aceptación tranquila (?). En cuanto a ti, el artista insignificante, te corresponde trabajar pasivamente, bajo órdenes que tú no das ni puedes cuestionar, que no podrían conseguirse respondiendo a tus ruegos, ni ser cambiadas a tu capricho. Si el resultado es atractivo el mundo te elogiará, tú que mereces poco elogio. Si es repulsivo, el mundo te culpará, tú que tienes poca culpa.
"La esclava carecía de esperanzas y nada cambiaba jamás en su condición. No conocía otros cielos, ni otras aguas, ni otros bosques, ni otra vida. No tenía deseos, ni esperanzas, ni amor... No padecer dolor ni hambre era su felicidad, y cuando se sentía desdichada estaba ya cansada, más de lo usual, después de la jornada de trabajo."